EL GENOMA DE LAS HORMIGAS REESCRIBE LA HISTORIA DEL ISTMO DE PANAMÁ

Análisis genéticos sugieren que la conexión entre las Américas surgió millones de años antes de lo que se pensaba.

La colisión de dos placas tectónicas provocó que una franja de tierra del fondo marino emergiera por encima del abismo acuoso que en el pasado separaba las dos Américas, formando el istmo de Panamá. Pero ahora, un estudio sugiere que esto ocurrió millones de años antes de lo que se pensaba.

Los datos evolutivos y genéticos de la población de las hormigas guerreras del género Eciton, que solo pueden viajar por tierra, indican que el istmo se formó hace entre 4 y 8 millones de años. El trabajo, publicado en la revista Molecular Ecology, desafía la vieja y arraigada idea de que el vínculo entre los continentes surgió hace tres millones de años como máximo.

«Nuestros datos genómicos demuestran con pruebas concluyentes que las hormigas guerreras cruzaron ese territorio mucho antes de lo que sugiere el modelo actual de generación del istmo», explica Corrie Moreau, conservadora del Museo del Campo de Chicago y coautora del estudio. Añade que otros estudios geológicos recientes también apuntan que el istmo podría haber surgido hace más de tres millones de años.

La investigadora comenzó el estudio para intentar entender la diversidad que hay entre las hormigas guerreras, principales depredadores de muchas selvas tropicales de América Latina, pero pronto se encontró con una incoherencia temporal geológica. Las reinas y las trabajadoras de esta especie carecen de alas, lo que las incapacita para atravesar una masa de agua. Además, las nuevas colonias se forman solo cuando una reina toma la mitad de su colonia original y la reubica, lo que supone un enorme obstáculo para la dispersión a larga distancia.

«Moreau ha escogido la especie perfecta para este tipo de estudio», comenta Brian Fisher, entomólogo de la Academia de Ciencias de California.

Choque entre genética y geología

Moreau y sus colaboradores usaron una técnica de caracterización genética para secuenciar pequeños fragmentos de ADN de los genomas de múltiples individuos de nueve especies del género Eciton que se extienden desde Brasil hasta el sur de México. Esto les permitió comparar variaciones genéticas tanto entre especies como entre diferentes individuos de la misma especie.

Según Camilo Montes, geólogo de la Universidad de los Andes en Bogotá, la fecha de formación del istmo que se deduce del estudio genético coincide con los resultados obtenidos de la datación de uranio en cristales de circonio conservados en rocas cercanas al istmo. «Estos datos moleculares son completamente independientes de nuestros resultados geológicos, y proporcionan otra visión sobre cómo sucedieron estos eventos. Por eso son tan importantes.»

Otras pruebas biológicas y geológicas recientes también indican que el istmo surgió antes de lo que se pensaba, y a través de un proceso más complejo. Estos indicios incluyen dientes fósiles de antiguos monos, lo que sugiere que los primates ya cruzaron esta antigua brecha entre los continentes hace 18 millones de años. Fósiles de plantas de 20 millones de años encontrados durante la excavación del nuevo Canal de Panamá en 2012 también ponen en entredicho la supuesta edad del istmo.

Sin embargo, este estudio no acaba con el debate entre geólogos. Fisher señala que unas hormigas emparentadas a las del estudio, pero del género Neivamyrmex, fueron capaces de viajar al Caribe, tal vez transportadas sobre grandes escombros a través de huracanes o deslizamientos de tierra. Lo mismo podría haber sucedido con las hormigas guerreras Eciton, sobre todo si la brecha entre los continentes era relativamente pequeña.

Anthony Coates, geólogo del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales de la Ciudad de Panamá, se muestra escéptico ante cualquier evidencia que contradiga la edad de tres millones de años del istmo. «Todavía hay una serie de investigaciones en diferentes disciplinas que convergen en el mismo número de alrededor de tres millones de años. Se trata de pruebas extremadamente rigurosas», opina Coates.

Al parecer, se han dibujado los frentes para una batalla geológica. Queda por ver si se podrá formar un puente ideológico similar al istmo físico que los investigadores están estudiando.

Carrie Arnold /Nature News.

Más información en Molecular Ecology.

http://www.investigacionyciencia.es/noticias/el-genoma-de-las-hormigas-reescribe-la-historia-del-istmo-de-panam-14710

 

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