¿CÓMO ALIVIAR LOS SÍNTOMAS DE LA DERMATITIS ATÓPICA?

Labios agrietados, rojeces o manos cuarteadas. Estos son algunos de los signos más visibles del frío en nuestra piel. La dermis sufre en invierno y, al igual que en el verano con los rayos uva, es necesario cuidarla e hidratarla. Pero estas no son las únicas dolencias cutáneas que se ven agudizadas durante esta estación del año: la dermatitis atópica también se ve agravada, no solo por el frío, ya que la necesidad de abrigarse y los cambios de temperatura y la sudoración con las calefacciones empeoran los eccemas, áreas enrojecidas que causan picor e inflamación.

Son los pequeños los más afectado por esta dolencia. Más del 60% de los casos aparecen en los tres primeros años de vida y tienden a ir disminuyendo sus brotes con la edad. Aunque puede continuar hasta la adultez. Los lactantes la sufren en la cara, extremidades y dorso de los pies, mientras que en los adultos la padecen más en las zonas traseras de las rodillas, la parte interna de los codos y el cuello.

El mejor aliado para paliar la dermatitis atópica, una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que provoca estos eccemas, es la hidratación. “En la medida que mantengamos la piel lo más hidratada posible será menos probable que haya nuevos brotes, explica la Dra. Carmen D’Amelio Garófalo, especialista de la Clínica Universidad de Navarra.

Este es uno de los principios básicos en el tratamiento, pese a que no existe un tratamiento concreto que lo cure. “Los tratamientos van desde los corticoides tópicos, pasando por los inmunomoduladores, hasta los fármacos biológicos en desarrollo”, detalla. Las opciones varían en la particularidad de cada persona, no todos responden igual a los procedimientos. Por eso, la especialista añade sencillas pautas que ayudan a aliviar los síntomas:

  • Una buena hidratación: preferiblemente usando sustancias libres de perfumes, como geles sin detergente o específicos para pieles atópicas.
  • Realizar baños cortos: una referencia en cuanto a su duración, ya que no afecta a su frecuencia. “Se pueden dar a diario controlando los tiempos”.
  • Evitar temperaturas extremas: el frío y la sudoración empeoran el eccema y, por tanto, aumenta el rascado y el riesgo de infección. Pese a que el mar y el sol, con protección, tienen un efecto antinflamatorio beneficioso.
  • Utilizar una toalla sin frotar.
  • Usar ropa preferiblemente de algodón.

Estudios recientes han dado con tratamiento esperanzador: el ‘Dupilumab’. Un anticuerpo que se inyecta bajo la piel y que inhibe la respuesta inflamatoria. A las 16 semanas, la piel se comenzaba a limpiar de eccemas. Se trata de un tratamiento aprobado en Estados Unidos, que esperamos tenerlo en España a finales de año, que busca paliar las dermatitis severas en adolescentes y adultos que no han conseguido mejorar con los métodos convencionales.

Sin causa concreta

¿Por qué no se existe un tratamiento específico? Por la inexistencia de una causa definida. La dermatitis atópica se produce por la acción de agentes desencadenantes que no siempre actúan del mismo modo. Ni siquiera es necesario la interacción de todos ellos para la aparición de los eccemas. Esta particularidad en cada paciente determina el tipo de dermatitis y el tratamiento que será necesario.

“Algunos agentes son propios del individuo y están condicionados por la carga genética. Otros son factores de hábito o ambientales, entre los que alérgenos juegan un papel importante, sobre todo, porque pueden producir brotes o reagudizaciones”, describe. La predisposición genética es inevitable, ya que no se puede controlar. Sin embargo, los factores ambientales sí lo son. Por ejemplo, las alergias alimentarias en los bebes suelen ser un síntoma de alarma.

http://abcblogs.abc.es/salud-enfermedad/2018/02/01/como-aliviar-los-sintomas-de-la-dermatitis-atopica/

 

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