CUBA, "LA 45" Y EL SPRINGFIELD 1903

Por Hugo J. Byrne

La imaginaria posibilidad de un encuentro de honor entre mi amigo Roberto Luque Escalona y un servidor de los lectores, utilizando dos posibles sistemas de armas diferentes, me impulsó a rejuvenecer este ensayo, escrito a principios del siglo. Luque, quien tiene sin duda una vocación honorable, propuso recientemente que nos batiéramos, él con un Mauser 93 usando pólvora sin humo y yo con un machete militar de la época de 1895. Yo aceptaría ese escenario sólo si empezamos a tres pies de distancia.

La alternativa que le propuse es cabalgar en sendas sillas de ruedas y, al disparo del árbitro, atacarnos fieramente a almohadazos. Por supuesto esa propuesta presume que el honor queda intacto con la primera sangre, la que se establece cuando uno de los duelistas se quede sin aliento. Todavía no he recibido respuesta de Luque.

En su libro "Memorias de dos Guerras-Las Experiencias en Cuba y Filipinas" el General Frederick Funston nos narra una escaramuza muy aleccionadora sucedida el 23 de abril del año 1900. Funston es el único individuo que sirviera como alto oficial tanto en el Ejército Libertador de Cuba como en el Ejército de Estados Unidos. También fue el único general que ganara la Medalla de Honor durante la campaña de Filipinas.

El mencionado encuentro tuvo lugar durante la pacificación de Filipinas, obtenida en marzo de 1901 cuando el propio Funston capturara al caudillo de los independentistas filipinos, Presidente Emilio Aguinaldo, utilizando una ingeniosa estratagema de las muchas que el antiguo "drop out" de la Universidad de Kansas aprendiera de Máximo Gómez y Calixto García en la manigua de Cuba.

Ese combate de 1900 ocurrió al norte de Luzón y en ese momento Fuston tenía a su mando inmediato solamente a otro oficial y a dieciocho "scouts" de caballería. Una partida de catorce insurgentes filipinos del otro lado de un arroyo atravesado por un frágil puentecito abrió fuego sobre el destacamento de Funston a 400 yardas. Los filipinos estaban en el borde de un manigual tupido. Ordenando al otro oficial con parte de su tropa avanzar a cubierto de un valle profundo para tratar de flanquear al enemigo, Funston encabezó el resto de su comando a galope a través del puente, uno de cada vez, para evitar el colapso del mismo. Alcanzando el lado opuesto del arroyo, los soldados desenvainaron sus revólveres, que eran "single action" Colts calibre 45 de pólvora negra.

Funston tuvo que enfrentarse a dos filipinos, uno de los cuales era el oficial de la partida, quien le disparó tan a quemarropa que algunas chispas de pólvora le quemaron el rostro y la mano derecha, aunque el plomo erró el objetivo. El disparo de Funston por el contrario, cercenó la mano izquierda del capitán rebelde. La refriega duró segundos y al final de la misma, seis rebeldes fueron hechos prisioneros y otros ocho habían muerto o agonizaban. De acuerdo al joven general, cuyas tropas no sufrieron bajas, "a excepción de un solo disparo hecho con una carabina, todo nuestro trabajo se hizo con revólveres 45. Single-action".

La sangrienta y cruel guerra en Filipinas, que se convirtiera en guerrilla después de 1901, en realidad se prolongaría por años para las tribus de musulmanes ("moros") en el sur del archipiélago. Sólo cuando los soldados del Tío Sam tomaron el baluarte musulmán en Monte Bagsak en 1913, las hostilidades cesaron por completo.

Los oficiales norteamericanos preferían el calibre 45 al reglamentario "double action long Colt 38." El cal. 38 demostró total ineficacia contra rebeldes "moros" drogados y "juramentados", cuyo notorio éxito en ataques suicidas contra oficiales americanos forzó la adopción de la famosísima semiautomática Colt 45 modelo 1911. La táctica rebelde consistía en disimular un machete "bolo" o un "Kris" en las ropas y acercarse lo suficiente a un desprevenido oficial norteamericano para de repente convertirlo en picadillo.

Las balas cal. 38, simplemente eran incapaces de detener la furia homicida de los rebeldes "moros." En una carta a un amigo el General John ("Black Jack") Pershing describe la anécdota de la esposa de un oficial norteamericano que presenció la muerte de un teniente quien disparó a quemarropa las seis balas de su 38 al cuerpo de un atacante sin lograr detenerlo. Cuando otro soldado despachó al "moro" con un plomo de cal.45, el teniente estaba hecho pedazos. El cadáver de un caudillo "moro" llamado Hassan tenía 33 heridas de bala, de las que 32 eran de rifle "Krag." Hassan, con la determinación de un "Maceo moro", continuó peleando a pesar de sus heridas hasta que la bala número 33 (de pistola 45) encontró su objetivo.

No solamente la muy famosa Colt 45 modelo 1911 fue adoptada como resultado de la campaña filipina (epílogo de la Guerra Hispano Americana), sino que el también muy conocido rifle Springfield 1903 tiene su origen en esa guerra y muy especialmente en el trágico saldo de bajas que los españoles infligieron en las tropas norteamericanas en las batallas de San Juan y El Caney. La "debacle" del General George Armstrong Custer con los Lakota Siux en "Little Big Horn" se debió en gran parte a que sus tropas estaban equipadas con el ya obsoleto Springfield "Trap Door" de pólvora negra y un solo tiro, mientra que los "bravos" de "Crazy Horse" tenían rifles Henry de "lever action" y repetición.

Increíblemente, ese Springfield "Trap Door" era todavía el arma principal entre las tropas de Shafter que atacaron El Caney y la loma de San Juan. Algunas otras unidades como los voluntarios "Rough Riders" de Leonard Wood y Theodore Roosevelt que tomaran Kettle Hill, tenían carabinas de retrocarga Krag-Jorgensen cal. 30-40 de 5 tiros, que se insertaban en una caja anexa al cerrojo. La "Guardia Rural" de Cuba usó una version más moderna de esta arma hasta los años cuarenta e incluso cincuenta.

Por el contrario, los españoles del Caney, San Juan y Kettle Hill habían sido armados muy recientemente con Mausers alemanes de cerrojo, modelo 93 de 7mm. de cinco tiros que se alimentaban de un solo golpe, usando un "Stripper clip." Igualmente importante era que estas armas disparaban una bala con pólvora sin humo, avance tecnológico revolucionario en su época, que tuvo catastróficas consecuencias también para los británicos en las fases iniciales de la guerra con los boers de Suráfrica. Esta desigualdad en equipos tuvo terribles consecuencias en Cuba. Los soldados americanos atacando la “Loma de San Juan” eran aproximadamente 15,000 hombres, la mayoría soldados negros (“bufffalo soldiers”) veteranos de las campañas contra los indios.

Los defensores españoles un poco menos de 700. Aunque al final del combate pocos defensores sobrevivieron, los atacantes sufrieron 1,400 bajas y sólo pudieron tomar las posiciones a base de determinación y coraje increíbles. Algunas otras unidades americanas poseían armas más modernas. La Marina y la Infantería de Marina usaban ya el Winchester-Lee de 6mm. que se alimentaba con un "stripper clip" y tiraba balas con pólvora sin humo. Quizás por eso pudieron tomar Guantánamo y Caimanera sin sufrir muchas bajas. Los norteamericanos capturaron un total de 2,154 Mausers modelo 93 durante la campaña y al confirmar la eficacia de su mecanismo decidieron adoptarlo.

El Springfield 1903 fue el primer rifle norteamericano que utilizara exitosamente el mecanismo patentado por Paul Mauser y por el que Uncle Sam le pagara $1 por cada rifle manufacturado en E.U. Eventualmente el Kaiser tendría muchos motivos para lamentar esa negociación cuando en 1918 sus tropas se enfrentaron a expertos tiradores de Springfield, como el famoso sargento Alvin York.

Si “La China” Castro decide terminar su abominable paso por esta vida con un holocausto, no es improbable que Cuba, como hace poco Afganistán, se convierta en laboratorio bélico, tal como lo fue en 1898. No creo que este engendro ridículo tenga lo que neecesitaría para encarar semejante final.

 

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