Karin Schlott

 

Reconstruyen la cadena de procesos geoquímicos que desencadenaron la extinción masiva del Pérmico-Triásico, hace 252 millones de años.

Hace aproximadamente 252 millones de años, durante la transición del periodo pérmico al triásico, imperaban en la Tierra condiciones tremendamente hostiles que condujeron a la peor extinción masiva de la historia del planeta: se estima que se extinguieron alrededor del 95 por ciento de los organismos marinos y el 75 por ciento de toda la vida terrestre.

Los geólogos sospechan que la extinción fue causada por la intensa actividad volcánica en los traps (formaciones volcánicas de basalto) de Siberia y la emisión de metano desde el fondo del mar. Ahora, un grupo de investigadores ha reconstruido de manera detallada lo que ocurrió al final del Pérmico usando fósiles de organismos marinos. Aparentemente, no fue el metano sino las gigantescas emisiones de magma las que desencadenaron un calentamiento global y toda una cascada de catástrofes que convirtieron la Tierra en un lugar inhóspito en unos pocos miles de años.

Para su estudio, publicado en Nature Geoscience, el equipo dirigido por Hana Jurikova y Anton Eisenhauer, del Centro Helmholtz de Investigaciones Oceánicas de Kiel (GEOMAR), examinó conchas fósiles de los llamados braquiópodos, organismos marinos similares a los moluscos bivalvos que se encuentran en los estratos rocosos de la parte sur de los Alpes. «Estas conchas se depositaron en las plataformas continentales poco profundas del océano Tetis hace 252 millones de años, y registraron las condiciones ambientales poco antes de la extinción y al principio de ella», señala Hana Jurikova, de acuerdo con un comunicado de prensa del GEOMAR.

Los investigadores analizaron el contenido isotópico de los fósiles, en concreto los isótopos del boro, el carbono y el oxígeno, y las mediciones mostraron que las aguas eran extremadamente ácidas. Parece que la intensa actividad volcánica de los traps siberianos liberó enormes cantidades de CO2 a la atmósfera. Como resultado, no solo bajó el pH en los océanos, sino que el aumento del efecto invernadero provocó un intenso calentamiento global. Los científicos sospechan que ese calentamiento potenció los procesos de meteorización en tierra firme y eso, a su vez, hizo que se vertieran más nutrientes a las masas de agua. Y la consiguiente eutrofización de los mares redujo su contenido de oxígeno. Así pues, una cadena de procesos relativamente rápidos hizo que las condiciones de vida tanto en la tierra como en el mar se volvieran terriblemente adversas.

¿Similitudes con el día de hoy?

Los investigadores liderados por Jurikova y Eisenhauer también establecen un paralelismo entre los acontecimientos de esa época y el cambio climático actual, aunque subrayan que los dos procesos no admiten una comparación directa. Pero es reseñable que la tasa máxima de emisiones de CO2 durante la peor extinción masiva  conocida sea casi 15 veces menor que la tasa actual causada por el hombre, como apuntan en el estudio. Según los investigadores, la comparación puede resultar útil para comprender el cambio climático actual y sus consecuencias, y para evaluar la futura evolución del calentamiento global.

https://www.investigacionyciencia.es/noticias/el-cctel-qumico-que-condujo-a-la-mayor-extincin-de-la-historia-de-la-tierra-19215