Marta Pulido Salgado

 

La modificación de los adenovirus, que transportan el antígeno tumoral, sortea la acción de los anticuerpos que los neutralizan y limitan el éxito de la terapia.

De modo parecido a las vacunas administradas para prevenir enfermedades infecciosas, la inmunización contra el cáncer tiene por objeto provocar una respuesta antitumoral del sistema inmunitario. Sin embargo, más del 70 por ciento de la población mundial posee anticuerpos que neutralizan el principal vehículo usado para introducir los antígenos tumorales, el adenovirus de serotipo 5 (Ad5). En consecuencia, el organismo lo elimina antes de poder inducir la activación de los inmunocitos. Ahora, científicos de la Universidad de Pensilvania han hallado una solución al problema.

En su estudio, publicado por la revista Journal for ImmunoTherapy of Cancer, el equipo, liderado por Adam E. Snook, sustituyó una proteína del Ad5, denominada fibra y localizada en la cápside que protege el material genético del virus, por la del serotipo 35. Según los datos, la infección por este último serotipo tan solo afecta al 10 por ciento de los habitantes del planeta.

A fin de probar la eficacia de esta estrategia, los investigadores trabajaron con un modelo animal de cáncer gastrointestinal. Por consiguiente, acoplaron la proteína guanilil ciclasa C, característica de estos tumores, al adenovirus modificado, a modo de diana para el sistema inmunitario.

De acuerdo con los resultados, la administración de la «nueva» vacuna indujo una notable activación de los linfocitos T CD8+ y CD4+, muy similar a la ocasionada por la original. Asimismo, también redujo la recurrencia del cáncer y la aparición de metástasis, el principal objetivo terapéutico de este tipo de vacunación. La ausencia de efectos secundarios en los tejidos sanos confirmó su seguridad.

Los adenovirus constituyen una de las causas del resfriado común, hecho que explica el elevado número de individuos con anticuerpos neutralizantes. Sin embargo, en ratones infectados previamente con Ad5, por vía intranasal, dichos anticuerpos afectaron en menor medida a los adenovirus modificados. Experimentos realizados con suero de pacientes oncológicos confirmaron la reducida capacidad de los anticuerpos contra Ad5 para debilitar la nueva vacuna.

Para Snook y sus colaboradores, el hallazgo sugiere que casi el 90 por ciento de los enfermos podrían desarrollar una notable inmunidad tras la administración del preparado. Asimismo, dado que la guanilil ciclasa C también se expresa en los tumores pancreáticos, gástricos y de esófago, los autores postulan la posibilidad de incluir estos casos en futuros ensayos clínicos.

https://www.investigacionyciencia.es/noticias/una-vacuna-contra-el-cncer-gastrointestinal-ms-eficaz-18961