Por Félix Luís Viera

 

En una especie de melcocha aparecida hoy, 16 de mayo, en el diario Granma —como toda la prensa autorizada en Cuba, en la nómina del Gobierno—, un cuadro publica un texto donde afirma citando: “La carne de res se ha convertido en un alimento para ricos en EE.UU. a causa de la pandemia”.

Es mentira. Este anuncio apocalíptico está tomado de RT, un canal internacional de noticias —suscrito a la izquierda más siniestra y cuya etiología es rusa— que, con todo el derecho que se tiene en democracia, manipula la información, miente por omisión y recicla a conveniencia. Pero lo dicho: está en su derecho, por acá hay democracia; en los regímenes que RT aúpa, no.

Bueno, únicamente que yo, así sin saberlo, de pronto, me haya convertido en un hombre rico. Porque lo cierto es que me alimento de carne de res con moderación —ya sabemos que todos los excesos son malos; sobre todo el de mentir—, pero ahora mismo podría, aquí en la esquina, comprar una vaca destazada.  

Incorporo una noticia reciente originada en México: “Más filetes y otros cortes se dirigen al norte de la frontera después de que el brote de coronavirus ha afectado a plantas procesadoras de carne en Estados Unidos (…) La industria mexicana atribuye el crecimiento [de las exportaciones] (…) a operaciones de relativamente menor escala” en el país del norte debido a las medidas tomadas para combatir al coronavirus.

El autor del artículo que nos ocupa fundamenta la llegada del cataclismo a Estados Unidos, además, con informaciones de la BBC que…, de ningún modo son concluyentes. En estas se habla de límites en la venta de carne de res. Y dice: “Grandes almacenes, según reseña BBC, como Costco, o cadenas de supermercados como Kroger, Wegmans, Walmart, Food Lion o Sam’s Club han establecido límites en la compra de productos cárnicos a lo largo de toda la nación”.

Convoco a quien fuera a que busque ahora mismo en Internet y verá que esos “límites” se hallan, realmente, mucho más allá de las necesidades de la mayoría de las comunidades, de las personas.

Súmese que —aparte de las compras que podrían realizarse a México y otros países— ya existe una orden expresa del presidente estadounidense para que las procesadoras de carnes no detengan su trabajo, lo cual, naturalmente, conlleva apoyos especiales de parte de las autoridades.

El artículo que nos ocupa quedaría más completo, digo yo, si agregase preguntas tan tristes como estas:

—¿Desde cuándo los cubanos no ven un bisté de res?

—¿Cómo sería posible que en Cuba, por estos días, el Gobierno, para evitar las colas en los establecimientos, haya distribuido una libra de carne de pollo por persona a 20 pesos, cuando, por cierto, allá el salario medio no supera por mucho los 20 pesos diarios?

—¿Acaso en Cuba la carne de cerdo no escasea cada vez más —al punto de estar prácticamente desaparecida en varias ciudades— y su precio alcanza aun los 100 pesos por libra?

—¿No se forman en la Isla moloteras de sálvese el que pueda para alcanzar una libra de picadillo, salchichas o pollo congelado?

Y eso es todo por hoy.

http://www.neoclubpress.com/la-carne-de-res-se-ha-convertido-en-un-alimento-para-ricos-en-ee-uu/?fbclid=IwAR0ibZfLxOXTURL2roPNieDd-a3N-M2wQr5RZDjEjmK7lb2YaYTgwJgdoD0