EL GRAN ASALTO

Cosme Beccar Varela

Publico hoy en la Sección "Correo del Lector" un importante artículo del Licenciado Héctor Giuliano titulado "Crisis de deuda y emergencia financiera Macri". Me baso en las cifras y datos que allí se dan acerca de la situación económica de la semana, deliberadamente abreviada para que no hubiera mercados y no quedara en evidencia lo que, de todas maneras, se pudo ver con claridad en los tres días hábiles que restaron (2,3,y 4 de Mayo). Pero me parece importante considerar otros aspectos de la política del oficialismo porque el mencionado artículo es demasiado abstruso como para que el lector común se dé cuenta plenamente de la enormidad de lo que está ocurriendo y pueda prever lo que pasará en el futuro.

Yo me encuentro en las filas de esos civiles comunes y silvestres y no pretendo haber comprendido todas y cada una de las sesudas frases del Licenciado Giuliano. Es una lástima que el autor citado no trate de escribir de una manera más comprensible para el vulgo porque lo que él denuncia es gravísimo pero su lenguaje obscuro puede dejar en ayunas a casi todos los que son víctimas de esta gran estafa política que es el macrismo. Todo ese galimatías de neologismos de la "ciencia" oculta de la economía podría exponerse traducido a un lenguje comín y con eso el Licenciado Giuliano prestaría un gran servicio al país.

De todas maneras, lo ha prestado porque del artículo surge claramente que estamos marchando a paso de carga rumbo a la destrucción de los medios de vida de las clases no iniciadas en la secta de los "gurúes" financieros que están en el gobierno o en la actividad privada (no tan privada, por cierto, porque sino fuera por su complicidad con los funcionarios políticos, nunca podrían ser tan ricos como son cuando todo el resto del país se empobrece).

Resulta que nos están estafando sistemáticamente mediante mentiras reiteradas y actos delictivos de despojo colectivo y no tenemos cómo defendernos de semejante asalto porque se trata de resoluciones tomadas en abuso del poder político contra las cuales no podemos hacer nada, nada, nada.

Cada uno de nosotros está solo. No puede contar con la supuesta "opinión pública" puesto que ésta exige la coincidencia de un gran número de personas y los grandes medios de comunicación, todos ellos cómplices del gobierno, se encargan de echar arena a los ojos de la multitud para que no vea y basura verbal en los cerebros para que no puedan pensar (si es que quisieran, cosa que dudo).

Tampoco puede esperarse una "salida democrática" por la misma razón que acabo de explicar y porque desde que se inventó el fraude electrónico, el gobierno nunca puede perder una elección, a no ser que quiera perderla para abrir paso a un grupo de poder todavía peor que el actual.

Cómo pudo verse la semana pasada, el precio del dólar subió un poco, muy poco en relación al tamaño del atraso cambiario. Ese hecho le sirvió al gobierno (vía Banco Central) para fijar una tasa de interés del 40% anual por las deudas que ha contraído y con plazos brevísismos (de una semana a treinta días). Esa tasa es usuraria por donde se la mire.

¿Por qué hizo eso el Banco Central (Macri)? Porque así lo exige su política delictiva que consiste en atraer "capitales golondrina" que venden dólares en el mercado local, cobran pesos, se los prestan al Banco Central al 40% anual (salvo Venezuela, es la mayor tasa de interés del mundo civilizado), tasas que pagamos todos los "argentinos" asaltados por el Fisco; en el breve plazo de esas "colocaciones" y garantizadas dichas "golondrinas" por un dólar a precio de liquidación, cobran los pesos y recompran sus dólares con una ganancia de varios puntos porcentuales. Lástima que el Licenciado Giuliano no ha dicho en su artículo cual es la ganancia de los fugaces inversores en esa maniobra. Desde luego, ganan mucho más que si pusieran sus dólares en un plazo fijo en Suiza o si comprarán Bonos de la deuda de los EEUU que pagan menos del 2% anual...

Así dice Giuliano: "Los bancos y fondos de inversión que manejan el negociado mayúsculo de las Lebac en la Argentina mantienen así su exigencia básica al BCRA de aumento de la Tasa de Interés de las Lebac (tanto en el Mercado Primario o de Emisión como en el Mercado Secundario de compra-venta de títulos) para refinanciarlas a su vencimiento o cobrar las mismas por Caja, con la consiguiente entrega del dinero en efectivo para pasarse a la compra de dólares, con lo que el Banco pierde abruptamente reservas internacionales – como ha ocurrido - se registra una salida masiva de capitales que acentúa aún más el desequilibrio de la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos y se produce a la vez una suba de la cotización del dólar . Cosas, todas ellas, impensables para el BCRA."

Alguien podría decir que una pirueta tan burda, que -como también lo dice Giuliano- aumenta la inflación y desvaloriza los salarios y las jubilaciones, no puede durar mucho porque la gente se arrojará indignada a las calles para reclamar justicia (cosa que favorecería a los dueños de la calle que son los izquierdistas y sindicalistas). Pero misteriosamente, eso no ocurre. ¿Cómo hace el macrismo para amansar a esa masa despojada? Simplemente se limita a despreciarla y a mantenerse en el poder, con todas sus prebendas, privilegios, manjares y delicias, sin que a los funcionarios de los tres poderes (remunerados en forma gigantesca, además de habilitados para robar todo lo que quieran) se les mueva un pelo.

Tampoco parece importarles a sus cómplices de la Banca o de los organismo internacionales (la Presidente del FMI, Mme. Lagarde, hace pocos días se deshizo en elogios de la política de Macri). ¿Por qué? ¿No se dan cuenta que el país está en quiebra y que esta injuria económica contra la población puede provocar un estallido de izquierda? Pues no señor: no les importa porque ellos miran "los grandes números" de la "macroeconomía" con los cuales se puede hacer cualquier malabarismo y saben que los países no quiebran, ni pueden escaparse del mapa, ni resistir presiones internacionales (especialmente cuando carecen de Fuerzas Armadas, como es nuestro caso) y estarán siempre ahí para pagar lo que sea con la "sangre, el sudor y las lágrimas" de los habitantes.

Esa es la realidad, pero los tontos "argentinos" no se dan cuenta, porque a gatas alcanzan a ver las puntas de sus respectivas narices...

 

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