"SETENTA BALCONES Y NINGUNA FLOR..."

Por Cosme Beccar Varela

correo@labotellaalmar.com

No hay duda de que los "argentinos" nos merecemos ser esclavos, como lo somos, de estos tiranos sin corbata y sin pudor.

Cuarenta piquetes y ninguna autoridad que haga respetar el orden. Incontables mentiras, cien asesinatos cometidos en las calles con fría maldad, miles de hombres olvidados que mueren en las cárceles sin Justicia, la perversa decisión de matar miles de niños mediante el aborto legal, 10.000.000 de pobres sometidos a políticos y jueces que ganan sueldos de cientos de miles de pesos por mes como una forma oculta de soborno y ninguna seriedad en los funcionarios que ocupan los más altos cargos, empezando por el indigno Presidente de la Nación.

¡Qué diferente es esta lamentable constatación de lo que es la argentina de hoy comparada con aquella nostalgia de la belleza que expresaba la famosa poesía de Baldomero Fernandez Moreno!

"¡Setenta balcones hay en esta casa, setenta balcones y ninguna flor! ¿A sus habitantes, Señor, qué les pasa? ¿Odian el perfume, odian el color? La piedra desnuda de tristeza ¡dan una tristeza los negros balcones!..."

¿A los habitantes del país, qué les pasa? ¿Odian la Justicia, odian al Creador? La argentina yace bajo una piedra desnuda de todo respeto al orden y de toda bondad. Está dividida entre los ladrones sinvergüenzas, exitosos y felices, por un lado, y por el otro, los que no roban ni saben como robar (tal vez por eso no roban) y esperan inútilmente que les cambie la suerte o al menos que no se les insulte mostrando el triunfo de los canallas.

Los cuarenta piquetes de hoy, 6/4/2018, tienen como uno de sus organizadores a Juan Grabois, íntimo amigo del Papa y lider de la "confederación de trabajadores de la economía popular", pero todos sabemos que la "tropa" de ese movimiento, escasa y descarada, está provista por los partidos de extrema izquierda y que la Policía lejos de mantener el orden tiene la instrucción dictada por el gobierno de ayudar a crear el caos, cortando el transporte terrestre donde, cómo y porque quieran los creadores del caos.

Los ladrones del kirchnerismo, que Macri prometió castigar, parece que se redujeran a un tal Baez y a un par de "perejiles" más, tal es la insistencia cotidiana con que la prensa los menciona repitiendo "ad nauseam" noticias que ya no son noticia. Los demás, empezando por la propia ex-usurpadora, gozan de la más serena impunidad, denotando sin lugar a dudas la existencia de un pacto con el actual oficialismo.

El otro indicio de ese pacto es la continuidad de la política de comprar clientela política dilapidando el presupuesto nacional. Mario Quintana, uno de los integrantes de la "troika" que realmente gobierna bajo la inverosímil dirección del niño Marcos Peña, dijo el 4/4/2018 que el "76% del presupuesto nacional se invierte en jubilaciones pensiones, asignaciones y la AUH (asignación universal por hijo)" ("Clarín" 5/4/2018, pag. 16). No aclara que las mayores jubilaciones se pagan a los ex integrantes de la "dirigencia" corrupta inepta, como es el caso del ex-ministro de la Corte Zaffaroni, que recibe $380.000 por mes, y las de los demás políticos y jueces son proporcionales a esa indecente suma. Tampoco aclaró que el "deficit" fabuloso de ese presupuesto lo paga el gobierno con deuda externa y que en los dos años y cuatro meses que lleva en funciones ha aumentado esa deuda en u$s120.000.000.000 a sabiendas de que es impagable... O sea, que este es un gobierno que recauda para cobrarse ellos mismos sus prebendas y mantener su clientela política, no para hacer crecer el país ni hacer otras obras que las que les sugiere su maníaco afán destructivo de la Ciudad de Buenos Aires o fingir que trabajan, pero sin utilidad alguna.

Junto a los ladrones con poder ejecutivo está la farsante máxima, supuesta "fiscal de la República", la histriónica y mimada de la prensa, Elisa Carrió, cuyas denuncias nunca llegan a nada desde que empezó con esa actuación teatral hace varios años viajando a EEUU para traer varias cajas con pruebas sobre los robos de los tiempos de Menem pero nunca las usó para obtener el castigo de los culpables sino para hacerse famosa, salir de la UCR, crear su propia "troupe" política y hacerse rica de la mano de misteriosos "mecenas".

No sigo porque es demasiado deprimente. Y ni siquiera hubiera escrito esto si no fuera porque veo que a pesar de todos estos horrores, la gente sigue "odiando el perfume, odiando el color" (o sea, la Verdad y la Justicia) y celebrando que en los setenta balcones de los opulentos domicilios de los ladrones no haya ninguna flor porque si la hubiera, se marchitaría de vergüenza...

No hay duda de que los "argentinos" nos merecemos ser esclavos, como lo somos, de estos tiranos sin corbata y sin pudor.

 

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