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FRASES FAMOSAS:  

 

“Es mucho mejor estar solo que en mala compañía.” George Washington

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

          Eugenio Trujillo Villegas

          Director: Sociedad Colombiana Tradición y Acción

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          Cuenta una antigua leyenda de la mitología griega que en tiempos remotos hubo un rey llamado Midas, sobre quien se había posado una extraña maldición. Todo lo que tocaba con sus manos se convertía en oro, prodigio que ha obnubilado la mente de muchos hombres desde el inicio de los tiempos.

          ¡Qué hombre ambicioso no quisiera tener el poder misterioso del rey Midas! Sin embargo, no todos saben que la leyenda tiene un final trágico. Como todo lo que tocaba el rey Midas se convertía en oro, entonces lo que pretendía comer para alimentarse también se convertía en oro, por lo que el rey Midas murió de hambre.

          Gran lección para los hombres materialistas de nuestro tiempo, que creen que la vida solo vale si tenemos oro, mucho oro, conseguido de la forma que sea. ¡Esa es la cultura que respiran las nuevas generaciones!

          La leyenda se torna actual después de miles de años, pero a la inversa. Así como el rey Midas convertía en oro lo que sus manos tocaban, ahora apareció en Colombia un remedo de reyezuelo que carga sobre sus hombros la misma maldición, pero invertida. ¡Todo lo que toca se convierte en estiércol!

Una demencia colectiva que cumple 40 años

          El reyezuelo le impone a la nación un experimento marxista, que más se parece a una novela de realismo mágico. Sus áulicos lo denominan el reino imaginario de la paz total. Lo cual, evidentemente, es pura ficción literaria, porque la paz dejó de existir en esta nación desde hace algunas décadas.

          Pero, antes de desaparecer, hubo una acción misteriosa, incomprensible y más allá de lo natural, que consiguió esfumar la razón de la mente de los colombianos. Los gobiernos de los últimos 40 años decidieron que la única forma de conseguir la paz era capitulando ante las bandas criminales, a lo cual siguió que los principales caudillos del crimen y del terror fueron nombrados en puestos importantes del gobierno.  

          También se les concedió que redactaran nuevas leyes y que interpretaran a su manera las antiguas, que fueron impuestas con el falso y vil argumento de que solo así habría paz. Y se hizo todo lo que ellos exigían, porque de lo contrario seguirían haciendo la guerra.

          Entonces, aplicando esta demencia convertida en política de gobierno, Colombia se llenó de bandas criminales armadas y cada una de ellas se apoderó de un territorio. Todas proclaman su amor indeclinable por la paz, mientras asesinan, secuestran y extorsionan, demoliendo el Estado de Derecho. A los policías y a los soldados encargados de defender la Nación, el gobierno les amarró las manos y los pies para que no pudieran hacerlo.  

        ¡Es precisamente en este escenario delirante donde aparece el nuevo rey Midas, que todo lo convierte en estiércol!

          Primero, fue escogido como candidato presidencial entre muchos aspirantes, aunque todos conocían su pasado criminal y su desastrosa gestión pública, enlodada por sonados casos de corrupción, transgresión de las leyes y actividades criminales. Después, llegó a la presidencia gracias a un escandaloso fraude electoral que los organismos competentes se niegan a investigar. Y una vez en el poder, sus manos fueron tocando numerosas instituciones que funcionan bien, aunque tengan defectos, para transformarlas en el sentido inverso de lo que hacía el rey Midas.

          Colombia está siendo arrasada de la misma forma que las plagas exterminadoras asolaron al antiguo Egipto. Lo primero que hicieron sus manos fue destruir la Policía y el Ejército, retirando a 80 generales en el primer acto del gobierno. Después, sus manos se posaron sobre las empresas del sector del petróleo, gas y carbón, para destruirlas. Se aumentaron los impuestos a niveles confiscatorios, porque el Estado necesita gastar sin medida para comprar adeptos.

        Comenzó la demolición de la empresa privada, porque en el nuevo régimen solo existirá el Estado, para que todo el mundo dependa de sus dádivas, que ahora se llaman subsidios.

          Los cargos más importantes del Estado fueron entregados a incompetentes marxistas ideologizados, que solo saben adular al reyezuelo que los nombró, pero no tienen la menor idea de sus funciones. Y todos los días se crea un propósito nacional para demoler alguna institución.

Todo lo que se anuncia es destrucción 

          Un día se proponen invadir haciendas productivas para destruir esfuerzos empresariales de decenas de años. Otro, se promueve el bloqueo de las carreteras con miles de indígenas manipulados y financiados por el gobierno. Otro más, el gobierno se toma por asalto dos empresas que prestan un servicio de salud eficiente a 17 millones de personas, pues el objetivo es que la salud sea un servicio socialista estatal. Y celebran con júbilo que los grupos terroristas anuncian la creación de más frentes de guerra, pues según ellos, cuantos más fusiles disparen contra personas indefensas, más cerca estaremos de alcanzar la paz.

          También anuncian que el gobierno se tomará por asalto la Federación Nacional de Cafeteros para apoderarse del millonario Fondo Nacional del Café, que le da estabilidad económica a 500.000 familias productoras de café.  Abandonó las autopistas en construcción en regiones como Antioquia, porque allá no quieren al presidente. Y se niega a girar el valor de las matrículas gratuitas a las universidades privadas, con lo cual las están llevando a la quiebra, que es lo mismo que hace con la salud privada.  O sea, el gobierno anuncia educación universitaria gratuita, las universidades privadas reciben los alumnos, pero el gobierno no les paga.  

        ¡Con una determinación feroz, Colombia va siendo conducida hacia el infierno! Hasta que por fin se anuncia lo que era evidente desde el principio, aunque juraron no hacerlo. El gobierno convocará una Asamblea Constituyente para imponer la dictadura vitalicia, precisamente ejercida por el mismo personaje que todo lo que toca se convierte en estiércol. El mismo que destruye todo lo que encuentra a su paso y que proclama ante el mundo que será otro Mao Tse Tung tropical, con pretensiones ridículas de imponer una nueva revolución cultural marxista y exportarla a las estrellas del universo

          ¡Esa es la meta que proclaman! ¡Y no la ocultan!

          Mientras tanto, Colombia duerme, salvo pocas excepciones. Las luces del entendimiento continúan apagadas, mientras nos precipitamos en las tinieblas del comunismo. Los dirigentes religiosos, políticos y empresariales no denuncian el peligro, pues la mayoría de ellos prefiere guardar silencio.

          Debemos implorar que la Providencia despierte y salve a Colombia. El Sagrado Corazón de Jesús y la Virgen de Chiquinquirá, nuestros patronos y protectores de la nación en las horas aciagas, son los únicos que podrán salvar la Patria de la hecatombe. A veces, cuando la acción humana no es suficiente, la Providencia decide salvar las naciones, para lo cual lo único necesario es tener fe en Ella y que al menos unos pocos luchen con heroísmo para defenderlas.

 

 

 

Eugenio Trujillo Villegas

Director: Sociedad Colombiana Tradición y Acción

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“Todos los caminos conducen a Roma”, dice un antiguo refrán castellano. Haciendo una similitud, podemos afirmar que en Colombia todos los caminos conducen hacia el juicio político al presidente Petro.

Desde mayo de 2023 el abogado José Manuel Abuchaibe presentó la demanda de juicio político ante el Congreso de la República, pero hasta la fecha la Comisión de Acusaciones se niega a abrir el proceso. Esto es una evidente obstrucción a la justicia que en términos jurídicos se denomina prevaricato, que debería ser investigado por la Procuraduría en materia disciplinaria y por la Corte Suprema de Justicia en materia penal.

Aunque el juicio político no avanzó nada desde el punto de vista legal, desde la óptica de la opinión pública está disparado y sus consecuencias son imprevisibles. El presidente acaba de proferir una amenaza que no tiene antecedentes en la historia del País. Ha convocado a todas las organizaciones de izquierda, a los grupos terroristas y a sus aliados políticos a salir a las calles a protestar, tal como él mismo los convocó cuando era candidato presidencial. Ese fue el origen del paro terrorista que destruyó a Colombia entre abril y junio de 2021, con daños inmensos a la economía y a la infraestructura del País.

Ahora el presidente convoca a las mismas fuerzas destructoras, pues según él, la Fiscalía y la Procuraduría están preparando un golpe de Estado. Y a estas entidades se les sumarían las “oligarquías”, la “extrema derecha” y los empresarios, que para él son unos “asesinos”.

¡Es imposible imaginar una fantasía más absurda! Parece más bien una pesadilla producida por sobredosis de droga y licor, de las que hacen ver fantasmas, demonios y enemigos que no existen.

LOS PEORES ENEMIGOS DE PETRO SON ÉL Y SU FAMILIA

Si el presidente analizara en sano juicio el alud de calamidades que ha desatado su gobierno, se daría cuenta que quienes lo están derribando pertenecen a su círculo más íntimo, y el más peligroso de sus enemigos es él mismo. El presidente parece una loca disparando con escopeta, cuyos tiros se los da ella misma en el pie. Su esposa, Verónica Alcocer, convirtió el cargo de Primera Dama de la nación en una caricatura con feria de nombramientos, contratos, viajes, gastos y conductas indignas de su cargo, que desde siempre ha sido ocupado por damas distinguidas que reflejan dignidad y decoro.

Nicolás Petro, su hijo, fue a la Fiscalía a declarar que recibió dineros ilegales para la campaña presidencial y se quedó con ellos. Su ex esposa contó todos los detalles de la trama corrupta, y además afirmó ante la Fiscalía que el presidente Petro conocía perfectamente las gestiones que hacía su hijo. 

El hermano del presidente, Juan Fernando Petro, visitaba mafiosos y terroristas en las cárceles durante la campaña, para ofrecerles indultos y beneficios. O sea, el círculo familiar del presidente es tan peligroso como un campo minado.

Pero si nos trasladamos hacia el gobierno, la situación no es diferente.

El canciller, Álvaro Leyva, fue suspendido por la Procuraduría durante tres meses por graves irregularidades en el contrato de elaboración de los pasaportes, pero ha hecho caso omiso de esa sanción. Continúa ejerciendo su cargo con la protección y el beneplácito del presidente, retando a los poderes públicos. 

El ex embajador Armando Benedetti, quien denunció, en medio de una borrachera monumental, el ingreso ilegal de $15.000 millones (US 4 millones) a la campaña por cuenta del clan Torres de Barranquilla, ahora fue nombrado en otro cargo diplomático, lo cual es una burla al juicio por corrupción que se le adelanta en la Corte Suprema de Justicia.

Los bochornosos hechos en los que está involucrada Laura Sarabia, actual directora del Departamento de prosperidad social, con maletas llenas de dinero que misteriosamente desaparecieron, y que no se sabe de dónde salieron ni a quien pertenecían. Además, engañó a la justicia fabricando pruebas falsas e interceptando teléfonos ilegalmente, en hechos en los cuales murió un coronel de la policía.

Por último, para no alargar esta lista de indecencias, apareció el escándalo de los $500 millones de pesos (US $125.000) entregados en forma ilegal a la campaña por cuenta de Fecode, el sindicato marxista de los maestros.

Ese dinero salió ilegalmente de Fecode, que no puede hacer aportes a campañas políticas, lo cual compromete al presidente de esa entidad, William Velandia. Se hizo un cheque a nombre de Dagoberto Quiroga, entonces presidente del partido Colombia Humana y ahora Superintendente de servicios públicos, pues el partido no los podía recibir. Y el gerente de la campaña, Ricardo Roa, actual presidente de Ecopetrol, no lo reportó en la contabilidad que se entregó al Consejo Nacional Electoral. O sea, por donde quiera que se analice, todo el entramado pone en evidencia un fraude electoral, con pruebas irrefutables.

Además, ya está probado ante el Consejo Nacional Electoral que la campaña de Petro violó el tope de financiación de la campaña. Ante estas irregularidades, que constituyen fraude electoral, el artículo 109 de la Constitución establece la destitución de las personas elegidas, que en este caso son el presidente y la vicepresidente. 

Con estos escándalos el descrédito del presidente y del gobierno suben como la espuma. Además, todos sus anuncios terminan siendo mentiras, no hacen nada para resolver situaciones de extrema gravedad, culpan de los problemas actuales a los gobiernos anteriores, y ante las catástrofes naturales de los últimos días actúan con ausencia absoluta de responsabilidad y sentido común. 

¡Colombia es como un barco a la deriva! Tiene el gobierno más incompetente y absurdo de la historia, en el cual sus principales funcionarios son de una falta de gestión novelesca. Aunque produce risa, las consecuencias de semejante proceder ponen en riesgo la vida de 50 millones de colombianos.

En medio de tal desgobierno, el sistema de salud está siendo desmontado; el Ejército y la Policía son desmantelados; la inteligencia del Estado se puso en manos de los terroristas; no hay ningún plan serio de desarrollo; no se combate la corrupción, sino que se premia a los corruptos; se protege a los narcos y a los terroristas y se promueve el cultivo de coca, que ya pasó de las 300.000 hectáreas. Y la llamada paz total es una farsa que le entrega a los bandidos más de la mitad del territorio de la Nación, mientras se multiplican las masacres, los secuestros y las extorsiones.

LA MENTIRA DEL GOLPE DE ESTADO 

En medio de semejante caos, el presidente sale dando alaridos, diciendo que se está ejecutando un golpe de estado. ¡Nada más fantasioso! La Fiscalía y la Procuraduría cumplen con su deber de investigar los hechos aquí enunciados. Ambas están en deuda con el País y con la historia, pues al frente de sus narices, los alcaldes anteriores se robaron las principales ciudades de Colombia, como Bogotá, Medellín y Cali. Pero esas entidades de control no han visto nada, ni han hecho nada para impedirlo.

Y con respecto a los empresarios, que son leones en el arte de hacer negocios y de producir riqueza, la realidad es que son incapaces de organizar un golpe de estado. Es más, ni siquiera tienen valor para hacer oposición. Todos están asustados y temerosos, viendo desde la distancia que el golpe de estado lo está dando el mismo presidente, tal vez con el pretexto de hacer con el Orden Constitucional exactamente lo mismo que su grupo guerrillero hizo hace 40 años con el Palacio de Justicia. Esto es: ¡incendiarlo, demolerlo y hacerlo desaparecer!

El fin es imponer la dictadura del proletariado, que en realidad es la miseria socialista, lo cual incluye todas las formas posibles de violación de los derechos humanos, incluyendo la persecución política, religiosa y económica, erradicando así la Constitución que el presidente juró defender.

https://lalinternaazul2wordpress.com/2024/02/06/todos-los-caminos-conducen-al-juicio-politico-a-petro/

 

Eugenio Trujillo Villegas

Director: Sociedad Colombiana Tradición y Acción

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El pasado 18 de diciembre se produjo un violento terremoto moral al interior de la Iglesia Católica. El Dicasterio para la Doctrina de la Fe, antiguo Santo Oficio, dirigido por el recién nombrado cardenal Víctor Manuel Fernández, ha promulgado el polémico documento Fiducia suplicans, en el cual la Iglesia autoriza las bendiciones a parejas del mismo sexo.

Aunque por ahora no constituye la aceptación del “matrimonio” homosexual, sin la menor duda que éste es un gran paso en esa dirección. Esa es la meta común que tienen los colectivos LGBTI dispersos por el mundo, que integran el poderoso lobby gay, del cual hacen parte algunas figuras destacadas de la Iglesia, como el destituido cardenal Theodore McCarrick, quien fuera arzobispo de Washington y el padre jesuita James Martin. 

¡Este es un suceso demasiado importante! Por primera vez en la historia de la Iglesia hay un cambio de actitud y de doctrina con respecto a las relaciones homosexuales, que desde los remotos tiempos del Antiguo Testamento han sido consideradas pecaminosas, inaceptables y contrarias a la Ley Natural. La Iglesia las ha condenado desde siempre por ser contrarias a la naturaleza humana.

EL PASADO SÍNODO ELUDIÓ EL TEMA DE LA HOMOSEXUALIDAD

En octubre pasado, el papa Francisco convocó y presidió el Sínodo de la sinodalidad, en donde este asunto fue debatido ampliamente. Tanto, que el papa Francisco exigió que todos los asistentes participaran de un “retiro espiritual” de tres días, dictado por uno de los mayores promotores de la homosexualidad en la Iglesia. Pero el Sínodo decidió que por ahora no se modificaría la doctrina sobre las relaciones homosexuales.  

Sin embargo, no es apenas este asunto el que está en juego. Hay debates de mayor gravedad que envuelven consideraciones doctrinarias, morales y teológicas sobre las cuales se han desatado las más ásperas discusiones al interior de la Iglesia.

Los promotores de una profunda transformación en la Iglesia son los obispos alemanes, que han proclamado ante el mundo el llamado “camino sinodal alemán”, que consiste en la demolición de la Iglesia actual, para reemplazarla por otra iglesia. El Episcopado alemán pretende imponer el cisma, la herejía, el error y la negación de los milenarios dogmas católicos, en una actitud de enfrentamiento radical con la autoridad del papa y la doctrina de la Iglesia.

El Episcopado alemán, en su aventura teológica que sigue los pasos de Martín Lutero, en realidad lo supera en sus pretensiones contra Roma y contra la autoridad del papa, exigiendo la implementación de unas reformas radicales en la estructura de la Iglesia.

Quieren abolir la doctrina católica sobre la homosexualidad; exigen la ordenación de mujeres sacerdotes; la consagración de mujeres obispos; la abolición de la autoridad suprema del papa; la implementación de la democracia en la Iglesia, para que sea gobernada por los fieles a través de consultas democráticas, suprimiendo la autoridad suprema del papa y de los obispos.  

Sorprende que en el reciente Sínodo no se abordaron estos asuntos. Sin embargo, dos meses después explota la bomba de la cuestión homosexual, lo cual nos permite prever que muy pronto explotarán las demás, pues los partidarios radicales de las reformas exigen su implementación inmediata.    

La polémica decisión de bendecir parejas homosexuales sin duda fue tomada por el papa Francisco, aunque haya sido firmada por el Cardenal Fernández. Ha producido una enorme división en la Iglesia, pues hasta ahora 20 Episcopados de África han declarado que no están de acuerdo con ella y que no la implementarán en ningún caso. Otros 15 Episcopados de Europa han dicho casi lo mismo. Algunos obispos de América, además de miles de sacerdotes a lo largo y ancho del mundo, han criticado con energía dichas “bendiciones”, y se niegan a impartirlas.

Cualesquieras que sean las consecuencias de esta medida, lo único que el papa consigue con ella es desatar la confrontación al interior de la Iglesia, generar un cisma, lanzar en la herejía a una parte de los católicos, sembrar la confusión doctrinaria y precipitar a la Iglesia en el caos.

EL GRAN PROBLEMA: ¿PUEDE UN PAPA CAER EN HEREJÍA?

Este gravísimo episodio levanta una grave cuestión que ha sido debatida durante siglos por doctores, teólogos y autoridades eclesiásticas, que ahora se coloca en la primera línea de los debates. El asunto es sencillamente la respuesta al siguiente interrogante: ¿Puede un papa caer en herejía?

Si la respuesta es afirmativa, entonces se levantan otras cuestiones no menos graves: ¿Cómo se resuelve la situación de un papa que cae en herejía? ¿Puede seguir siendo papa? ¿Se puede destituir un papa reinante? ¿Quién o quiénes pueden tomar esa decisión?

La realidad es que no hay ninguna norma ni jurisprudencia establecida al respecto. Los últimos debates en la historia de la Iglesia sobre la posibilidad de un papa hereje ocurrieron en el siglo XVI, cuando el cardenal san Roberto Bellarmino (1542-1621), quien después fue proclamado Doctor de la Iglesia, analizó el polémico tema. En consecuencia, hasta hoy la cuestión no se ha resuelto, aunque ninguno de los papas que precedieron a Francisco fue acusado de herejía, aunque algunos de ellos no fueron buenos papas. Es decir, desde San Pedro hasta Benedicto XVI, ningún papa ha sido acusado de ser hereje o cismático.

Según la doctrina defendida por el cardenal Bellarmino, nadie tiene autoridad para deponer a un papa. Ni un Concilio convocado contra su autoridad, ni el colegio de cardenales, ni ningún órgano eclesiástico puede hacerlo.

Si un papa se torna hereje, es él mismo quien abandona la Iglesia en el momento de hacer púbica su herejía. El Sumo Pontífice no perderá el pontificado porque alguien lo destituya, sino porque se convierte en un hereje formal, notorio, evidente, a la vista de todos, de tal forma que se habrá excluido a sí mismo de la Iglesia, renunciando tácitamente al pontificado.

Es tan grave lo que está sucediendo, que se torna imperioso para la Iglesia resolver este enigma. No tardarán en aparecer los radicales de siempre, los mismos que apoyan la Teología de la Liberación y que son a favor del socialismo y del comunismo, que exigirán “matrimonio” homosexual y obispos y sacerdotes mujeres. Ellos quieren trasladar la decadente y moribunda democracia del mundo actual al interior de la Iglesia Católica. Y así como el velo del Templo se rasgó cuando Nuestro Señor expiró en la Cruz, también la Iglesia se ha partido en dos, pues de un lado están los que abrazan las herejías y del otro los que no comulgan con ellas, sin importar el número de los que queden a un lado y al otro.

LA IGLESIA SE DIVIDE Y LOS FIELES PIERDEN LA FE

La realidad es que el cisma dividirá a la Iglesia y así se cumplirán muchas profecías de todos los tiempos, que predicen la inmensa crisis de auto-demolición que ya es una realidad en el mundo católico.

Finalmente, no faltarán los católicos que asuman una posición ambigua y aparentemente neutral, afirmando que el papa no se equivoca jamás, y que cuando parece que se equivoca, la responsabilidad es de otros que interpretan mal sus determinaciones. Por esto es bueno recordar que la infalibilidad del papa se aplica exclusivamente en cuestiones de fe y de moral, cuando habla ex cátedra, es decir, cuando proclama una verdad, para lo cual debe hacerlo en forma explícita, invocando su don de infalibilidad y anunciando esa verdad en forma clara y contundente. La última vez que esto se hizo fue en 1950, cuando Pío XII proclamó el dogma de la Asunción al cielo de la Virgen María.

¡Se aproximan días de tinieblas! No lo serán porque se apague la luz del sol, sino porque la verdad será ocultada por quienes tienen la obligación de proclamarla.

https://lalinternaazul2.wordpress.com/2024/01/07/el-papa-francisco-conduce-la-iglesia-catolica-hacia-el-caos-y-la-confusion/

Eugenio Trujillo Villegas

Director: Sociedad Colombiana Tradición y Acción

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La defensa doctrinaria de la Propiedad Privada y la proclama de sus bondades y beneficios para poder construir un verdadero y justo orden social, de acuerdo con la doctrina social de la Iglesia Católica, es el tema tratado en el libro: Propiedad Privada - Institución y Derecho.

Lo hemos escrito a dos manos entre el Dr. Álvaro Gallón Rodríguez y yo. Se acaba de publicar y lo divulgaremos ampliamente, como un antídoto ideológico contundente contra la peste del socialismo que inunda a Colombia y a Latinoamérica.      

Pocas veces se ha tratado el asunto de la propiedad privada con tanta profundidad. Este es un análisis luminoso e imbatible sobre la catástrofe del socialismo, que nos conduce inexorablemente hacia la miseria.

LA CLASE EMPRESARIAL NO DEFIENDE LA PROPIEDAD PRIVADA

Este es un proceso gradual que lleva varias décadas en ejecución, en el cual la clase empresarial de Colombia se ha comportado con indolencia y cobardía. Nada hacen para evitar ser exterminados por una legislación socialista y demagógica que se radicaliza con cada nuevo gobierno, y que tiene la finalidad de eliminar el régimen de propiedad privada y de libre iniciativa privada.

El mayor triunfo del socialismo fue haber conseguido avergonzar a los propietarios de tener propiedad y empresa. La izquierda católica, aliada con las múltiples variantes socialistas, creó una mentalidad en la cual los empresarios se sienten culpables de crear riqueza y de generar empleo, renunciando a la necesidad de defender y promover los beneficios del único sistema económico que genera progreso.

El sistema económico de propiedad privada es el único que acaba con la miseria, porque crea las condiciones para alcanzar un verdadero desarrollo social. Beneficia a todos, especialmente a los más necesitados, pues les permite dejar de ser pobres.       

Si los propietarios no defienden la propiedad privada, entonces, ¿quién la defenderá por ellos? Los propietarios están totalmente equivocados, si creen que esa defensa la deben hacer los campesinos, los obreros o los empleados.

No hay un sistema económico mejor que el de la propiedad privada, porque está fundamentado en la Ley Natural y en el sentido común. El socialismo pretende reemplazarlo por un Estado Nodriza, creado para atender las necesidades de la población en materia de alimentación, salud, educación, vivienda, y todas las demás, convirtiéndolo en un Moloch gigante y poderoso, que está en todas partes y le proporciona a la gente lo que necesita. 

Sin embargo, la realidad es otra cosa. El monstruo socialista llamado Estado nos roba lo que tenemos, porque crea impuestos extorsivos y expropiatorios que son impagables. Se apodera de todas las actividades económicas, extermina a los empresarios, acaba con las fuentes de empleo, y después, le devuelve a la gente algunos beneficios mínimos, que son migajas populistas de pésima calidad.

LAS 38 TESIS DEL PROFESOR PLINIO CORREA DE OLIVEIRA

Este libro es el análisis de las 38 tesis del profesor Plinio Correa de Oliveira sobre la propiedad privada, aplicadas a las reformas socialistas que se están implementando en Colombia. Están en su afamado libro Reforma Agraria, Cuestión de Conciencia, de amplia difusión entre 1960 y 1980, que impidió la socialización de Brasil y de otras naciones del continente.  

Esas 38 tesis en defensa de la propiedad privada están fundamentadas en la doctrina social de la Iglesia Católica, explicitadas entre 1850 y 1950 bajo la luz de los pontificados de Pío IX, León XIII, San Pío X, Pío XI y Pío XII.

Esa doctrina luminosa enfrentó con vigor los abusos de la naciente Revolución Industrial. Pero, sobre todo, refutó las ideas perversas de Marx y de Engels, que desde entonces se convirtieron en un “evangelio” satánico para destruir la Civilización Cristiana. Con la basura ideológica y doctrinaria del socialismo cientos de millones de personas fueron lanzadas a la miseria, a la opresión, a la tiranía y a la lucha de clases. La humanidad fue conducida con engaños hacia las oprobiosas dictaduras de Lenin, Stalin, Mao, Pol Pot y Fidel Castro. Nunca antes se habían conocido violaciones a los derechos humanos más atroces, ni habían sido masacradas y oprimidas tantas personas, como lo hicieron estos sátrapas comunistas.

Pero, por increíble y absurdo que parezca, la propaganda demagógica del marxismo cultural hace que cientos de millones de personas en el mundo aun crean que el socialismo es la salvación de la humanidad, la fuente del progreso y la cuna de la libertad. ¡Y lo promueven con locura!

¡Colombia es el más reciente ejemplo de esta tragedia! Ahora tenemos un gobierno, elegido con todas las evidencias de ilegitimidad y de fraude, que pretende imponer todas las ideas fracasadas del socialismo. Como no podría ser de otra manera, desde el primer día son evidentes la destrucción, el fracaso y el retroceso de Colombia en todos los aspectos.

DEFENDER LA PROPIEDAD ES TAMBIÉN DEFENDER LA FAMILIA   

La defensa de la propiedad no es solo para evitar la pobreza. También es fundamental para defender la familia, que en sí misma es más importante que la propiedad. La familia y la propiedad son instituciones fundamentales para la existencia de una sociedad justa, orgánica y próspera. Son fuentes de bienestar y de progreso, y ellas son las primeras en atender las necesidades de las personas.   

Esto jamás lo podrá hacer el Estado socialista. Cuando pretende hacerlo, lo hace mal, y esa es la realidad de Latinoamérica. Con un agravante importantísimo, y es que el sistema socialista, por ser antinatural y contrario al sentido común, crea una casta gobernante que vive inmersa en la corrupción.

Cuanto más grande y más socialista sea el Estado, más corruptos son sus gobernantes. Constituyen una clase plutocrática, multimillonaria y de ladrones, mientras el resto de la población vive en medio de padecimientos indecibles.     

Presidentes, gobernadores, alcaldes, ministros y gerentes de los organismos del Estado socialista, se convierten en los nuevos millonarios. Y los empresarios pasan a ser los nuevos pobres, siendo que fueron los creadores de la riqueza que se roban los burócratas, que sin escrúpulo alguno, ni siquiera pestañean para robarse la comida de los niños pobres o las medicinas que para los enfermos hacen la diferencia entre vivir o morir.  

Argentina y Venezuela llegaron a estar entre los países más ricos del mundo, pero ahora son tan miserables como Haití o Etiopía. Sin embargo, sus gobernantes hacen parte de la élite mundial de súper ricos, con cientos o miles de millones de dólares en sus cuentas bancarias.

LAS JUSTAS DESIGUALDADES

Este plan macabro que nos han impuesto, tiene como fundamento el falso principio del igualitarismo económico en la sociedad. Es verdad que los seres humanos somos iguales ante Dios, pero Él mismo estableció legítimas y necesarias desigualdades entre los hombres, de tal forma que ellas deben existir en materia económica, social y cultural.

El que más trabaja, el que más produce, el que más se esfuerza, el que tiene talento para progresar, tienen derecho a conseguir a lo largo de la vida una situación mejor y más próspera. Es lo contrario del que no trabaja, del holgazán, del que no tiene talento, o del perverso que prefiere destruir la sociedad con sus crímenes.   

En medio de esta grave crisis en que nos vamos sumergiendo, este libro es una luz que indica el camino a seguir para restaurar la sociedad enferma y decadente en que vivimos. A todos mis lectores los invito a adquirir el libro, para lo cual indico a continuación la forma de hacerlo.

Octubre 30 de 2023 – Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

NOTA: Propiedad privada – Institución y Derecho. Solicite el libro por correo electrónico o por whatsapp. Le llegará por correo certificado. Con el libro le llegan las instrucciones para hacer el pago en varios bancos, Efecty, Gane y Nequi. Edición de excelente calidad. 194 páginas. Tamaño 17 cm x 24 cm. Será una excelente adquisición, como una potente linterna para guiarnos en medio de la oscuridad. Costo: $50.000. Incluye gastos del correo.

https://www.lalinternaazul.info/2023/10/31/propiedad-privada-y-socialismo-la-gran-diferencia-entre-prosperidad-y-miseria/

 

 

 

 

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