DEMOCRACIA Y REPÚBLICA II

Por Armando Ribas

Cada día me convenzo más que lo importante no es como se llega al poder sino que se hace desde el poder. Como ya escribí Aristóteles está presente cuando dijo hace 2500 años: “La democracia es la destrucción de la república, cuando el pueblo se hace monarca viola la ley y se hace déspota y tengan cuidado que los pobres siempre van a ser más que los ricos”.

En América Latina tenemos un excelso ejemplo de la sabiduria que entrañan esas advertencias. Chile fue salvado de ser la segunda Cuba en América Latina. En esa línea estaba su presidente  en un acuerdo patético con Fidel Castro que recuerdo se pasó un mes hablando por todas partes en Chile. No obstante esa realidad el mundo ignora que fue Pinochet quien salvó a Chile de ese engendro.  Y seguidamente de la mano de los Chicago Boys convirtió a Chile en la primera economía de América Latina. Pinochet fue puesto preso y la historia ignora esta realidad.

Siguiendo en esa dirección Madison escribió en la Carta 10 de los Federalist Papers: “Tales democracias han sido siempre espectáculos de turbulencia y contención; han sido siempre encontradas  incompatibles con la seguridad personal, o los derechos de propiedad”. Y continuó: “Hombres de temperamento faccioso, por corrupción o por otros medios, primero obtienen los sufragios, y después traicionan los intereses del pueblo”.

Pero es importante rescatar un pensamiento de Madison al respecto escrito en la Carta 51: “Si los hombre fueran ángeles ningún gobierno sería necesario. Si ángeles fueran a gobernar a los hombres, no se necesitarían ningún control interno o externo sería necesario. Al organizar un gobierno que es una administración de hombres sobre hombres la gran dificultad yace en esto: Usted debe primero capacitar al gobierno a controlar a los gobernados; y en segundo término obligarlo a controlarse a si mismo. La dependencia del pueblo es sin duda el control primario sobre el  gobierno; pero la experiencia ha enseñado a la humanidad la necesidad de precauciones auxiliares”.

Creo que las anteriores palabras entrañan un realismo indubitable que implica el reconocimiento de la naturaleza humana tal como lo habían previsto Locke y Hume. A partir de estos principios se creó el llamado Judicial Review, conforme a la cual el Juez Marshall en el caso Marbury vs. Madison decidió que toda ley contraria a la Constitución es nula y es la función y el deber del Poder Judicial el decir que es la ley.

Tales fueron los principios en que se fundó el sistema denominado The Rule of Law, que determinara que en cien años los Estados unidos pasaran a ser la primera economía mundial y el país que permitió la libertad en  el llamado mundo occidental. Y como he anticipado el sistema no es la democracia ni capitalismo. El sistema no es económico sino ético político y jurídico. En función de ello los partidos americanos tal como reconociera Krouchew se diferenciaban tanto como la coca cola y la Pepsi cola.

Como podemos ver el realismo de las advertencias de Aristóteles fue percibido por los Founding Fathers Alexander Hamilton y James Madison que expresaron su oposición a la democracia. Y recordemos que Hamilton escribió: “Una peligrosa ambición subyace bajo  la especiosa máscara del celo por los derechos del pueblo”. Y cuando los derechos son del pueblo se violan los derechos individuales. Hoy en la democracia impera el virus de infección del socialismo que como he repetido es la denominación dada por el Iluminismo a la demagogia.

Voy a insistir entonces en un juicio que considero fundamental para conocer el mundo en que vivimos que es lo que he denominado la falacia del mundo occidental. Confundir la filosofía política angloamericana con la Franco-Germánica es no saber el mundo en que vivimos. No debemos ignora que si hubiese sido por Europa seríamos nazis y comunistas. Hoy es evidente que el partido demócrata ha girado a la izquierda. Sus actuales candidatos a presidente se reconocen socialistas. Ignoran pues que el socialismo implica la violación de la Constitución Americana.

Hoy percibimos el contraste entre la China y la Unión Europea. La China no es democrática y el gobierno chino se reconoce comunista como justificación del poder político. La evolución de la economía China que crece a más del 6% por año, es una muestra que el comunismo es la justificación del poder y reina el capitalismo desde el poder absoluto. En la Unión Europea prevalece el socialismo democrático tal como lo había propuesto Eduard Bernstein. La consecuencia es que en función del aumento del gasto público que implica la violación de los derechos de propiedad, hace más de diez años que no crece.

Volviendo a Estados unidos podemos recordar que por años ni las mujeres ni los negros tenían derecho al voto. Solo tenían derecho al voto los blancos que tuvieran un determinado nivel de ingresos. Entonces concluyo que no estoy en contra del derecho al voto. Pero lo que es imprescindible es que el gobierno no pueda violar los derechos individuales. Y ese es el peligro de la actualidad en que prevalece la búsqueda de la igualdad.

 

 

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