EL INTERESANTE MES DE FEBRERO

Rev. Martín N. Añorga

El vocablo febrero proviene del latín februarium. En Roma era el mes de las purificaciones. La palabra februa era el nombre que se daba a unas tiras de piel de macho cabrío con la que los celebrantes en los supuestos ritos de purificación antes de la cuaresma intercambiaban golpes entre ellos a título de una experiencia de purgación. Trasladando esta información a los días de hoy diríamos que se trataba de despedirse del mundo bullicioso infestado de pecaminosas fechorías antes del inicio de la cuaresma.

Febrero, pues, es el mes en el que en su primera parte se celebran fiestas carnavalescas antes de internarnos en el período de la cuaresma, cuarenta días sin contar los domingos, dedicados a la meditación y a la preparación para participar de la Semana Santa. Hoy día son famosas las fiestas de la ciudad de Nueva Orleans, celebradas a todo vapor el martes anterior al miércoles de cenizas, conocidas como Mardi Grass y en inglés Fat Tuesday. Estas dos expresiones aluden al desenfrenado consumo de carnes de todo tipo, algo que sería censurado en la cuaresma. En Inglaterra se usa un término más adecuado, Shrove Tuesday, en español, “martes de confesiones”.

Expuestos ligeros detalles acerca del origen gramatical de la palabra febrero vamos a explorar algunas de las características del segundo mes del año, que nos llega después de unos sorpresivos días fríos. Este es el mes más corto del año, con solo 28 días, con el aliciente de que cada cuatro años se le añade un día de regalo.

El día adicional cada cuatro años al mes de febrero crea el llamado año bisiesto, al que se le añade un día para ajustar la medición correcta del transcurso del tiempo. Ese día se añade para determinar exactitud en la duración del año trópico de 365 días, ya que el año normalmente lo medimos en días con la supuesta duración de 24 horas diarias, cuando en realidad su duración es de 5 horas 40 minutos y 10 segundos adicionales. Febrero, pues, es el único mes del año que cambia cada cuatro años el número de sus días para ajustar la exactitud del calendario.

Un problema para las personas que han nacido un 29 de febrero es el de la celebración de los cumpleaños. La costumbre es celebrar esa festividad un día antes, pues la ausencia de un día en el almanaque no debe clausurarles el gusto de disfrutar de una grata celebración.

Otra tradicional práctica es la de celebrar el 2 de febrero “el Día de la Marmota”. Esta celebración de origen alemán tiene como propósito predecir si el invierno será largo o si se adelantará la primavera. Para ello una marmota sale de su cueva y si el día está nublado la primavera se acerca. Si el día está soleado y la marmota regresa a su madriguera tras ver su sombra, el invierno durará seis semanas más.

Una curiosidad adicional sobre febrero es que se trata del único mes del año con una exacta duración de cuatro semanas, con excepción del año bisiesto, y algo que especialmente interesa a las mujeres es que supuestamente podían pedir en matrimonio a los hombres el 29 de febrero, algo generalmente inusual el resto del tiempo. Durante el siglo XIX existía una costumbre típica en Inglaterra, y era que las mujeres podían declarar su amor a los hombres. Esa práctica, sin embargo, es discutible en la fecha que se le adjudica, ya que en el siglo XIX no existía el mes de febrero en la forma en que la conocemos hoy. Se estima por los historiadores que hasta el año 718 de nuestra era en la antigua Roma se consideraba que los meses de enero y febrero no se merecían tener nombres, ya que eran período de invierno.

Los lectores que quieran familiarizarse con las efemérides del mes de febrero deben consultar el libro UN DIA COMO HOY (EFEMERIDES) publicado por la Editorial Lincoln Martí y preparado por Demetrio Pérez, Jr., una obra de extraordinario interés educativo y de formidable sentido práctico para los que se interesen en las fechas estelares de la historia.

Mencionaremos las que consideramos las fechas de especial valor histórico del mes de febrero para que nos demos cuenta de la importancia del mes más corto del año. Empezamos señalando que el día primero de febrero del año 1751 fue fundada en l;a sección oriental de Cuba la progresista ciudad de Holguín con el nombre de San Isidro de Holguín, que hoy día de acuerdo con los cambios impuestos a la geografía cubana por la tiranía castrista es cabeza de 14 municipios, convertida en provincia.

Una de nuestras más admiradas poetisas, Gertrudis Gómez de Avellaneda, falleció el primer día del mes de febrero del año 1873 en Madrid. Entre sus muchas inspiradas rimas escribió un soneto que todos los cubanos debiéramos memorizar:

¡Perla del mar! ¡Estrella de Occidente!

¡Hermosa Cuba! Tu brillante cielo

la noche cubre con su opaco velo,

como cubre el dolor mi triste frente.

¡Voy a partir! … La chusma diligente

para arrancarme del nativo suelo

las velas iza, y pronta a su desvelo

la brisa acude de su zona ardiente.

¡Adiós, patria feliz, edén querido!

¡Doquier que el hado en su futuro me impela,

tu dulce nombre halagará mi oído!

¡Adios! … Ya cruje la turgente vela …

El ancla se alza … el buque estremecido,

Las olas corta y silencioso vuela.

Dando un salto histórico debemos destacar el hecho glorioso del Grito de Baire, en el término de Jiguaní, que dio inicio el 24 de febrero del año 1895, domingo de carnaval, a nuestra gloriosa y ejemplar guerra de Independencia. Lamentablemente en una fecha semejante, el 24 de febrero del año 1996 aviones cubanos de combate, por órdenes expresas del criminal tirano Castro derribaron dos avionetas de la patriótica organización Hermanos al Rescate en aguas internacionales aledañas a las costas cubanas.

Los sucesos del mes de febrero son tan numerosos que no pueden ser comentados en una sola página de este querido semanario LIBRE, pero haciendo un esfuerzo de concisión señalaremos algunos de ellos: el 15 de febrero del año 1898 se produjo en la bahía de La Habana el hundimiento del acorazado buque Maine, hecho que contribuyó a la presencia de Estados Unidos en nuestra guerra de Independencia.

Las muertes de dos ilustres patriotas se produjeron en el mes de febrero. El día 27 de ese mes, en el año 1874 muere Carlos Manuel de Céspedes en San Lorenzo, provincia oriental de Cuba, y el 25 de febrero de 1853 fallece en la ciudad de San Agustín el visionario amante de nuestras libertades, el sacerdote Félix Varela.

Y por supuesto no podemos ignorar el 14 de febrero, el Día del Amor, dedicado a los enamorados. Y concluimos citando estos versos de Santa Teresa de Jesús:

“Si en medio de adversidades

persevera el corazón

con serenidad, con gozo

y con paz, esto es amar”.

 

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