¿SE DUERME PEOR POR LA NOCHE SI SE HA SESTEADO?

Christiane Gelitz

Después de un sueño nocturno poco reparador, una cabezadita sienta bien, mas bajo determinadas circunstancias puede influir en el descanso de la noche siguiente.

Si se está cansado durante el día, apetece una siesta antes de volver a emprender la actividad cotidiana. Pero ¿influye esa cabezadita de manera negativa en el sueño nocturno? Un equipo del Hospital universitario de Lausana investigo esa posibilidad. Según han publicado en la revista Sleep Medicine, la siesta ayuda a superar el cansancio diurno sin alterar la calidad del sueño de la noche siguiente.

Para el estudio, los investigadores controlaron por teléfono móvil y durante una semana los hábitos de sueño y el estado de bienestar de cerca de 700 personas con una media de edad de 61 años. Dos tercios de los participantes indicaron que al menos un día a la semana habían sesteado, de media, durante media hora. Las siestas eran más largas durante la mañana (70 minutos), y de menor duración si dormían al mediodía o por la tarde (de 30 a 40 minutos).

Compensar el mal dormir

Como preveían los investigadores, las siestas eran más frecuentes si los sujetos, según informaban ellos mismos, habían pasado una mala noche, ya que durante el día se sentían más cansados. También los trastornos del sueño, como la apnea, influían en ello. Pero los autores no encontraron ningún efecto de la siesta en la calidad del sueño de la noche siguiente, aunque si en su duración: los que habían sesteado por la tarde dormían menos por la noche. Eso no sucedía en los que habían hecho la siesta al mediodía. «Una posible explicación podría ser que al mediodía uno se duerme más rápidamente y que el sueño es más efectivo y profundo», sugiere Nadine Häusler, autora principal del estudio.

Al no hallar ningún efecto en la calidad del sueño nocturno, los investigadores sostienen que un cabezadita al mediodía no comporta ningún problema; al contrario, se trata de un buen método para combatir el cansancio diurno. Con todo, los científicos no aportan datos sobre cuál es la duración ideal de la siesta.

Otros estudios arrojan luz en este sentido. Según un trabajo llevado a cabo en 2009 por Catherine Milner y Kimberly Cote, investigadoras en el laboratorio del sueño de la Universidad Brock, la siesta debe durar al menos 10 minutos pero no más de una hora, ya que entonces no aporta ningún beneficio. Al parecer, la edad importa en ese aspecto. «Los adultos jóvenes sanos deberían sestear entre 10 y 20 minutos», señalan las autoras.

https://www.investigacionyciencia.es/noticias/se-duerme-peor-por-la-noche-si-se-ha-sesteado-17758

 

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