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FRASES FAMOSAS:  

"La libertad puede ser puesta en peligro por el abuso de la libertad; pero también por el abuso del poder", James Madison

 

 

Félix Luis Viera

 

"MIENTRAS no seamos más que terrícolas, habremos de tener una nacionalidad, una patria, una identidad o como quiera llamársele a ese sitio de donde uno es".

Hace algún tiempo un conterráneo radicado en México me decía que la luna de allí era exactamente la misma que se veía en su ciudad en Cuba. Afirmaba él que pensar lo contrario resultaba dañinamente subjetivo. Mi respuesta: el día que la luna sea la misma para cada región o ciudad del mundo, el hombre se habrá convertido en una cosa capaz solo de mirar, ya no de sentir; únicamente mirando la luna desde Júpiter, por ejemplo, podría considerarse que es la misma."

"Lo que ocurre es que el concepto de patria esté tarado por ese mal necesario que podrían ser los himnos, los escudos, las banderas y sus acólitos."

"Veamos que cuando alguien en la distancia añora a la patria, no está pensando en la bandera, sino en el barrio donde se crio, aun en una cuadra específica, en el sillón..."

"La noción aberrante de patria sirve sobremanera a los caudillos, los mesías, los populistas, los dictadores".

Fuente: https://newsweekespanol.com/2021/02/donde-esta-la-patria/

Publicado por: Félix Luis Viera | @Flviera

 

Félix Luis Viera/ @Flviera

 

Por estos días, el régimen existente en Cuba viene haciendo hincapié —de nuevo y como hace 60 años— en que “el acceso universal y gratuito a la educación es uno de los logros de la Revolución Cubana reconocidos universalmente”. Es mentira. Nada que se entregue a condición es gratuito. En Cuba el acceso a la instrucción escolar está condicionado por una ideología. De manera que podríamos afirmar que, más que gratuita, es obligatoria.

Obligatoria por cuanto el estudiante, desde niño, no tiene más alternativa que asistir a las escuelas de Estado. De un Estado totalitario que impone a los alumnos la política que le es afín. De tal modo que, desde niño, desde el preescolar (kindergarten), el estudiante debe portar una pañoleta que lo destaca como alguien definido a favor de la Revolución, el castrismo, el comunismo —que todo esto viene siendo lo mismo. Desde esa edad, además, el estudiante, cada mañana antes del inicio de las clases debe jurar con la mano en alto: “¡Seremos como el Che!”. Es decir, jurar en favor del comunismo. O lo que es lo mismo, que será guerrillero, antiimperialista, asesino, invasor de otras geografías, etcétera. Lo antes dicho es un cobro, y bastante caro, de la educación que reciben aquellos niños. Puesto que aun tienen que mentir, en caso de que quisieran ser como sus padres, o como Víctor Hugo o como Rocky Marciano.

Y más caro aún. El niño, que ya, en automático, forma parte de la Organización de Pioneros José Martí, de donde se supone que algún día tomará el camino de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba, de donde se supone que algún día tomará el camino del “glorioso Partido Comunista de Cuba”… el niño, decía, está en el deber de asistir a las “actividades políticas” que se realizan en su escuelita. De lo contrario, su expediente podría quedar manchado desde tan temprana edad. Y con un expediente “flojo” en lo que se refiere al “aporte a la patria” (la patria es el Gobierno), el niño, ya grandecito, y ya joven, puede verse en problemas. Podría encontrarse en situación desventajosa a la hora de clasificar para determinada carrera estudiantil o para otra consecución a la que aspire.

FALTAS EN EL EXPEDIENTE Por lo antes dicho, es habitual que las maestras y maestros de primaria anuncien al niño que, si no viene a la “actividad” del sábado, le pondrán la falta en el expediente. El niño se lo comunica a los padres y estos le dicen al niño que asista, resista y no replique de ninguna manera. Lo anterior no obsta para que el niño, cuando ya sea un joven, arme una balsa y emprenda la travesía por el Estrecho de la Florida. Tantos… cientos, decenas de miles lo han llevado a cabo… luego que desde muy pequeñitos y ya adolescentes, habían jurado, de lunes a viernes, durante todo el curso escolar, “ser como el Che”. De modo que la instrucción escolar no es gratuita… tiene el estudiante que asimilar por lo menos una buena porción del cartapacio político que le vayan inoculando durante el viaje (o al menos fingir que la asimila). Pero hoy en día la educación es un poco más barata que hace unos diez o años atrás, cuando aún existían la Escuela al Campo y la Escuela en el Campo. En el primer caso los alumnos de secundaria básica tenían que asistir desde 15 días a un mes, en cada curso escolar (son tres), a labores en el campo. Internados.

En el segundo, los estudiantes —y las estudiantes— de preuniversitario, de modo obligatorio, debían realizar sus estudios internados en escuelas ubicadas en zonas rurales, donde en la mañana recibían clases y en la tarde trabajaban la tierra. Les concedían pase de salida cada 15 días. Para narrar las consecuencias negativas, las tragedias que ambas modalidades trajeron para la sociedad en el orden moral, ético o cívico se necesitarían cientos y cientos de cuartillas. El régimen canceló la Escuela al Campo y la Escuela en el Campo, debido a la crisis económica que se ha recrudecido en los últimos años. En el caso de los estudiantes universitarios, debían destinar 15 días de sus vacaciones (en el verano antillano) al trabajo en zonas agrícolas.

CENSURA EDUCATIVA Los programas de estudios, sobre todo en las asignaturas de historia y humanidades en general, se hallan acomodados de tal forma que aúpen la ideología comunista y el devenir de la Revolución. Así tenemos que en estas materias se encuentran censurados autores notables, mientras se sobrevaloran los que se avienen con el orden establecido. De igual manera, los hechos de la historia nacional están manipulados para exaltar las “virtudes” del comunismo en Cuba, lo cual, lógicamente, requiere la mutilación de sucesos trascendentes que no sean del gusto del Gobierno; como, por ejemplo, el 20 de Mayo, Día de la Independencia de Cuba, cuando se oficializó su separación de España.

Aún en la actualidad ocurren expulsiones de las universidades: las de aquellos alumnos que se manifiesten, si bien de manera pacífica, en desacuerdo con los “preceptos de la Revolución”. Y digo “aún hoy” porque desde varias décadas atrás, esgrimiendo la consigna “La universidad es para los revolucionarios”, nadie podría calcular cuántos miles de estudiantes fueron “purgados” e igualmente cuántos miles no pudieron realizar estudios universitarios y cuántos debieron aceptar una carrera que no se relacionaba con su vocación. Así, los cubanos, en los últimos 61 años, tanto en los grados primarios como en la educación media y superior, han tenido que aceptar la “educación gratuita” aplicada por un Estado totalitario que impone sus reglas, su política, su ideología. O sea, no han tenido más opción.

De nuevo, la pregunta: ¿realmente es gratuito algo que se entrega a cambio de lo que fuere? ¿Prodigamos algo en verdad desinteresadamente si exigimos que se cumplan nuestras normas? Eso de que “el acceso universal y gratuito a la educación es uno de los logros de la Revolución Cubana” es algo fuera de tiempo. Pasado de moda. Muy viejo. En el último medio siglo el tema de la instrucción escolar, de la educación ha sido prioridad en innumerables países. El desarrollo en este aspecto ha resultado considerable y, de ningún modo, se ha obligado a los estudiantes a profesar determinada ideología o se le ha ofrecido como única opción las escuelas o universidades estatales. En fin, que eso de educación gratuita es, como se dice, un cuento chino…

Fuente: https://newsweekespanol.com/2020/07/opinion-educacion-cuba-prision-obligaciones-lealtades-forzadas/?fbclid=IwAR2ddyg_5E4N_zEjS6dt0o5S6Dyw9S5vmG3IJ2PliUWkfIdKpaxVNAhGALo

Félix Luis Viera / @Flviera

 

“Izquierda, izquierda siempre izquierda” gritaban por calles, callejones y senderos las masas revolucionarias en las manifestaciones que allá, en Cuba, estaban a la orden del día en la década de 1960 —sobre todo en los inicios de esta. Allá en el barrio, tres viejitas que vivían solas hicieron saber a todo el que deseara escucharlas, que desconocían lo que significaba “izquierda”. El sapiente del barrio, el Chino, en presencia de este cronista —entonces un adolescente— le explicó con detalles al trío de ancianitas el significado que ignoraban, aun con precisiones acerca de la izquierda suave, la ultra, la radical, siempre con palabras y metáforas sencillas. Cuando el Chino concluyó su amorosa disertación, la mayor de las viejecitas, Rosalía, exclamó por lo bajo y con un toque de angustia en los ojos: “Es terrible”. Sabemos que el concepto de la izquierda política nace en la Francia republicana y, desde entonces hasta el presente, ha sido igualado con los movimientos y actores políticos que promulguen la igualdad social; es decir, a grandes rasgos, el bienestar de los menos favorecidos. En cuanto a sus inicios en el poder, la izquierda nació ensangrentada; de ello se encargó aquel Vladimir Ilich Lenin, un asesino de gran talla.

En los últimos 100 años, la izquierda ha sido manipulada por unos y otros, con matices más, matices menos; ultras más, ultras menos. En América Latina tenemos, por ejemplo, los casos de Venezuela y Cuba, en donde todavía gobierna lo que siguen llamando izquierda. Y en estas dos naciones, el triunfo y la permanencia de esta corriente de pensamiento en el poder ha costado mucha sangre y muchos dolores.

Quizá la izquierda más suave, ecuánime hasta hoy por estos lares, ha sido la chilena, a cargo de Michelle Bachelet; distinguida por su trabajo, realmente, en favor de la comunidad y por una política internacional casi siempre imparcial. Hoy la izquierda gobierna en Argentina, mediante la combinación de short stop y segunda base de un Fernández y una Fernández. Su política internacional es deficiente: aun alaban al totalitarismo existente en Cuba.

Y tenemos el triste caso de México. El actual presidente azteca, Andrés Manuel López Obrador, sin que le tiemble la voz, ha expresado que su benjamín lleva como segundo nombre Ernesto, debido a la pasión que el padre siente por aquel psicópata, criminal argentino, Ernesto Guevara —“un revolucionario ejemplar”, ha expresado López—, a quien le gustaba “matar” y se vanagloriaba espetando en público “fusilamos y seguimos fusilando”. El primer nombre del más joven de los hijos de López es Jesús. El padre dice ser cristiano. ¿Alguien habría imaginado que pudiese existir un antagonismo tan entristecedor como el Jesús-Ernesto que nos ocupa?

¿ADMIRAR A UN DICTADOR? Otro de los admirados, faro y guía de López Obrador es el extinto gobernante cubano Fidel Castro: “Un gigante de la lucha por la liberación de los pueblos, uno de los dirigentes más grandes de la historia del mundo”. Y, asimismo: “Nosotros pensamos distinto, nosotros sí reconocemos a quienes luchan por la dignidad y por la independencia de los pueblos, para nosotros el comandante [Fidel Castro] es un luchador social y político de grandes dimensiones [que] supo conducir a su pueblo para alcanzar la independencia”, afirmaría el presidente de México a raíz de la muerte del exgobernante cubano. Al leer lo contenido en el párrafo anterior nos viene a la mente la expresión de aquella viejecita cuando el Chino le explicó qué era la izquierda: “Terrible”. Al menos yo no comprendo cómo será posible que alguien, llegado a la presidencia mediante el voto libre y directo, admire a quien y quienes han sumido a Cuba en el pánico y la miseria, durante 61 años —periodo durante el cual no se han celebrado elecciones libres en la Isla.

Cuando López Obrador no resultó elegido, en los comicios de 2006 y 2012, las calles de Ciudad de México y de otras zonas del país se vieron cuajadas de protestantes que aun incendiaban automóviles o rompían vidrieras o amenazaban a cualquier transeúnte que, al parecer, no resultara de sus afines. Cuando López fue elegido presidente en las elecciones de 2018 no estallaron en las calles, en son de protesta, siquiera un bostezo, una pluma, una mosca.

Ya lo sabemos, en México —principalmente en su capital— cierta parte de la izquierda está compuesta por las personas más cerriles, chusmas, agresivas, arbitrarias, vulgares, holgazanas y un infinito etcétera de este tenor. Así las cosas, coincido con quienes expresan que el concepto de izquierda, que no pocos pensadores han tratado de modernizar, de establecerlo de “modo más limpio y puro”, continúa maleándose porque a su tren no paran de subir cuatreros del pensamiento, pequeños mesías como pueden ser el propio López Obrador o el eterno aspirante a la candidatura demócrata para las elecciones presidenciales de Estados Unidos, Bernie Sanders, a veces patético, siempre proteico, invariablemente rubicundo. Al parecer, para tratar de desmarcarse de la “izquierda sucia”, “ultra”, ciertos partidarios de la “izquierda real”, como se autoproclaman, comienzan a llamar a los primeros, “izquierdistas”; se supone que, en la búsqueda de una definición con un toque peyorativo, que a la vez los acerque, a los “izquierdistas”, a eso que hoy no pocos llaman, como en un orden genérico digamos, “comunistas”. Pues bueno…, en fin, todo esto, como lo sintió Rosalía aquel día de la ya lejana década de 1960, es “terrible”.
https://newsweekespanol.com/2020/06/opinion-izquierda-izquierda-siempre-izquierda/?fbclid=IwAR1d4ipTyVMAA18dX87j5eLM9m-UEUPgQv4LMx2IAp3H2ojEnIylRpKe5Rk

Por Félix Luis Viera

 

Respuesta a Mario, quien, desde Argentina, me llama la atención por la muerte de George Floyd frente a las bondades de la policía cubana.

Marito, en Cuba la policía no tiene brida alguna. Sería raro hallar a un miembro de esta que no milite en el Partido Comunista de Cuba (PCC).

Según la Constitución establecida en la Isla, el máximo órgano de poder es el PCC. Es decir, es el que manda desde los niveles centrales hasta el más remoto, humilde estamento del país.

Como en Cuba hay un régimen totalitario, ninguna comisión de Derechos Humanos es bienvenida. Así, lo que sucede en una estación de policía, una cárcel, un cuartel, es asunto privado. O sea, todo queda bajo el control del gobierno.

Lo anterior ocurre, además, porque no existe la libertad de expresión; es decir, todos los medios de divulgación autorizados en la Isla se hallan en la nómina del gobierno; desde una emisora de radio hasta un canal de televisión pasando por un sitio de noticias o un diario impreso.

De manera, Marito, que no podemos saber cuántos George Floyd habrán muerto en Cuba, bien sea por el peso de la rodilla de su asesino en su cuello o de un balazo o víctimas de torturas.

Sí, hay torturas. No lo sabemos todo al respecto, pero hay: algunos de los torturados o amigos o familiares de estos lo han podido documentar, y de muy buena manera.

Allá la policía, además, cuenta con eficientes secuaces. Esas personas que, al servicio de la Policía, del Gobierno, de la Revolución y de todo lo demás de este tenor, golpean sin piedad a quienes, si bien pacíficamente, se atrevan a protestar de manera pública. Aquí se incluyen, Marito, mujeres víctimas. Eso es: mujeres que se hacen llamar Damas de Blanco; se visten de este color —que es el de la paz, ya lo sabes— y, como única arma, portan un gladiolo.

Ah… y la policía… Ah, la policía observa, impasible, cómo golpean a los manifestantes. Y observa, además, por si acaso algunos de los manifestantes se atrevieran a replicarles a los golpeadores (también hay golpeadoras)… Entonces sí, entonces sí la policía entra en acción, y le va con todo a quienes se han atrevido a replicarle a la revolución, al glorioso Partido Comunista de Cuba, a Nuestro Pueblo Honrado y Trabajador, y un largo y patriótico etcétera.

Bueno, con decirte, Marito, que la policía cubana se llama Policía Nacional Revolucionaria (PNR).  Es decir…, con esto queda todo dicho, ¿o no?

Y bueno, che, suma que esta PNR lleva 61 años asumiendo el orden en un país en donde desde entonces no ha habido ni Norte ni Sur ni Este ni Oeste, solo, como dice la consigna, Izquierda, siempre Izquierda, como los únicos puntos cardinales.

Quien, acerca de este tema de la policía cubana, te haya dicho otra cosa, amigo, pues te ha engañado. No lo dudes.

Así, ¿crees que alguien podría asegurar que allá en la Isla no ha habido varios o quién sabe si muchos George Floyd?

Tú dime.

https://www.neoclubpress.com/varios-o-muchos-george-floyd/?fbclid=IwAR1HIxTivj91cbKsqmgpzQ8oihegX-xD_iNLGjnRZPrGFVk_kR73L9qeiSQ

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