TRAS EL DESCALABRO DEL TRUMPCARE, EL PRESIDENTE QUIERE TRABAJAR "ACTIVAMENTE" CON LOS DEMÓCRATAS

"El presidente está comprometido a trabajar con los demócratas a toda profundidad. Está mirando esto muy seriamente", dijo este lunes el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer

MIAMI.– El viernes fue un día negro para Donald J. Trump, el hombre que se considera un gran negociador pero no logró la revocación del Obamacare, su principal promesa electoral, pese a que los republicanos controlan el Capitolio.

Pero el presidente ya se ha trazado otro objetivo: la reforma del sistema tributario que él cree es poco adecuado a estos tiempos en que pretende reactivar las inversiones, los puestos de trabajo y las exportaciones.

Su propuesta es darle un bajo tributario a la clase alta y con el hipotético aumento de la producción reactivar el mercado interno favorable a la clase media, aunque en materia de desempleo los analistas estiman que es difícil que logre bajarlo de los 4.8% en que lo dejó la administración de Barack Obama.

Este lunes, la Casa Blanca confirmó que el presidente quiere trabajar “activamente” con los demócratas en este y otros planes que se vengan a presentar, sin duda desanimado con la falta de unidad que los republicanos demostraron en las discusiones sobre la revocación de la Ley de Salud Asequible.

Inicialmente, Trump culpó a los demócratas por no haberle ayudado, pero estos siempre se negaron a hacerlo. Durante el fin de semana, cuando optó por quedar en Washington, parece haber reflexionado y se ha volcado hacia ellos.

“El presidente está comprometido a trabajar con los demócratas a toda profundidad. Está mirando esto muy seriamente”, dijo el portavoz Sean Spicer.

Es más, el mismo viernes por la tarde, Trump y miembros del equipo, comenzaron a recibir llamadas telefónicas de ambos lados diciendo que quieren colaborar en la reforma sanitaria y otros temas. Han ofrecido ideas y sugerencias, agregó el portavoz.

Una de las consecuencias de la retirada del proyecto de erradicación del Obamacare, por presión del sector ultra conservador de la bancada republicana, reunido alrededor del House Freedom Caucus, es que algunos de sus integrantes se han dado cuenta de que contribuyeron a un revés presidencial que pude tener un fuerte impacto en la reelección de muchos de ellos en el 2018.

Uno de ellos es el congresista republicano por Texas, Ted Poe, quien ha renunciado al concilio precisamente por su oposición a la propuesta legislativa de acabar con el Obamacare. “He renunciado al House Freedom Caucus. El único modo de promover la agenda conservadora que hemos prometido al pueblo estadounidense para los próximos ocho años, es unirnos y encontrar soluciones para llevar el país hacia delante”, apuntó en un comunicado.

“Decir que no es fácil, liderar es difícil, pero para eso hemos sido electos. Abandonar este concilio me permitirá ser un miembro del Congreso más efectivo. Llegó el momento del liderazgo”, agregó Poe. Y posteriormente escribió en su cuenta Twitter: “Así las cosas, algunos hasta hubieran votado contra los 10 Mandamientos”.

Pero no todos están de acuerdo. El antiguo líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, Tom Delay, cree que es una mala idea. “No es una buena idea ir donde los demócratas cuando nos molestamos con los republicanos”, dijo en una crítica velada hacia el presidente.

Trump parece tan deseoso de sacarse de encima el revés que ha sufrido la semana pasada, que es su carrera contrarreloj está acudiendo al Congressional Black Caucus, que agrupa a la mayoría de los legisladores afroamericanos y que son eminentemente demócratas, para lograr los votos necesarios para sus iniciativas electorales.

“El presidente está deseoso de conseguir los 218 votos en la Cámara baja en muchas iniciativas, sea la reforma tributaria o de infraestructura. Hay una serie de cosas sobre las cuales él está dispuesto a escuchar voces de todos lados”, agregó el portavoz.

Pero hay un escollo. Al obligar al líder de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, a retirar el proyecto legislativo de sustitución del Obamacare, el House Freedom Caucus ha demostrado ser un sector fuerte dentro del legislativo. “Han probado que son una fuerza a tener en cuenta y que puede causar al presidente muchos dolores de cabeza. Los demócratas no tienen necesariamente la fortaleza para contrarrestarlos. Incluso con el apoyo republicano. Tendría que haber un cisma y la mayoría abandonar el concilio”, comentó el analista Mark Hutchison.

Una de las ideas del presidente es crear un impuesto especial a las importaciones. La propuesta fue bien recibida por su electorado pero pudiera no tener la misma resonancia entre la clase política. “Paul Ryan, por ejemplo, es posible que esté de acuerdo. Otros líderes también, pero cuando los legisladores lo vean en el papel no creo que vayan a estar muy contentos porque puede aumentar el costo de vida de la gente”, dijo la analista principal de la cadena CNN, Nia-Malika Henderson.

Además, recordó, “este presidente tiene un nivel de aprobación muy bajo. El entusiasmo [popular por el mandatario] parece estar desapareciendo”.

El líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, ha dicho que estaría dispuesto a colaborar con la Casa Blanca pero con la condición de que el presidente se aparezca con planes que no disminuyan la calidad de vida del estadounidense. Es el caso de la revocación del Obamacare, un tema que los demócratas no consideran totalmente enterrado. “Estamos dispuestos a colaborar en una reforma si no implica acabar totalmente con el Obamacare”, dijo Schumer el domingo a la cadena ABC.

http://www.diariolasamericas.com/eeuu/tras-el-trumpcare-el-presidente-quiere-trabajar-activamente-los-democratas-n4118245

 

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