CARTA A JORGE RAMOS

Por Esteban Fernández

Hace tiempo te escribí esta carta, pero como no respondiste y sigues en la misma postura - como pude comprobar en la entrevista que te hizo Tucker Carlson en Fox News- a pesar de que tu candidata fue barrida en las elecciones, y no has ido a Mexico a condenar públicamente las atrocidades que cometen allí contra los que entran ilegalmente, te la vuelvo a mandar:

¡Jorgito, no arrugues que no hay quien planche! Comienzo por decirte que me tienes hasta la coronilla. Aunque soy cubano mil por mil tengo entrañables amigos mexicanos y si buscas en la Internet verás que no soy un seguidor fanático de Donald Trump. Pero entre él y Hillary yo me quedé mil veces con Trump porque ella es una soberana mentirosa y ha roto las leyes de este país en incontables ocasiones. Detalles a los cuales tú haces caso omiso o dicho en cubano “te haces el chivo loco” al respecto.

A diferencia de ti, no tengo que ser imparcial, soy MILITANTE DE UNA CAUSA y puedo darme el lujo de ser libre en mis ideas y pensamientos PORQUE A MI NO ME PAGAN POR SER IMPARCIAL como a ti. Tú trabajo requiere ser objetivo y desapasionado. Y estás muy lejos de serlo.

Tú te debes a un público donde existen personas de todos los bandos y partidos y tú labor es simplemente informar y dar noticias, pero tienes la suerte de pertenecer a una empresa que -al igual que tú- no es equitativa. ¿Cuánto tiempo tú durarías en Univisión si estuvieras despotricando contra Hillary Clinton o contra Obama? Durarías lo que el clásico merengue en la puerta de un colegio.

Trabajas en una empresa televisiva que no es justa NI EN LOS DEPORTES porque no importa cuál sea el equipo del país latinoamericano que compita contra el team mexicano ustedes siempre van a hacer obvia su parcialidad a favor de México sin tener en cuenta que supuestamente representan a todas las naciones de habla hispana. Y lo mismo hacen con la música.

Mi gran amigo Ángel Torres narraba la pelota por Fox News y -a pesar de la gran confianza que nos dispensábamos- jamás me enteré con qué equipo simpatizaba. Lo mismo me pasa con Amaury Pi González, y hasta Jaime Jarrín que trabaja para los Dodgers pero trata de ser equitativo en sus narraciones.

Es decir que todos tus alardes anti-Trump los haces porque es muy fácil hacerlos ahí y sabes perfectamente bien que no perderás el empleo ni tu gran salario.

Y te subo la parada: A qué no vas a tu México lindo y querido y sales un mes por la televisión echándole con el rayo al perverso sistema inmigratorio de ese país. Allá tienen un modo de actuar abusivo que es un millón de veces peor y más denigrante que el estadounidense. Hasta la saciedad tú sabes que el inmigrante ilegal que penetre territorio mexicano lo sacan a cajas destempladas de allí. Vete allá y échaselo en cara a los gobernantes mexicanos por la televisión.

¡ Recuerdo muy bien la "tremenda guapería" que tuviste interrumpiendo a Donald Trump durante un discurso hace años! ¿Hubieras interrumpido a Enrique Peña Nieto en México o a Raúl Castro en La Habana? La mano de patadas que te hubieran dado por el trasero hubieras necesitado una cesárea y una colonoscopía para sacarte los zapatos.

Repito, no tengo nada en contra de los mexicanos, y al revés que tú NO VIVO DE LOS MEXICANOS ni utilizo sus dolores y frustraciones para ganarme un sueldazo. No soy como tú y mucho menos como el “cubano” Raúl de Molina quién después de pasarse años burlándose de Juan Gabriel por poco derrama lágrimas de cocodrilo tras su muerte para congraciarse con los mexicanos.

Para terminar tengo una buena noticia para tí: con esta carta no estás perdiendo un televidente porque nunca lo he sido. Sólo he estado al tanto de tu proceder como en el caso de toda figura pública y sinceramente no me convences.

 

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