EL CHINO AFEMINADO Y ASESINO

Por Esteban Fernández

Desde hace rato podemos leer muchas babosadas encaminadas a elevar la figura de Raúl Castro Ruz. Eso es prácticamente una misión imposible, sin embargo, allá y aquí se esfuerzan en lograr borrar su mala fama y a engrandecer su paupérrima figura.

Yo respondo con una simple pregunta a los que tratan de auparlo: ¿Qué puesto hubiera alcanzado este tipejo en la Cuba libre del pasado sin haber sido medio hermano de Fidel Castro? Yo creo que no hubiera sido ni ujier en una fábrica de Santiago de Cuba. Voy más lejos aun, garantizo que de joven hubiera sido palanganero de un prostíbulo en Birán. Quizás payaso de un circo.

¿Alguien en todo el planeta Tierra cree que Raúl hubiera derrocado al gobierno de Batista? Sin Fidel él no hubiera premeditado el ataque al cuartel Moncada, ni hubiera regresado de México al frente de una expedición, ni hubiera participado en las escaramuzas de la Sierra Cristal.

Fíjense si el tipo es imbécil que su gran ilusión en la vida era ser torero en un país donde las corridas de toros no existían. Quizás lo que le llamaba la atención era poder ponerse esos pantaloncitos apretados de los toreros.

Falto de carisma y de personalidad, afeminado, lampiño, sin un titulo de ninguna clase, desprovisto de cualidades oratorias. No por gusto el escritor Roberto Luque Escalona lo llama “el general de la espada virgen” porque no ha participado en un solo verdadero combate.

Tras el Moncada le hicieron la prueba de la parafina y quedó demostrado que no había hecho un solo disparo. Durante su estancia en las montañas nadie le conoce ni reconoce sus hazañas guerreras. En África estuvo de visita para recibir los insultos de un verdadero guerrero llamado Arnaldo Ochoa.

Mientras la personalidad de Fidel Castro fue la de aparentar ser un oso rabioso, Raúl siempre nos ha parecido ser una serpiente cascabel.

Cierto que algunos insisten en decir que dentro de las fuerzas armadas realizó una buena labor organizativa y administrativa, y que al compararlo con la falta de disciplina de su medio hermano él luce mejor, y ante el desdén y falta total de cariño de Fidel Castro por su madre y por sus hijos él da la sensación de ser un tipo “más familiar”. Pero es que al tratar de equipararlo con Fidel Castro hasta Nerón luce un asesino noble.

Pero la gran verdad es que sin Fidel Castro él nunca hubiera llegado a organizar ningún ejército, no hubiera sido ni cabo de escuadra, y nunca hubiera tenido a Deborah, ni a Alejandro ni a Mariela porque si no hubiera recibido la orden perentoria de Fidel Castro nunca se hubiera casado con Vilma. Y, dicho sea de paso, tampoco Vilma -que pertenecía a la alcurnia oriental- se hubiera casado con el enclenque guajirito aspirante a torero. Así es que hubiera tenido que ser “muy familiar” con una campesina bruta de Marcané.

Vamos a estar muy claros en una cosa: Inclusive si hubiera sido un machazo, bien parecido, genial orador, valiente combatiente en el Moncada, en la Sierra, en Girón, en Angola, y hubiera logrado construir el mejor ejército del mundo Y NO HUBIERA SIDO EL MEDIO HERMANO SUMISO DEL TIRANO tampoco hubiera llegado a ser presidente ni dictador. Porque dentro de las filas fidelistas hay gente con más méritos combativos y mejor presencia física que este renacuajo y Fidel Castro lo prefirió a él al frente de la tiranía. Y tampoco lo puso por su parentesco sino por haber sido su mejor criado y cachanchán.

Por mucho que se esfuercen los apapipios no pueden indicar dónde están los libros, los artículos, contándonos de las proezas épicas de este réptil. Sí, Fidel lo puso donde le dio la gana pero en sus últimos momentos de lucidez -ante la más mínima discrepancia- se le escapaba lanzar su exabrupto favorito y balbucea: “¡Raúl no es más que un mariconzón!”

 

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