DÍAZ-CANEL RECIBE MUY MALAS NOTICIAS DEL SECTOR EMPRESARIAL

Orlando Freire Santana

Diario de Cuba

Pérdidas no planificadas, incumplimiento de exportaciones, corrupción y poco entusiasmo de los trabajadores en la planificación empresarial.

Después de participar activamente en la serie de eventos organizados por la izquierda internacional que tuvieron lugar aquí en La Habana, el presidente Miguel Díaz-Canel se topó con noticias no muy halagüeñas acerca del funcionamiento del sistema empresarial de la Isla.

La mayoría de esas informaciones trascendieron durante la reciente reunión del mandatario con las Juntas de Gobierno, esas estructuras que velan por que el sistema empresarial funcione de acuerdo con los intereses de la cúpula del poder.

Al evaluarse el desempeño de la economía al cierre del tercer trimestre de 2019, se dijo que un total de 42 empresas presentan pérdidas no planificadas en el lapso analizado. Y aunque no se detallaron las causas de semejante incumplimiento —que, entre otras cosas, complica la gestión presupuestaria, pues implica la desviación de recursos financieros para el rescate de esas entidades—, es muy probable que la interminable cadena de impagos que afecta al sector estatal tenga responsabilidad en esa debacle empresarial.

Sin embargo, el presidente no tendría mucho tiempo para lamentar las referidas pérdidas. Muy pronto debió escuchar que las exportaciones en el país llegaron solo al 82,1% del plan. Se trata de un resultado que no puede complacer al señor Díaz-Canel, que como se sabe libra una batalla sin cuartel en aras de aumentar las ventas de bienes y servicios en el exterior.

No dudamos de que ese 18% del plan que no llegó a exportarse le haya quitado el sueño.

Tampoco faltaron las menciones al mal funcionamiento de la planificación. En ese sentido Marino Murillo, considerado por muchos como el verdadero zar de la economía castrista, censuró el hecho de que la nada despreciable cifra de 120 empresas sobrecumplieran su plan de utilidades en un 150%. Por supuesto que no se trata de más eficiencia, sino de planes poco tensos que privan a la economía de todo el potencial productivo que esas entidades podrían ofrecer.

Y como colofón de las malas nuevas que afloraron en este encuentro del jefe de Estado con las Juntas de Gobierno, la señora Gladys Bejerano, contralora general de la República, anunció que persisten el robo y el delito en las empresas.

Por si lo anterior fuese poco, las informaciones desagradables para el presidente se hicieron presente también durante la celebración del 107 Pleno de la oficialista Central de Trabajadores de Cuba (CTC). Según una información aparecida en el periódico Trabajadores, el mandamás de la CTC, Ulises Guilarte de Nacimiento, fue muy crítico con la manera en que transcurrieron las discusiones del plan económico del año entre los colectivos laborales. Enfatizó: "No supimos encauzar las potencialidades de que disponíamos".

De tal declaración se infiere que los trabajadores no discutieron las cifras del plan con la vehemencia que lo hubiese hecho alguien que se sintiera dueño. Es decir, con el sentido de pertenencia que la CTC pretende que exista en todos los colectivos laborales del país. Fueron en su mayoría asambleas descoloridas, donde casi ningún trabajador discutió las cifras del plan que se informaban. Más bien las aceptaron fríamente, como quien contempla algo que le ha sido impuesto sin remedio.

Al hablarse en el Pleno de la CTC de la zafra azucarera que recién comienza, trascendió que subsiste la escasez de caña en los campos. Sin dudas, una realidad poco grata para Díaz-Canel, que ya había enviado a su vicepresidente Salvador Valdés Mesa a visitar muchos de los centrales azucareros que participan en la actual contienda para exhortarlos a que hicieran una zafra superior a las anteriores.

A propósito, según se desprende del acápite "Panorama Económico y Social, Cuba 2018", publicado por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), la industria azucarera, al cierre de ese año, era el penúltimo sector de toda la economía en el aporte al Producto Interno Bruto (PIB), solo superando a la pesca. El sector azucarero constituyó solamente el 0,27% del PIB.

¿Qué pensará el señor Díaz-Canel de semejante cifra?

https://diariodecuba.com/cuba/1574770073_6605.html

 

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