Por Cosme Beccar Varela

 

Una inteligente señora escribió una carta que fue publicada  (milagrosamente) en la Sección de los Lectores de "la Nación" el 30/4/2020, pag. 26 y en ella resume con claridad la situación dramática en que ha sido puesto el país por obra del gobierno kirchnerista de Fernandez. Vale la pena copiarla, publicarla y comentarla en “La botella al mar” porque confirma lo que denuncié en seis artículos sucesivos, empezando el 11 de Marzo (nro. 1669 hasta el 24/4/2020 Nro. 1674).

Reproduzco el texto de la carta de la Sra. Margarita Reynolds, comentándola párrrafo por párrafo.

  1. “Los gobernantes en su afán de tener el poder y el control apelan a nuestro miedo más básico, el miedo a morir,”

COMENTARIO: Brillante observación. En efecto, lo más grave de lo que estamos sufriendo no es un peligro de salud pública, aunque éste exista en alguna medida: es el despliegue de una política cuidadosamente planeada para adueñarse de la suma del poder público, en abierta violación del art. 29 de la Constitución Nacional, es decir, la implantación de una tiranía cuyo signo ideológico de izquierda es evidente.

La principal integrante del gobierno, CFK, viajó 10 veces a Cuba en el 2019 y los primeros meses del 2020. La excusa de visitar a su hija es inverosímil porque no había razón alguna para que ésta estuviera agasajada por el castrismo durante más de un año no en un hospital sino en un hotel de lujo. Es imposible no sospechar que esos viajes fueron realizados para planificar la invasión castrista de la argentina cuyo gobierno ya había caído en manos del kirchnerismo por obra del “kerensky” Macri.

El terror mundial del virus originado en la China comunista fue más que oportuno para que el inexistente Fernandez, un vivillo sin categoría, dócil a la “maffia” kirchnerista, pudiera pasar a ser una especie de “salvador de la Patria” y adquirir un poder que jamás soñó que pudiera tener.

Las palabras de la Sra. Reynolds nos recuerdan que todos vamos a morir algún día por este virus o cualquier otro o cualquier otra enfermedad o accidente. Por lo tanto, no podemos permitir que el miedo a lo inevitable nos haga perder el uso de razón hasta el punto de renunciar a nuestras libertades legítimas y convertirnos en serviles aceptantes de cualquier cosa que imponga el gobierno, por absurda que sea, como lo es la prisión domiciliaria que padecen los 44.000.000 de habitantes del país desde hace un mes y medio.

  1. “Están perdiendo el sentido común, haciéndonos cumplir restricciones como si no pudiéramos pensar. Subestimar a la población y a su capacidad de cuidado individual se les va a venir en contra como un bumerán”. 

COMENTARIO: Aquí debo disentir con la lúcida escritora. No nos subestiman, por el contrario han estimado correctamente que somos un pueblo que ha perdido su dignidad y está listo para aceptar una tiranía al estilo venezolano. Y la mejor prueba de que no se equivocaron es que la maniobra artera les está saliendo bien porque está comprobado que son un minoría ínfima las personas inteligentes y honorables como la Sra. Reynolds. La casi totalidad del país acató la absurda “cuarentena”, la paralización de la economía, la pérdida de trabajo y el empobrecimiento con una resignación inaudita y al igual que en Venezuela, la “oposición” no es más que un conjunto de cómplices subrepticios de la tiranía en ciernes.

Y no se les vendrá “en contra como un bumerán” si consiguen sus objetivos políticos antes de que surja una resistencia activa y bien conducida por dirigentes capaces, honestos y patriotas que, desde luego, no son los amigos de Macri. Y esto es muy poco probable.

  1. “Todo es decreto e imposición. La pandemia vino para quedarse y debemos iniciar una etapa en la que las personas sean las que empiezan a pensar y a actuar con cuidados individuales. No somos giles. Nadie quiere enfermarse ni morir, sabemos cuidarnos.””

COMENTARIO:  Es verdad, todo es “decreto e imposición”  contra lo cual no hay posibilidad de defenderse porque los otros dos poderes del Estado han sido suprimidos: el Poder Judicial se ha ausentado y el Legislativo  hacer rato que no existe y ahora, para colmo de males, está presidido por dos partícipes de la tiranía: CFK y Massa.

En cuanto a la “pandemia” “vino para quedarse" y está hace rato. Vea el informe del científico Pablo Goldsmith que publiqué en el Nro.1674, al pie, de este periódico. Este es sólo uno de los muchos virus que pueden matarnos y que están en el mundo desde hace siglos, como una de las tantas causas de la inexorable muerte que nos espera a todos. El asunto es no ser tan cobardes que por el temor a morir perdamos todo lo que hace deseable la vida. Los antiguos decían: “Por amor a la vida no hay que perder las razones para vivir”.

Es necesario rechazar la maniobra política del neo-comunismo con coraje y elegir la vida según la Justicia y el Derecho antes que la vida a costa de la libertad y la miseria. Todos sabemos cómo cuidarnos para no morir por descuido y falta de advertencia. No necesitamos un gobierno convertido en falso “niñero” pero en realidad para someternos a la esclavitud neo-comunista venezolana.

  1. “La mayoría de las asociaciones que nuclean actividades han elaborado protocolos de atención para bajar el riesgo de contagio y que empiece la actividad, ¡usémoslos! ¿O será que vamos a seguir secuestrados, el país quebrado y luego el Estado confiscando empresas en quiebra? La pobreza va a matar muchos más que el coronavirus.”

COMENTARIO: ¡Ese es el plan, el mismo de Venezuela! Ese país era uno de los más ricos de América por su petróleo. El chavismo hace 15 años empezó a destruir esa riqueza, luego siguió con las empresas industriales y agropecuarias. Después vino el desabastecimiento y el hambre. El pueblo reaccionó, hubo manifestaciones de millones de personas. Pero el régimen las disolvió mediante los “colectivos”, motocicletas con dos hombres entrenados por Cuba, uno de ellos disparaba una ametralladora contra los indefensos manifestantes. Hubo miles muertos. Hubo elecciones. Ganaron los enemigos de Chaves pero mediante el fraude electrónico dieron vuelta el resultado. La oposición aceptó mansamente el falso resultado.  Y a causa de eso, Venezuela ahora está atrapada por la tiranía castro-comunista de la cual no saldrá sino por la fuerza armada de algún país amigo, que no hay.

En cuanto a la última frase de la Sra Reynolds es verdad: el país saldrá de esta cuarentena (si es que sale) empobrecida hasta el hambre del que morirán muchos. Y contra eso no hay cuarentena que valga.

Esto es lo que se está preparando aquí. Pero las “clases cultas”, especialmente las más altas que podrían resistir, no lo quieren ver. Adios Argentina.