CARACAS ASEGURA QUE 'HONRARÁ' LOS ENVÍOS DE PETRÓLEO A CUBA, PESE A LAS SANCIONES DE EEUU

Venezuela honrará sus compromisos petroleros con Cuba, su aliado político, pese a una nueva ronda de sanciones anunciadas por Estados Unidos, dijo este lunes el canciller del país petrolero.

Washington castigó los envíos de petróleo venezolano a Cuba con el objetivo de cortar un suministro crucial para la Isla. El viernes el Departamento del Tesoro impuso sanciones a 34 embarcaciones operadas o propiedad de la petrolera estatal PDVSA que entregaron petróleo a Cuba en febrero y marzo, así como a una empresa de Liberia y otra de Grecia que operan ese trasiego.

"Somos expertos en guerrilla y en procesos. Cuando el poder convencional del capitalismo te ataca, tú tienes que saber responder por las vías no convencionales, respetando la ley internacional siempre", dijo el canciller Jorge Arreaza en rueda de prensa desde su Ministerio, reportó Reuters

"No podría yo develarte la estrategia, pero siempre nosotros haremos cumplir los compromisos venezolanos y, por supuesto, los compromisos con los pueblos hermanos como Cuba, agregó, al ser consultado sobre si se detendría el flujo de crudo a la Isla.

De acuerdo con datos de Refinitiv Eikon, la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) continuó en marzo exportando petróleo a Cuba con al menos siete cargamentos pequeños enviados desde puertos venezolanos por un total de 65.520 barriles por día de crudo y combustibles.

La Asamblea Nacional liderada por Juan Guaidó, reconocido por docenas de países como el presidente encargado de Venezuela, ordenó el mes pasado que se detuvieran los embarques petroleros a Cuba. Pero PDVSA, controlada por la cúpula militar leal al presidente Nicolás Maduro, ha seguido exportando a la Isla.

Este anuncio es paradójico, tomando en cuenta el declive crítico de la producción de petróleo en Venezuela.

El grupo de análisis económico Ecoanalítica, en un foro sobre las perspectivas del país para 2019, indicó que Venezuela pudiera dejar de exportar petróleo en 2019 si no se solventa la crisis que atraviesa su principal industria, PDVSA, cuya producción ha disminuido a mínimos históricos en los últimos cinco años.

La cantidad de barriles diarios de crudo que elabora la estatal pasó de 2,6 millones en 2012 a solo 1,2 millones en septiembre de 2018. Sin embargo, hoy son mayores las exportaciones que se destinan al pago de compromisos externos, sobre todo las deudas con Rusia y China, que los que generan flujo de caja a la petrolera.

Con menos divisas disponibles, las posibilidades de estabilizar la producción son inferiores, explicó el economista Asdrúbal Oliveros. Y todo se vuelve más complicado cuando el Estado venezolano registra retrasos en el pago de unos 7.000 millones de dólares a sus acreedores.

"Venezuela pudiera dejar de ser exportador de petróleo para 2019, el Gobierno tendría que dejar de pagar deudas a sus aliados comerciales y se espera un aumento importante de venezolanos dependientes de las remesas", sentenció Oliveros.

Se crea así un escenario en el que los activos internacionales del país quedan en riesgo de perderse por impagos. La consecuencia es clara: "la producción de petróleo por habitante se ubica hoy en niveles de 1927, cuando el crudo se transportaba en carretas", resaltó Alejandro Grisanti, socio y director de Ecoanalítica.

Esta situación ha empeorado en las últimas semanas con los apagones que han afectado todos los territorios del país, y que obligaron al Gobierno de Maduro a decretar el racionamiento eléctrico en 20 estados.

Los acreedores de Venezuela no tienen paciencia

Por su parte, Rusia advirtió en enero que esperaba que Venezuela cumpliera su próximo pago de deuda con Moscú, horas después de que uno de sus principales funcionarios dijera que preveía que Caracas tendría problemas con esos compromisos, reportó Reuters.

El viceministro de Finanzas ruso, Sergei Storchak, dijo que Rusia creía que Venezuela probablemente tendría problemas para pagar su deuda soberana con Moscú, en comentarios formulados después de que EEUU impuso sanciones a la petrolera estatal venezolana PDVSA.

El Ministerio de Finanzas emitió una declaración por separado más tarde el martes señalando que aún esperaba que el pago de más de 100 millones de dólares se hiciera a tiempo.

"No se han introducido cambios en el acuerdo y, en consecuencia, Venezuela debe cumplir con las obligaciones que ha asumido con el acreedor", afirmó el ministerio.

Rusia, igual que China y Turquía, dio su apoyo al presidente Nicolás Maduro frente a la decisión de EEUU y otros países del mundo de reconocer el jefe parlamentario Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela tras la juramentación del joven el pasado 23 de enero.

Si Maduro tuviera que dejar el poder, Rusia podría perder una alianza que empezó con el Gobierno de Hugo Chávez (1999-2013) y le convirtió en su principal aliado en la región. Desde entonces el país también se ha convertido en el segundo acreedor de Caracas, por detrás de China.

Moscú "corre el riesgo de que todas las relaciones cultivadas durante mucho tiempo pierdan su valor", dijo a la AFP Nikolái Petrov, profesor de la Escuela Superior de Economía de Moscú.

"Rusia luchará por sus contratos y por sus deudas", aseguró Vladimir Rouvinski, especialista de relaciones entre Rusia y América Latina en la universidad colombiana de Cali.

Sin embargo, "el Kremlin admitió que también podría conversar con otras fuerzas en Venezuela a condición de que la transferencia de poder sea legítima".

En el sector petrolero, Rusia invirtió miles de millones de dólares, principalmente a través de la petrolera semipública Rosneft, dirigida por el influyente Igor Sechin, muy cercano a Vladimir Putin, que visita Caracas con frecuencia.

Rosneft participa en varios proyectos de exploración y de producción de petróleo y gas en Venezuela junta a la petrolera nacional venezolana PDVSA, ahora bajo sanciones de Washington, recuerda la AFP.

Una parte de la deuda de Venezuela con Rusia se reembolsa con hidrocarburos en virtud de acuerdos entre PDVSA y Rosneft. Rusia aceptó además reestructurar esa deuda en varias ocasiones.

"Al cerrar el acceso de Caracas a Wall Street en 2017, Trump llevó a Maduro a acercarse más a Moscú y Pekín para buscar financiación. No tuvo otra opción que pedir más a Rusia, que lo aprovechó para obtener acuerdos interesantes pero muy arriesgados", afirmó Serge Ollivier.

"Los rusos se aprovecharon de la vulnerabilidad de Caracas", según este historiador, "pero no consiguen cobrar como esperaban" a causa del "estado catastrófico de las infraestructuras petroleras del país y de la decadencia de PDVSA".

"En las negociaciones internacionales futuras, la única posibilidad de que Rusia acepte una transición política en Venezuela sería obtener garantías sobre sus activos", añadió Ollivier.

http://www.diariodecuba.com/cuba/1554761048_45628.html

 

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