CUANDO 41 ORGANIZACIONES CUBANAS ESTUVIERON DE ACUERDO

(Los nuevos caminos de la libertad)

Firmado en Miami y en Cuba el 30 de junio del 2009

Nota: El pasado 30 de junio de 2009, cuarenta y una organizaciones opositoras cubanas, tanto dentro como fuera de la Isla, suscribimos un documento donde reclamamos una Cuba libre de los vicios, crímenes e injusticias de la actual tiranía comunista. A continuación su texto completo.

PASEMOS REVISTA AL CAMINO ANDADO

Después de medio siglo de una lucha denodada y casi siempre solitaria por rescatar nuestra libertad perdida a manos de un tirano sagaz y diabólico los cubanos estamos obligados a hacer un alto en el camino para reflexionar sobre los errores cometidos y analizar los métodos más idóneos para restaurar el estado de derecho en nuestra patria. Comencemos, por lo tanto, por reconocer que ni la confrontación armada, ni la apelación a la solidaridad internacional, ni la oposición interna no violenta, ni el diálogo directo con los funcionarios del régimen comunista han logrado que los opresores renuncien a sus privilegios y que los oprimidos respiremos de nuevo el aire de la libertad

Por otra parte, nuestra pesadilla de cincuenta años jamás habría sido posible sin la torpeza, la duplicidad y hasta la traición de nuestro principal aliado, la complicidad de un mundo carente de principios morales y la renuencia del pueblo cubano a tomar las riendas de su propio destino. En este sentido, el embargo impuesto por el Presidente Kennedy el 2 de febrero de 1962, contra el régimen comunista de Cuba en represalia por la expropiación sin compensación de propiedades norteamericanas valoradas en 1,800 millones de dólares no ha sido capaz de derrocar a la tiranía. Su falta de eficacia ha sido la consecuencia de cambios y negligencias en su aplicación por parte de Washington y la negativa de numerosas naciones del mundo a colaborar con el mismo. Pero el acontecimiento que sin dudas consolidó al régimen comunista cubano fue la firma por el Presidente John Kennedy en octubre de 1962 del ominoso Pacto Kennedy-Khrushchev con el entonces Primer Ministro de la Unión Soviética, Nikita Krushchev.

LA ERRADA POLITICA DEL APACIGUAMINETO

Andando el tiempo, los Estados Unidos toleraron sin la debida respuesta soberana agresiones contra su integridad territorial y su seguridad nacional en la forma de invasiones humanas como las de Camarioca en 1965 y el Mariel en 1980 desatadas por el enemigo comunista agazapado a 90 millas al sur de su territorio. Acto seguido, y ya en franca gestión de apaciguamiento, Washington puso en vigor leyes y regulaciones migratorias que operaron como válvulas de escape a la inconformidad y la intranquilidad generadas por la opresión y el despojo desatados por la tiranía sobre el pueblo de Cuba.

En 1990, el régimen estimuló la fuga masiva en todo tipo de objeto flotante de una población desesperada por la opresión y la escasez de alimentos y se desató la que fue bautizada en Estados Unidos como Crisis de los Balseros. Washington accedió entonces a negociaciones que culminaron en los Acuerdos Migratorios de 1994 por los cuales se otorgan 20,000 visas anuales a ciudadanos cubanos a través de un procedimiento que se conoce como Lotería de Visas y que es manipulado a su antojo por el régimen comunista. En 1995, se efectuó una revisión restrictiva en la Ley de Ajuste Cubano de 1966 por la cual sólo los cubanos que pisaran territorio norteamericano podrían acogerse a los beneficios de dicha ley. Esta orden ejecutiva, conocida como “Pies Secos, Pies Mojados”, dio inicio a un oprobioso comercio de contrabando humano, ha costado la vida a centenares de seres desesperados y no ha logrado detener la entrada de inmigrantes ilegales procedentes de Cuba en territorio norteamericano.

LA COMPLICIDAD DEL MUNDO CON LA TIRANIA

En cuanto a la complicidad del mundo con la tiranía, nos vemos obligados a hacer una apretada síntesis porque la enumeración de todos los actos de cobardía, indignidad y avaricia de que los cubanos hemos sido objeto por la mayoría de los países de todos los continentes haría interminable este documento. Culpables de toda culpa, son los países de nuestra América que han optado por ignorar los ideales libertarios y solidarios de Martí, Bolívar, Juárez y San Martín ya sea para formar filas con los Castro en sus ataques al odiado enemigo “yankee” o para medrar con nuestra desgracia disfrutando de los beneficios económicos que les ha representado la ruina de nuestro país.

En este sentido la Organización de los Estados Americanos ha sido el foro donde nuestros “hermanos latinoamericanos” han mostrado, para desgracia del pueblo cubano y vergüenza de América, sus desteñidos colores. La Octava Reunión de Consulta de los Cancilleres Americanos, reunida en enero de 1962, en Punta del Este, Uruguay, acordó en su Sexta Resolución “excluir al gobierno de Cuba de toda participación en el sistema interamericano por profesar una filosofía marxista-leninista”. Trece años después, en la Décimo Sexta Reunión de Consulta, celebrada en julio de 1975, en San José, Costa Rica, los amigos de Castro y enemigos del pueblo cubano decidieron perdonar al régimen comunista y adoptaron la ignominiosa “Resolución de Libertad de Acción”. En la misma se exime a los estados miembros de la obligación de acatar la resolución condenatoria de la Octava Reunión de Consulta y se les da luz verde para sostener relaciones con la tiranía comunista de Cuba.

Con respecto a otras partes del mundo, tampoco hemos recibido los cubanos comprensión y apoyo de las vetustas naciones del viejo continente, con excepción de algunas de las antiguas repúblicas soviéticas como es el caso de la República Checa. En un deplorable despliegue de indiferencia hacia nuestros destinos, la mayor parte de los miembros de la Unión Europea ha puesto “de facto” en manos de España su política con respecto a la tiranía cubana.

EL BOCHORNOSO ESPECTACULO DEL VATICANO

No podemos, por otra parte, finalizar este periplo por el ámbito internacional sin mencionar la política del Estado Vaticano, de sus representantes en Cuba y de la jerarquía católica dentro de la Isla. Con cuanto dolor hemos visto los católicos cubanos la política cómplice del Vaticano y la conducta dócil, rayana en la sumisión, de algunos de nuestros prelados ante los verdugos de nuestro pueblo. Sobre todo, si tenemos en cuenta que las primeras batallas contra la tiranía comunista fueron regadas con la sangre de jóvenes de marcada militancia católica que desafiaron la muerte ante ignominiosos paredones al grito de “Viva Cristo Rey”. Debemos, sin embargo, destacar la entrega abnegada, el servicio social y la labor evangelizadora de una parte considerable del bajo clero cubano.

LOS CUBANOS SOMOS CULPABLES

Los cubanos, por nuestra parte, somos culpables en gran medida de los contratiempos y descalabros que han ensombrecido nuestro drama nacional. Es cierto que en el curso de este medio siglo de sufrimiento y martirio centenares de compatriotas han sido asesinados ante paredones de fusilamiento, millares se han alzado en las montañas o combatido en la clandestinidad y tres generaciones de cubanos han padecido hambre, humillación y maltrato, acusados de delitos políticos, en el infierno del sistema carcelario de la tiranía o en campos de trabajos forzados. Pero en lo que concierne a este momento, con las contadas excepciones de aquellos valientes que integran la hostigada, amordazada e incipiente oposición interna, la gran mayoría de quienes vivimos dentro de Cuba hemos oscilado entre el oportunismo, la sumisión y el escapismo.

Quienes vivimos en el exterior no salimos mejor librados de las cuentas inexorables que debemos rendir a nuestras conciencias. Con las pocas y limitadas excepciones de quienes dejaron la seguridad del exilio para combatir a los tiranos en su madriguera ya fuera por medio de la infiltración en la isla o en invasiones financiadas con recursos propios; así como sufrido persecución y cárcel en tierras extrañas por su lucha contra la tiranía y de los activistas que en estos momentos dedican, tiempo, esfuerzo y dinero para ayudar a la oposición interna, la mayoría de nosotros hemos optado por seguridad personal y prosperidad económica.

SOBRE LA FAMILIA EDIFICAREMOS LA NUEVA NACION.

Justo es sin embargo reconocer que ni los años, ni la distancia, ni la insidiosa propaganda de la tiranía han logrado debilitar los estrechos lazos que tradicionalmente han unido a la familia cubana. La prueba fehaciente son los cientos de millones de dólares enviados todos los años por los exiliados a sus familiares dentro de la Isla. Esto demuestra que los cubanos somos un solo pueblo independientemente del lugar en que residamos. Y aún más demuestra que juntos hemos de recuperar y de reconstruir nuestra patria contra toda opresión, contra toda maldad y a pesar de toda indiferencia. Sobre los sólidos cimientos de la familia cubana edificaremos lo que será la soberana, libre y justa nueva nación cubana.

LOS CUBANOS DEMANDAMOS UN CAMBIO DRASTICO.

Tengamos, sin embargo, presente que esa nueva nación cubana no podrá ser edificada sobre los cimientos de la miserable tiranía que en los últimos cincuenta años borró todo vestigio del progreso alcanzado en los primeros cincuenta años de república. Una república, sin dudas, con aciertos y errores pero donde nunca se llegó a la barbaridad de encarcelar cubanos por el simple hecho de pensar o el sagrado derecho de disentir. Por eso nos oponemos a todo intento de dialogar, conversar o transigir en el más mínimo detalle con quienes han sido los responsables de nuestra pesadilla nacional. El pueblo de Cuba no será feliz con soluciones mediatizadas como el levantamiento del embargo que solamente serviría para atrincherar aun más a los déspotas en el poder. Los cubanos demandamos un cambio drástico. Lo que demanda con urgencia el pueblo de Cuba es libertad, democracia y estímulo a la iniciativa privada para dar rienda suelta a la creatividad y al espíritu emprendedor de nuestros hombres y mujeres.

SI NO NOS AYUDAN QUE NO NOS ESTORBEN

Por otra parte, quienes durante años hemos luchado contra la tiranía comunista de Cuba sabemos que nuestro camino a la libertad ha sido obstaculizado en numerosas ocasiones por la interferencia de agendas y prioridades contrarias a nuestros intereses nacionales promovidas por otras naciones. Sabemos, por otra parte, que no tenemos la capacidad de influir sobre las decisiones de quienes quieran comerciar o hacer causa común con la tiranía y que estamos, por lo tanto, a merced de sus principios o de su compasión. A esos les decimos que si carecen de principios o no les alcanza la compasión, tengan al menos la decencia y el pudor de no ser obstáculo a la lucha de un pueblo noble por su libertad. Les recordamos que la historia es rica en giros inexplicables pero definitivamente reales y documentados en que los oprimidos han roto sus cadenas y los tiranos han recibido su justo castigo.

LO MINIMO QUE DEBERIAN HACER

De todos modos, les decimos que estaríamos agradecidos y veríamos con beneplácito:

1- Que se mantuviera el embargo norteamericano contra el régimen comunista con toda la fuerza jurídica y sanciones económicas de la Ley de 2 de febrero de 1962 firmada por el Presidente Kennedy. Y mejor aún que el mismo fuera fortalecido con las cláusulas punitivas de la Ley Antiapartheid de 1986 contra el régimen racista de Sudáfrica. Para ello, deberán ser derogadas las órdenes ejecutivas y regulaciones administrativas al embargo norteamericano que han dado oxígeno político a la tiranía permitiendo un comercio que el año pasado superó los 900 millones de dólares, no para favorecer al pueblo cubano sino para alimentar a los turistas que proporcionan las divisas con las que se mantiene en el poder el régimen comunista. Y sobre todo, que jamás se otorgaran créditos a un régimen que no paga sus deudas y que debe 29,700 millones de dólares a naciones miembros del Club de París.

2- Que fueran derogadas las leyes, órdenes ejecutivas y regulaciones administrativas norteamericanas de carácter migratorio mencionadas anteriormente en este documento las cuales han ofrecido una válvula de escape a la tiranía para mantenerse en el poder, principalmente los Acuerdos Migratorios de 1994 relacionados con la Lotería de Visas y la orden ejecutiva que puso en vigor la macabra y descabellada figura jurídica conocida como “Pies Secos, Pies Mojados”.

3- Que se otorgara el derecho de asilo y se aplicara la Ley de Ajuste Cubano únicamente a aquellos cubanos que demostrasen sufrir persecución por razones políticas, así como a aquellos que solicitasen su ingreso en los Estados Unidos bajo la protección de la Ley de Reunificación Familiar o por razones humanitarias.

4- Que se prohibiera viajar a la Isla a todo cubano que se hubiera acogido al derecho de asilo alegando persecución política en Cuba.

5- Que se pusieran en vigor regulaciones encaminadas a facilitar los viajes y envíos de remesas a la Isla por parte de cubanos residentes en los Estados Unidos, ya sean residentes permanentes o ciudadanos norteamericanos. Esta medida contribuiría al mismo tiempo a estrechar lazos familiares y a promover los valores de la democracia y de la libertad.

6- Que se crearan condiciones en otras democracias del mundo encaminadas a facilitar el apoyo financiero a la oposición interna tanto por parte de cubanos en el exterior como de organizaciones profesionales, obreras, religiosas, caritativas y defensoras de los derechos humanos.

7- Que fuera aplicada en su totalidad la Ley Helms-Burton, incluyendo sus Títulos Tercero y Cuarto, puesta en vigor el 12 marzo de l996 como respuesta del Presidente Clinton al asesinato en aguas internacionales de cuatro tripulantes indefensos de aviones en misión humanitaria.

8- Que no fueran aprobados los viajes de turistas norteamericanos a la Isla, cuya presencia en Cuba no promovería la democracia sino prolongaría la existencia de la tiranía y, por ende, la opresión del pueblo cubano.

9- Que se pusiera fin a la complicidad internacional de otorgar legitimidad a la tiranía mas vieja, prolongada y sangrienta de la historia reciente con la peregrinación de mandatarios oportunistas, hipócritas y arrogantes que reclaman libertad para sus pueblos pero apoyan a los tiranos que esclavizan al nuestro.

10- Que se aumentaran las horas de transmisión de Radio y TV Martí así como se adoptaran los últimos adelantos tecnológicos de las comunicaciones radiales para mejorar la calidad y el alcance de las transmisiones a la Isla.

NUESTRA LUCHA CONTINUARA CON AYUDA O SIN ELLA.

Según hemos reconocido con anterioridad, resulta obvio que ni los cubanos de dentro ni de fuera de la Isla contamos con el poder ni la influencia para hacer realidad la lista de medidas que acabamos de enumerar y que, sin dudas, acelerarían la caída del régimen comunista en nuestra patria. Pero notificamos al mundo que nuestra lucha continuará con ayuda o sin ella. Porque nosotros somos de una estirpe que ha heredado el coraje de Maceo, la integridad de Céspedes, la generosidad de Aguilera, el idealismo de Agramonte, el genio político de Martí y la perseverancia de Máximo Gómez.

Para nuestro bien y el de nuestra patria, hoy sabemos muchas cosas que antes o ignorábamos o simplemente no queríamos ver. Hemos llegado a la conclusión de que la libertad de Cuba no será consecuencia de un milagro obrado por fuerzas militares norteamericanas, por una acción colectiva de la OEA, por la solidaridad de las democracias del mundo o por la generosidad de nuestros tiranos. Estamos total, absoluta y brutalmente solos. Solos en nuestra lucha, en nuestro dolor y en nuestra grandeza. Solos para fundar sin injerencias foráneas la nación soberana, libre, justa y orgullosa de sus tradiciones y su historia que merece el pueblo cubano.

PARA CUMPLIR CON NUESTRO DEBER NO NECESITAMOS PERMISO.

Para hacer realidad esa nación, es imprescindible e inaplazable un plan de trabajo donde el activismo cívico supere a la dialéctica redundante y gastada. Que dejemos de pedir permisos ajenos para cumplir nuestro sagrado deber de trabajar por la libertad de Cuba. Para ello, los cubanos tenemos que:

1- Demandar la libertad sin destierro ni condiciones de todos los presos políticos y solidarizarnos con sus familiares.

2- Reclamar nuestro derecho a la libertad de prensa y ejercerlo por nuestra cuenta aunque la tiranía lo prohíba.

3- Participar en las elecciones, denunciar las farsas electorales y demandar elecciones libres, honestas y transparentes.

4- Exigir la libertad de movimiento, tanto de los cubanos de dentro como de fuera, para desplazarnos en el territorio nacional o entrar y salir del mismo sin controles ni hostigamiento por parte del gobierno.

5- Negarnos a delatar compatriotas, a colaborar con la tiranía o a expresar nuestro apoyo a la misma en forma o situación alguna.

6- Formar filas en las organizaciones de la oposición, de la disidencia o de la sociedad civil para promover la democracia y luchar por los derechos humanos.

7- Estrechar lazos de colaboración entre los cubanos de dentro y de fuera de la Isla que luchan por la libertad expresados tanto en apoyo financiero, como en intercambio de información y coordinación de actividades simultáneas.

8- Promover contactos de toda índole entre cubanos de dentro y de fuera de la Isla. Este sería el mejor antídoto contra el veneno de los mitos y prejuicios sembrados por el régimen comunista con el objeto de enfrentarnos y dividirnos.

9- Crear líneas de comunicación con miembros y funcionarios del actual gobierno. Sabemos que son muchos aquellos que, aún dentro de la maquinaria gubernamental pero con sus manos sin manchas de sangre, comparten con la oposición el rechazo de la dinastía totalitaria, las ansias de libertad, las aspiraciones de independencia económica, el respeto a los derechos humanos y los deseos de fundar una nación libre de injerencias foráneas para disfrute igualitario de todos los cubanos.

10- Declarar una moratoria en nuestros resabios y diferencias. En momentos de crisis, no puede haber otra jerarquía que la del trabajo ni otro abolengo que el del sacrificio. Tampoco puede haber otro partido que el de Cuba ni otra bandera que la de la patria. Queden para después las ambiciones personales y las preferencias ideológicas. Por ahora, aprendamos que no es posible ganar la lucha al enemigo sin concertar la paz entre nosotros. Que es ilusorio hablar de plataformas partidistas o de poder político cuando aún no se ha ganado la libertad ni consolidado la democracia. Que si no somos capaces de unirnos tengamos por lo menos el sentido común de no servir a la tiranía atacándonos los unos a los otros. Demasiados cubanos han sufrido paredón, cárcel, exilio, persecución y penurias para que quienes hacemos profesión de patriotismo nos neguemos al pequeño sacrificio de la tolerancia y la concordia entre nosotros para emprender la recta final de nuestros nuevos caminos hacia la libertad.

Firmado en Miami y en Cuba el 30 de junio del 2009.

EN EL EXILIO

Alfa 66

Osiel González

Asociación de Colonos de Cuba

Juan Tomás Sánchez

Asociación de Ganaderos de Cuba

Arturo Riera

Asociación de Hacendados de Cuba

Nicolás Gutiérrez, Esquire.

Asociación Pro-Democracia en Cuba

Dr. Luís Baralt- España

Centro Histórico-Cultural de Tampa

Coronel Orlando Rodríguez

Círculo Naval Cubano

Andrés Vázquez

Colegio Nacional de Abogados de Cuba

Dr. Luís Rodríguez-Cepero

Consejo del Exilio Cubano de Tampa

Osberto Fernández, MD

Coordinadora Internacional de Ex-Prisioneros Políticos Cubanos.

Nelis Rojas

Defensa Cívica Cubana

Gilberto Pérez

Federación de Plantas Eléctricas

Calixto Campos Corona

Junta Patriótica Cubana

Arquitecto Julio Cabarga

Movimiento Popular Cubano

Eduardo Vidal Franco, MD-España

Municipio de Pinar del Río en el Exilio

Pedro Perdomo

Partido Nacionalista Democrático de Cuba.

Alfredo M. Cepero.

Partido Protagonista del Pueblo

Orlando Bosch, MD

The Cuba Corps

Olga Nodarse Chao

EN CUBA

Asoc. de Mujeres Cristianas Democráticas.

Mireya Cruz Morales

Centro de Documentación Jaime Guzmán.

Carlos Nelson Alvarez Elías.

Centro de Información “La Estrella Solitaria”.

Roberto Calimano.

Centro de Información sobre Democracia.

Carlos Ríos Otero

Foro de Cubanos Demócratas

Mercedes Reigosa Orozco

Fraternidad por el Renacer Evangélico

Rev. José Carlos Pérez

Fundación “María Luisa Garcia-Toledo”

Asela Vega Castillo

Hermanos Unidos

Eduardo León Pérez

Iniciativa Juvenil Democrática para Cuba.

Reynier Lodeiro Román.

Instituto Juvenil Cristiano de Estudios

Sociales. Yamilet Hernández Pérez.

Liga de Jóvenes Demócratas

Osvaldo Perdomo Cruz

Mov. Juvenil de Renovación Nacional

Edelmis Rodríguez Lovaina

Mov. Cívico Nacional “Máximo Gómez Báez”.

Mario Izquierdo Sotolongo.

Mov. Pro Derechos Humanos

Israel Silva.

Mov. Republicano Pro Derechos Humanos-Cuba.

Carlos B. Lazo Pérez.

Mov. Unidad Nacional Republicana

Pedro Pablo Román.

Mov. Derechos Humanos “Municipios de Cuba”.

Pedro Moisés Calderín.

Partido Liberal de Cuba

Reinaldo Hernández Cardona.

Partido Popular Joven Cuba

Rafael E. Avila Pérez.

Partido Popular Republicano

Reinaldo Gantes Hidalgo

Red Juvenil XXI

Rev. Yansel Osorio Pérez

Sindicato Independiente Cambio

Carlos Ríos García.

Unión Lucista

Yusniel Osorio Pérez

 

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