CASI 9.000 CUBANOS SE SUICIDARON ENTRE 2013 Y 2017

Un total de 8.954 cubanos se quitaron la vida entre 2013 y 2017, informa la prensa oficial de la Isla citando datos oficiales. Añade que el suicidio estuvo entre las diez principales causas de muerte en el país en ese período, una tendencia similar a la mundial.

El periódico provincial Escambray señaló que Sancti Spíritus registró 389 decesos por ese motivo en el período mencionado, de ellos 90 en 2017. La mayoría de los casos estuvieron relacionados con "conflictos personales y familiares".

"Esta última cifra, además de triplicar el número de muertes ocasionadas por accidentes de tránsito en el 2017 aquí (en la provincia), representa la mayor del quinquenio, cuando las tasas de fallecimientos anuales por lesiones autoinfligidas intencionalmente rebasaron siempre la media nacional en ese lapso", añadió la publicación, refiriéndose a datos del Anuario Estadístico y fuentes de la Dirección Provincial de Salud.

Es inusual que la prensa oficial publique cifras sobre suicidios y otras muertes violentas. Con frecuencia el Gobierno cubano recibe críticas por escamotear esos datos.

De hecho, a muchos cubanos les sorprendió que el Gobierno reconociera el suicidio como causa de la muerte de Fidel Castro Díaz-Balart, primogénito de Fidel Castro, el pasado 1 de febrero. El castrismo siempre ha considerado un acto deshonroso.

Escambray dijo que la "lastimosa verdad" de los suicidios en Cuba "ha sido manipulada con fines políticos por medios de comunicación para crear matrices de opinión contrarias a la Revolución", a la que describió como "proyecto perfectible que ha tenido como piedra angular al ser humano".

Resaltó que los intentos y los suicidios consumados "no son exclusivos de Sancti Spíritus ni de Cuba".

"La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada 40 segundos una persona se priva de la vida en el planeta; incluso, la cifra de muertes por este motivo al año sobrepasa el número de fallecidos debido a conflictos bélicos y a homicidios", justificó.

El periódico indicó que en Sancti Spíritus, cada suicidio consumado deriva en el análisis de la Comisión Técnica Asesora Provincial de la Conducta Suicida.

Esa comisión, con apoyo de los departamentos de Salud Mental de los municipios, también evaluó 468 intentos en 2017.

"Más de la mitad de estos hechos obedeció a fricciones familiares, condicionadas por hogares disfuncionales, incomprensiones y problemas en la comunicación. Los conflictos de pareja y personales también condujeron a la tentativa, presente de modo significativo en el grupo femenino de 20 a 39 años", precisó el periódico.

Las mujeres de esas edades recurrieron sobre todo a la ingestión de psicofármacos para quitarse la vida.

El municipio con mayor cantidad intentos de suicidio en Sancti Spíritus es Cabaiguán. Allí las dos terceras partes de las tentativas de 2017 correspondieron a adolescentes.

En toda la provincia, la mayoría de los suicidios consumados se registró el año pasado entre personas con 60 años y más.

Ledanay Aquino Pérez, coordinadora de Salud Mental en la Dirección Provincial del sector, mencionó "ancianos solos, frágiles y en estado de necesidad" con los que "se realizan acciones diferenciadas".

Los ancianos son el sector de la población más afectado por la situación económica del país, debido a los bajos montos de las jubilaciones y las ayudas sociales. A esto se suma la soledad, ya que muchos han visto emigrar a sus hijos, lo que genera depresión.

Según Escambray, los expertos han valorado la influencia de los trastornos depresivos en la conducta suicida, asociada, entre otros, a factores del funcionamiento psicológico y de la personalidad (baja autoestima, desesperanza) y a la presencia de patologías psiquiátricas y a condicionantes familiares (divorcio de los padres, presión de estos hacia los hijos).

En la relación incluyen razones sociodemográficas, biológicas (enfermedades terminales, deformaciones y amputaciones somáticas) y sociales: escaso apoyo y aceptación de los iguales, problemas escolares, pérdidas interpersonales, alcoholismo…

Varios estudios nacionales, señala la publicación, refieren la "incidencia de las condiciones económicas desventajosas en interacción con otras causales", lo que se reflejó en el alza de la tasa de suicidios durante el llamado Período Especial, eufemismo utilizado por el Gobierno y la prensa oficial de la Isla para referirse al recrudecimiento de la crisis económica en los años 90.

Anterior a ello, en 1989, el Estado implementó el Programa Nacional de Prevención de la Conducta Suicida, referente en el mundo, pero que no se ejecutó con calidad, de acuerdo con el periódico provincial.

El programa da protagonismo a la atención primaria en la identificación de los individuos en riesgo.

http://www.diariodecuba.com/cuba/1527605062_39658.html

 

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