Por Cosme Beccar Varela


Las decisiones tomadas por el gobierno anunciadas o insinuadas y la forma de comunicarlas son un modelo de perfidia insolente. Cada vez está más claro que esta epidemia está siendo usada por Fernandez y su banda como una herramienta política, por más que quieran disimularlo detrás de un supuesto “comité de infectólogos y expertos” cuya capacidad científica es totalmente desconocida, como lo anticipé el 24/4/2020 en el nro.1674 de este periódico. Todos ellos nombrados por el peronismo oficial, ciertamente de su misma ideología, sin participación alguna de científicos independientes, reconocidos y sensatos. Esos individuos son los que dicen “sí” o “no” y según el diario de hoy, ahora le han dado “luz verde” al pseudo Presidente para “flexibilizar” la cuarentena. Pero, ¿qué flexibilización” es esa? Una mentira más para burlarse de los sumisos habitantes del país porque hasta las misas seguirán prohibidas, con la aquiescencia impía de los Obispos.

Esta “epidemia” y las medidas tiránicas tomadas a causa de ella, que favorecen a los gobiernos de izquierda, no puede ser algo casual. Sin duda se trata de un plan de una astucia infernal que le permite al comunismo apoderarse de los países más débiles, como la argentina, sin disparar un tiro y perjudicar la economía de los más desarrollados que están fuera del dominio del comunismo.

“Catástrofe económica: la UE sufrirá la peor recesión de su historia”, dice el título de la pag. 15 de “La Nación” de hoy (7/5/2020). Y en los EEUU la poderosa “intelligentzia” cripto marxista, aliada del partido demócrata, está azuzando el terror al virus y culpando de sus consecuencias al Presidente Trump amenazando su reelección que, antes de esta crisis, tenía asegurada por los buenos resultados económicos de su gestión. 

Detrás de todo esta farsa está la Organización Mundial de la Salud (OMS) cuyo director es un etíope marxista llamado Tedros Adhanom Ghebreyesus quien ayer declaró ”que si no se lleva a cabo una adecuada gestión de la desescalada y se relajan las medidas de distanciamiento social el riesgo de volver al confinamiento es muy real.” (“La Nación”, 7/5/2020, pag. 17).

Es claramente una amenaza del poderoso director de la OMS en la cual puede apoyarse tranquilamente la izquierda que nos domina para continuar con sus planes de instaurar una tiranía política que nos convierta en otra Venezuela.

Es notoria la tendencia de izquierda de este gobierno, tanto que “La Nación” (habitualmente oficialista) lo denunció en su editorial del 6/5/2020, a propósito de la prohibición a las compañías aéreas de volar hasta el 1/9/2020, decisión única en el mundo que, como bien señala el diario, tiene como objetivo estatizar los servicios aéreos con un monopolio en manos de Aerolíneas Argentinas, gran productora de pérdidas que exigen subsidios del Estado que ya superan los u$s570.000.000. 

Como todo el mundo sabe, uno de los dogmas del comunismo es la supresión de la propiedad privada y el monopolio en manos del Estado de todas las actividades económicas relevantes. El final de esta farsa de la cuarentena será la quiebra de innumerables pequeñas y medianas empresas, con miles de empleados, todas fruto del esfuerzo y las esperanzas de los pequeños y medianos empresarios, y la subsistencia casi única de las grandes industrias pesadas todavía en manos privadas. Esto no le preocupa al comunismo porque las puede estatizar en un periquete y ponerlas “en manos del pueblo” o sea, del partido marxista en el poder. Así fue en la URSS y sigue siendo a pesar de la apariencia de “privatización” que se montó luego de la “perestroika”.

¿Y por qué la OMS está al servicio de ese plan siniestro? Porque su actual director, el ya nombrado Tedros Adhanom Ghebreyesus es un marxista profeso, confeso y militante guerrillero en su país de origen, Etiopía, en donde perteneció al Frente de Liberación Popular de Tipay y luego, fue ministro del gobierno autoritario de izquierda de Hailemarian Desalegue. En el 2017 fue elegido director de la OMS por el voto de la mayoría de naciones de la ONU que están dominadas por la izquierda. El Frente de Liberación citado contribuyó con millones de dólares para promover la candidatura de Ghebreyesus.

En Enero del 2020, éste se reunió con el tirano chino Xi Jinping y desde entonces ha sido acusado por varios expertos internacionales en salud pública de tener una relación demasiado estrecha con la China comunista a pesar que es de ese país que surgió el famoso virus que tan útil está siendo para los planes del comunismo en cuyo bloque internacional la China es el país más poderoso y será, sin duda, el que, junto con Rusia, gobernará el mundo si esos planes siguen teniendo el éxito que están teniendo hasta ahora.

El tal Tedros actúa con un desparpajo que es igual a su impunidad. Además de los datos que acabo de mencionar sobre el personaje, tomados del informe de Wikipedia que se encuentra en Google, hay otro que revela palmariamente que toda esta crisis está montada sobre un engaño.

En efecto. El 23/1/2020 un  Comité de Emergencia de la OMS decidió no declarar al COVID-19 como una emergencia sanitaria de preocupación internacional (PHEIL sus siglas en inglés). Sin embargo el 31/1/2020,  OCHO DÍAS DESPUÉS, la OMS DECLARÓ EL BROTE DE COVID-19 COMO PHEIL y el 11/3/2020 lo calificó como una pandemia.

Es decir, los expertos sirven cuando coinciden con las intenciones políticas del comunismo, si no, no sirven. ¿En ocho días pudo el director de la OMS rever y resolver lo contrario que el Comité de Emergencia de científicos y arrojar al mundo en el caos en que hoy se encuentra? Obviamente no se debió a un dictamen de expertos sino a una decisión política del ex-guerrillero comunista Tedros Adhanom Ghebreyesus.

El 10 de Mayo vence la tercera prolongación de la cuarentena y se habrán cumplido más de cuarenta días de paralización de la vida social, política y económica del país.

“La Nación” exultante de oficialismo, encabeza la primera página de su edición de hoy con un título optimista: el 75% del país ya salió de la rigidez de la cuarentena. Pero inmediatamente después aclara que ni la Ciudad de Buenos Aires ni las del conurbano serán liberadas de su encarcelamiento. El gobierno no explica por qué ese trato desigual al que el monstruoso intendente Rodriguez L. no se opone (ese horrendo individuo ya es claramente parte de la banda de Fernandez).  La única explicación es que el kirchnerismo quiere castigar al distrito electoral en el cual perdió la elección y que puede ser el foco de una oposición  (¿?), pero la causa insinuada es que en las “villas miseria” aumentó el número de infectados, especialmente en la villa 31 de Retiro.

Todo el mundo sabe que la villa 31, cuyos habitantes son todos usurpadores de terrenos en los cuales han construido hasta cinco pisos sin autorización, sin control alguno con grave riesgo para las vidas de sus moradores y que allí se trafican drogas, como en las demás 20 “villas miseria” que hay en la Ciudad. Y también es fácil imaginar que las condiciones en que se vive en esos ranchos de lujo no son ni las más higiénicas ni las más aptas para favorecer la salud pública. Pero a causa de eso TODA LA CIUDAD DE BUENOS AIRES TIENE QUE SEGUIR EN CUARENTENA. Semejante arbitrariedad es insoportable, pues nada dicen sobre los barrios porteños en los que se vive mucho más civilizadamente (cosa que es totalmente compatible con la pobreza). Lo que habría que hacer es declarar las “villas” en cuarentena, para que no salga el virus a toda la Ciudad llevado por los habitantes de aquellas. Pero para la izquierda eso es impensable.

Fernandez, que entre sus varias taras tiene la de ser un deslenguado, dijo ayer “que los que quieren levantar la cuarentena ya, están queriendo matar a miles de argentinos” (“La Nación”, 7/5/2020). ¿De dónde saca el títere de CFK semejante brulote? ¿Se lo dijeron los “expertos” que lo “asesoran”?

Pues bien: esa es una mentira más. Los que queremos que se levante la cuarentena ahora nos fundamos en la falta de razones que hay para mantenerla. Como ya dije en varios artículos anteriores, puede ser que haya más contagiados y más muertos (aunque no aclararon si los muertos que cuenta el asesino abortista ministro de salud pública son por coronavirus solamente o por una suma de enfermedades anteriores), pero vivir es correr todo el tiempo el riesgo de morir, ya sea de coronavirus o de otro cualquiera de los innumerables virus que pululan en los aires, como los demonios, o de otras enfermedades como las cardíacas o el cáncer. Pero no por eso nos van a tener encerrados en violación abierta de la Constitución cuyo art. 14 garantiza el libre tránsito por todo el territorio del país, entrar y salir de él, trabajar y ejercer toda industria lícita.

Por eso, REITERO MI ADHESIÓN A LA CONVOCATORIA QUE NOS INVITA A SALIR A LAS CALLES EL 10 DE MAYO A LAS 20HS., CADA UNO EN SU BARRIO Y RECLAMAR, CON BANDERAS ARGENTINAS Y SONIDO DE OLLAS: “¡BASTA DE CUARENTENA, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD!”

Pidamos a Nuestra Señora de Luján, Patrona de la Argentina que se apiade de nosotros y nos consiga esa libertad legítima que nos está siendo tan injustamente negada y con fines tan repudiables como todos los de la izquierda.