¿FRÍO? LA BAJA HUMEDAD TAMBIÉN FAVORECE LA GRIPE

Marta Pulido Salgado

Descubren, en ratones, el modo en que la cantidad de agua presente en el aire afecta la función del sistema inmunitario. El hallazgo explicaría por qué la mortalidad por infección del virus influenza aumenta en ambientes secos.

Con la llegada del invierno, el descenso de las temperaturas favorece la aparición de los temidos brotes de gripe. Sin embargo, hay otro factor clave que contribuye a la transmisión y contagio del virus influenza: la humedad ambiental. Según una investigación, realizada en ratones y publicada en tiempo reciente por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, el aire seco comprometería las defensas del organismo frente la enfermedad.

Akiko Iwasaki y su equipo de la Universidad de Yale, en colaboración con científicos de otros centros de investigación estadounidenses, alcanzaron esta conclusión tras evaluar el modo en que dos condiciones de humedad ambiental, 10 y 50 por ciento, afectaban a los roedores tras infectarlos con el patógeno. En ambos casos, la temperatura se mantuvo constante a 20 grados centígrados.

Al parecer, en primer lugar, la inhalación de aire con poca cantidad de agua reduciría la capacidad de los cilios, el vello que recubre los conductos nasales y otras partes de las vías respiratorias, para atrapar y eliminar las partículas virales. La baja humedad, también alteraría la función de las células epiteliales y, en consecuencia, dificultaría la reparación del tejido pulmonar. Por último, esta condición ambiental bloquearía la producción de interferón gamma, una proteína cuya acción permite la comunicación entre las distintas células del sistema inmunitario.

Para los investigadores, el fallo en el sistema de defensa, tanto físico como celular, incrementaría la propagación de la infección, el daño tisular, y en el peor de los casos, ocasionaría la muerte. Asimismo, destacan que el hallazgo explicaría por qué se observa mayor mortalidad por gripe tras un episodio de baja humedad ambiental.

En un futuro, Iwasaki y sus colaboradores estudiaran la respuesta del sistema inmunitario frente al virus influenza en un clima cálido y húmedo, parecido al de los países tropicales, donde las consecuencias de la infección parecen distintas. De confirmarse la importancia del nivel de humedad, los científicos proponen incrementar el porcentaje de vapor de agua en el aire de hogares u hospitales como estrategia para reducir los síntomas asociados de la gripe y acelerar la recuperación.

https://www.investigacionyciencia.es/noticias/fro-la-baja-humedad-tambin-favorece-la-gripe-17510

 

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