CRIMEN Y NO CASTIGO

Por Armando Ribas

Perdón pero ante la visión del mundo respecto al aparente cambio de gobierno en Cuba, no puedo menos que recordar las expresas palabras de Martí que dijo: “Ver cometer un crimen en calma es cometerlo”. Y eso es lo que ocurre sin lugar a dudas en la actualidad cuando se ignora los crimenes cometidos por Fidel Castro a su llegada al poder cuando estableció primero la prisión política de la Cabaña y después El Castillo del Principe donde nombró jefe al Che Guevara. Igualmente se ignora que toda la guerrilla en América Latia fue financiada por Rusia y organizada en la Habana.

Ante este supuesto cambio de gobierno se pretende saber que es lo que piensan los cubanos en la isla al respecto. Así se olvidan las sabias palabras de Maquiavello en El Príncipe donde escribbió: “El principe no puede controlar el amor pero si el miedo”. El mundo que no ha vivido esa experiencia ignora lo que es el miedo ante un gobierno totalitario.

¿Qué se puede esperar de este supuesto cambio de gobierno elegido por el propio Raúl Castro? Demás está decir que el supuesto nuevo presidente Diaz Canel no es más que un acólito pertinaz de los Castro. Y por supuesto por años perteneció al gobierno más criminal que ha sufrido América Latina. Y como es sabido Raúl queda en el poder en la trastienda como jefe del partido comunista y al mando del ejército.

Cuba a la llegada de Fidel Castro vivía bajo un supuesto dictador que era Fulgencio Batista, y prevalecía la libertad.

Ya en 1958 Batista había organizado unas elecciones y había decidido abandonar el poder. Y no olvidemos que yo viví en esa era y me consta que Cuba tenía el nivel de vida más elevado de América Latina. En Cuba prevalecía el sistema liberal y fácticamente me atrevería a decir que desde el punto de vista economico funcionaba como una provincia de Estados Unidos, donde prevalecía la inversión americana en todos los ámbitos de la economía cubana.

No olvidemos tampoco que de Fidel Castro llega a la Habana en virtud de Eisenhower. Como bien lo explicita Earl T. Smith el entonces embajador de Estados Unidos en su libro El Cuarto Piso fue Eisenhower quien le pidió a Batista que dejara entrar a Fidel Castro en la Habana. Y por supuesto en Cuba en aquella época cuando se decía que Fidel era comunista, se pensaba que los americanos no permitirían un gobierno comunista a 90millas de La Florida.

Lamentablemente esa concepción fue un error de concepto con la llegada de Kennedy a la presidencia de Estados Unidos. Así en primer lugar traicionó a los cubanos en la invasión a Bahía de Cochinos al no prestarle el apoyo aéreo prometido y seguidamente durante la crisis de los misiles pactó con Krouchev entregar a Cuba a la órbita soviética. Afortunadamente para los dominicanos llegó Johnson al poder y mandó a los marines a Santo Domingo para destituir al presidente general Camaño entonces partidario de Fidel Castro.

Otro factor prevaleciente en la mirada del mundo a Cuba es el embargo americano, que aparece como una expresión del imperialismo americano. Nada más falaz en la historia que esa concepción. Tan pronto llegó Fidel Castro a la Habana en su primer y largo discurso dijo y así lo recuerdo: “Nosotros no estamos aquí por el Pentágono sino en contra del Pentágono”. Y seguidamente su política se basó en la nacionalización de toda la propiedad privada y por supuesto la de los americanos. Por tanto el embargo fue una respuesta a la decisión política de Fidel Castro de romper relaciones con Estados Unidos.

El embargo ha sido considerado por la izquierda como bloqueo, ignorando que si Estados Unidos hubiese establecido un bloqueo Fidel Castro no hubiera podido permanecer en el gobierno de Cuba. Los rusos no hubieran podido ayudarlo económicamente y Cuba no hubiera podido comerciar con el mundo. Lamentablemente el embargo a quien ha beneficiado es a la figura de Fidel Castro que aparece enfrentado al imperialismo y que la caída de la economía cubana se debió al embargo y no a la política comunista.

Hoy nos encontramos igualmente ante la paradoja de la visión del mundo respecto a Venezuela y la ignorancia de que Maduro no es más que un intento de reproducción de Fidel Castro en Venezuela y por tanto igualmente ha destruido la economía venezolana. Igualmente parece ignorarse la influencia de Cuba en Venezuela que además controla al ejército venezolano. Y ahora por supuesto ya Maduro ha pactado con Diaz Canel y prometió visitar a Cuba.

Igualmente en el reciente encuentro latinoamericano en Perú se cayó en primer lugar en la incontinencia de prohibir la entrada de Maduro e invitar a Raúl Castro. Y asimismo ese encuentro supuestamente basado en evitar la corrupción en America Latina ignora que en el medio de la pobreza cubana Fidel Castro era uno de los hombres más ricos del mundo. Y nada más desafortunado que el encuentro de Obama con Raúl Castro, que igualmente implica ignorar la realidad viviente en Cuba y así hay preocupación por los presos políticos en Venezuela y se ignoran los presos políticos en Cuba. O sea la violación pertinaz de los derechos humanos desde la llegada de Fidel hasta la fecha.

Y por último todo parece indicar que el cambio de gobierno en Cuba no implica un cambio en la situación ni en el sistema que ha prevalecido por más de cincuenta años. Es posible no obstante que se intente un viraje económico en los términos de China, no obstante que ya Díaz Canel ha expuesto su decisión de mantener el sistema socialista. Y queda una reciente incógnita que es cual será la política americana respecto a Cuba después de las recientes expresiones de Trump respecto a que quería a Cuba.

 

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