BISCET Y EL PRINCIPE DE ASTURIAS

Por Alfredo M. Cepero

Director de www.lanuevanacion.com

Como centenares de miles de cubanos siento una profunda admiración y respeto por la conducta indoblegable del Dr. Oscar Elías Biscet González. Mi admiración es compartida por el grupo de hombres y mujeres que me acompañaron en la fundación del Partido Nacionalista Democrático de Cuba en el verano del 2003. Esa admiración fue expresada de manera tangible cuando en abril del 2005 otorgamos al Dr. Biscet el primero de nuestros galardones de Paladín de la Libertad. Biscet recibiría después prestigiosos títulos honoríficos del Miami Dade College y otras instituciones educativas y de defensa de los derechos humanos. Y como máximo reconocimiento a sus méritos, el Presidente Bush le otorgó en el año 2007 la Medalla Presidencial de la Libertad, el único cubano en ser honrado con ese prestigioso premio.

 

Pero aunque Biscet es sin dudas un símbolo y una inspiración para quienes luchamos por la libertad y por los derechos humanos en Cuba, su mensaje y su ejemplo transcienden ideologías, fronteras y culturas. Prueba de ello, es la campaña iniciada en estos días al otro lado del Atlántico por un grupo de intelectuales y católicos asturianos para proponerlo por tercer año consecutivo al Premio Príncipe de Asturias en la categoría de la Concordia. Estos defensores de la vida admiran al preso de conciencia dispuesto a la inmolación por la libertad de su pueblo, pero sienten especial identificación con el hombre que denunció el asesinato al por mayor de los non-natos por la satrapía castrista. Ellos son la España que rechaza el contubernio con los tiranos de Cuba y que trata de salvar a su patria de la demagogia corrosiva de Zapatero y su legión de aborteros.

 

Estos hombres y mujeres integran el Centro Internacional para la Defensa de la Vida (CIDEVIDA) que, liderados por mis amigos Juan José Panizo Izaguirre y el poeta cubano-asturiano Efraín Canella, han iniciado la campaña para la recolección de adhesiones a la postulación del Dr. Biscet. Son los mismos que el año pasado acogieron como hermana predilecta a su esposa Elsa con motivo de su visita a Asturias para atenderse cuestiones de salud. Los mismos que han dedicado un espacio permanente al mensaje del Dr. Biscet en su Museo de la Vida en la histórica ciudad de Tordesillas. Y que acaban de emitir una medalla de un concebido no nacido diseñada en la cárcel por el propio Biscet. 

 

En otra muestra de su admiración a Biscet y de su dedicación a la causa de nuestra libertad, Juan José hizo entrega a Elsa, cuando ésta se disponía a regresar a Cuba, de una carta al preso donde le dice: “Querido Oscar, después de una temporada con nosotros hoy despedimos a Elsa en su vuelta a Cuba. Para todos nosotros ha sido un honor conocerla. Ya lo sabes, pero quiero recordarte que, aunque físicamente estés entre barrotes, tu actitud y tu valentía ya te han sacado fuera, y –esto no te lo puede arrebatar nadie- con tu “presencia” estás alentando y siendo ejemplo para los que estamos empeñados en la defensa del concebido no nacido”.

 

Por su parte, los medios asturianos de comunicación masiva comparten la solidaridad con Biscet expresada por los activistas provida. En un editorial fechado el 1 de septiembre del 2009, el Diario de Oviedo en parte expresa: “En Cuba existen más de cien prisiones, en las que se acumula una población penitenciaria en circunstancias antihumanas. Así el ejemplo del médico Oscar Biscet, quien, al convertirse en paladín de los derechos humanos, se ha visto condenado a veinticinco años de reclusión, de los cuales ha cumplido seis, sin que su espíritu de lucha por las libertades se viera doblegado. El doctor Biscet, ahora candidato al premio «Príncipe de Asturias» de la Concordia, desde su celda bajo tierra, continúa predicando el amor y la conciliación entre los cubanos, sin desfallecer en su humanitaria labor.”

 

Todos sabemos de la diversidad de intereses y de resabios ideológicos que rodean la concesión de estos premios internacionales. Por lo tanto, es honesto reconocer que la postulación de Biscet podría ser ignorada como lo ha sido en las dos veces anteriores. Pero este cubano excepcional, que lo arriesga todo por el bien supremo de nuestra libertad, merece que nosotros dediquemos unos minutos a llenar la planilla que les adjuntamos y a promover su postulación. Porque, tengamos o no éxito en nuestra gestión, siempre quedara el testimonio de nuestra gratitud al compatriota abnegado y de nuestra denuncia al mundo de que un hijo de la luz y amante de la paz sufre en la sombra la violencia de los verdugos del pueblo de Cuba.

 

 

INSTRUCCIONES PARA APOYAR LA PROPUESTA

 

PREMIOS PRINCIPE DE ASTURIAS

 

Datos sobre la Fundación Príncipe de Asturias

Fundación Príncipe de Asturias, General Yagüe, 2 /33004, Oviedo, Principado de Asturias, España. Teléfono: (+34) 985-258-755 Fax: (+34) 985-242-104. Correo electrónico: info@fpa.es

 

Presentación de Candidatos.

Nota: Las presentaciones pueden ser hechas por instituciones o por individuos. En el segundo caso, deje en blanco la pregunta relativa a la institución pero llene todas las demás. Todas las presentaciones para la categoría de Concordia deben ser recibidas por la Fundación Príncipe de Asturias antes del 22 de julio del 2011.

 

1º- Busque en Google la siguiente dirección: www.fundacionprincipedeasturias.org

 

2- Una vez en el portal, en el recuadro de la izquierda, pinchar PREMIOS PRINCIPE DE ASTURIAS.

 

3- Pinchar en PRESENTACION DE CANDIDATURAS

 

4- Abajo y en el centro del monitor dice: SI NO ESTA REGISTRADO PUEDE HACERLO A TRAVES DEL SIGUIENTE “FORMULARIO DE REGISTRO”. PINCHAR EN “FORMULARIO DE REGISTRO”

 

5- Procede a contestar las preguntas sobre su identidad y sobre la institución que representa. Si no representa institución, conteste a titulo personal.

 

6- En la pantalla aparecerá un mensaje “EN LOS PROXIMOS DIAS RECIBIRA UN E-MAIL CON RESPECTO A SU SOLICITUD”.

 

7- Cuando reciba la respuesta de la Fundación Príncipe de Asturias siga las instrucciones de la planilla que le envíen para apoyar la propuesta.

 

EN CASO DE NO RECIBIR REPUESTA ENVIE LA PROPUESTA QUE APARECE A CONTINUACION A info@fpa.es

 

DATOS SOBRE LA CANDIDATURA

 

Nombre del nominado: Dr. Oscar Elías Biscet González

Dirección: Prisión del Combinado del Este, Ciudad Habana, República de Cuba.

Dirección de su esposa: Licenciada Elsa Morejón, Acosta 464 (entre 8 y 9), Lawton, Diez de Octubre, Ciudad Habana, Republica de Cuba

Telefono: 011-537-699-1774.

 

CANDIDATURA PROPUESTA POR:

Nota: La candidatura puede ser propuesta por instituciones o por personas en forma individual.

 

Nombre:                                          Cargo:               

 

Institución:                                       Dirección Postal:

 

Teléfono:                                          Correo electrónico:

 

Firma y/o sello de quien realiza la propuesta:

 

(La firma es un elemento requerido en quienes la envíen por correo ordinario o fax.)

 

MERITOS QUE DEMUESTRAN LA RELEVANCIA INTERNACIONAL DE ESTA CANDIDATURA:

 

 

OSCAR ELIAS BISCET GONZALEZ

(Síntesis biográfica)

 

          El doctor Oscar Elías Biscet González, nació el 20 de julio de 1961 en el seno de un humilde hogar en la ciudad de La Habana. En 1985 obtuvo su título de Doctor en Medicina en la especialidad de medicina interna. En 1987 comenzó a ejercer su profesión y a dar clases de medicina en el Hospital Obstétrico-Pediátrico de Hijas de Galicia en La Habana. A finales de la década de 1980, se opuso abiertamente al régimen comunista de Cuba y, en 1994, las autoridades cubanas iniciaron un expediente oficial donde se le acusó de realizar “actividades peligrosas”.

 

          En 1997, el Dr. Biscet, inspirado por las enseñanzas de Mahatma Gandhi y de Martin Luther King, creó la Fundación Lawton de Derechos Humanos en colaboración con otros compañeros de la oposición pacífica. Acto seguido, juntos llevaron a cabo durante 10 meses una investigación clandestina en el Hospital Hijas de Galicia donde fueron documentados con estadísticas extraoficiales los procedimientos de aborto bajo el régimen comunista. Este estudio fue traducido al inglés y enviado a la Convención de los Derechos del Niño con sede en Ginebra. En febrero de 1998, el Dr. Biscet fue expulsado del Sistema Nacional de Salud de Cuba y, a partir de esa fecha, se le impidió ejercer su profesión de médico en su propio país.

 

          El 3 de noviembre de 1999, el Dr. Biscet fue arrestado y acusado oficialmente de delitos tales como “deshonrar los símbolos nacionales”, “desorden público” e “incitar a conducta delictiva”. Como resultado de estas acusaciones el Dr. Biscet fue sentenciado a tres años de privación de libertad que cumplió en una prisión ubicada en las cercanías de Holguín, provincia de Oriente, en el extremo oriental de Cuba, y de difícil acceso para sus familiares residentes en la ciudad de La Habana. En diferentes ocasiones, la Seguridad del Estado ha tratado infructuosamente de someter al Dr. Biscet a exámenes psiquiátricos en el Hospital Psiquiátrico de La Habana así como ha ejercido presiones para que abandone el país. Sin embargo, su voluntad jamás ha sido doblegada y se ha negado rotundamente a abandonar su patria.

 

          A finales del 2002, y después de cumplir su sentencia de tres años, el Dr. Biscet fue puesto en libertad y se le permitió regresar a su hogar. Sólo un mes más tarde, fue arrestado de nuevo y acusado de actividades peligrosas contra la seguridad del estado. Esta vez fue condenado a veinticinco años de cárcel que cumplió hasta hace muy poco tiempo en condiciones de total incomunicación en una prisión de la provincia de Pinar del Río. En diciembre del 2004 y gracias a una mayor preocupación internacional por las condiciones deplorables del Gulag de Castro, el Dr. Biscet fue trasladado a la prisión del Combinado del Este, Ciudad de La Habana, donde se le conceden esporádicamente visitas familiares y se le permite acceso limitado al teléfono y la televisión.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

COMENTARIOS


Comentario
*El Administrador de la Nueva Nacion se reseva el derecho de no aprobar comentarios inapropiados.
 
Missing Image