BORGES PIDE APOYO A ESPAÑA PARA QUE VENEZUELA NO SEA 'UNA FRANQUICIA CUBANA'

El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Julio Borges, destacó este martes en Madrid la importancia de la solidaridad internacional para, junto a la lucha de la oposición interna, conseguir "la democracia y la libertad en Venezuela" y que el país no se convierta en "una franquicia cubana", reporta EFE.

Borges, quien se entrevistó con el ministro de Asuntos Exteriores español, Alfonso Dastis, descartó la posibilidad de una negociación entre el Gobierno del presidente Nicolás Maduro y la oposición, porque, en su opinión, "no hay condiciones".

El presidente de la Asamblea Nacional, miembro destacado de la oposición venezolana, mostró su confianza en que "más pronto que tarde se impondrá la democracia y la libertad en Venezuela", gracias "a la lucha del pueblo" y a la "solidaridad democrática con Venezuela" en América Latina, Europa y en otras partes del mundo.

"Estamos luchando para que en el corto plazo, democráticamente, haya un cambio de Gobierno en Venezuela. Y, créanme, lo vamos a lograr", declaró a la prensa a la salida del encuentro, antes de mantener una reunión con el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy.

La reunión con el canciller Dastis se produjo cuando está anunciado para este mismo martes un viaje del funcionario español a La Habana para preparar una visita de Rajoy o los reyes de España que podría producirse antes de febrero, cuando Raúl Castro ha prometido dejar la cabeza del Gobierno.

"Recibimos de España un apoyo incondicional a la democracia y a la lucha contra la corrupción", escribió Borges en su cuenta de Twitter tras el encuentro con Rajoy.

El presidente del Gobierno español garantizó al opositor venezolano que Madrid seguirá promoviendo en la UE medidas "restrictivas, individuales y selectivas" contra los responsables de la "represión" en su país.

En un comunicado, el Gobierno español reiteró que no reconoce la asunción de competencias legislativas por parte de la Asamblea Constituyente, integrada solo por miembros del oficialismo, y considera a la Asamblea Nacional como la depositaria exclusiva del poder legislativo en Venezuela.

Rajoy expresó Borges el apoyo de España a una solución negociada y plenamente democrática a la crisis venezolana, "que necesariamente ha de pasar por la liberación de todos los presos políticos y la celebración de elecciones democráticas".

Les garantizó que seguirá trabajando con sus socios europeos e iberoamericanos para lograr ese objetivo.

También dijo que su Gobierno continuará abogando en favor de la apertura de un canal humanitario dirigido a atender las necesidades básicas de la población venezolana.

Caracas respondió inmediatamente acusando a Rajoy de agredir la "dignidad venezolana" y de apoyar los "crímenes de sus protegidos políticos de la derecha extremista venezolana".

Borges dijo a la prensa que "se necesita mucha más presión del pueblo venezolano, presión democrática de los países, de los venezolanos en el exterior. Todavía no hemos llegado ahí", consideró.

"Se necesita obligar al Gobierno a que ellos tienen que negociar, no para quedarse en el poder, sino para que haya una transición democrática", apuntó.

En cuanto a una mediación internacional dijo que debe ser "seria".

"Lamentablemente, hasta ahora no ha habido un proceso formal, serio, con garantías, con participación internacional de gobiernos, de organismos internacionales como Naciones Unidas", para que no se repita lo del año pasado, que "el Gobierno se comprometió y luego no ejecutó nada".

Borges llamó la atención acerca de lo que —en su opinión— significa para Europa y para América Latina tener "una especie de segunda Cuba que sería Venezuela", con su riqueza en petróleo, gas y oro.

"No podemos permitir que (Venezuela) se convierta en una franquicia cubana, sin democracia, sin derechos humanos", concluyó.

El presidente de la Asamblea Nacional venezolana y el vicepresidente, Freddy Guevara, fueron recibidos el lunes por el presidente francés, Emmanuel Macron, en París. El miércoles verán a la canciller alemana, Angela Merkel.

El Gobierno de Venezuela impidió que Lilian Tintori, esposa del líder opositor Leopoldo López, participara en este viaje.

"La lucha por los derechos humanos no tiene fronteras", afirmó Borges, quien se congratuló de que más de 50 países "no solo condenan, sino que desconocen a la Asamblea fraudulenta Constituyente".

Esa asamblea fue elegida por el oficialismo el pasado 30 de julio, con el rechazo de la oposición, agrupada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

http://www.diariodecuba.com/internacional/1504623950_33763.html

 

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