"LA ABSTENCIÓN DE EEUU SOBRE EL EMBARGO RESPONDE AL AFÁN DE TRASCENDENCIA DE OBAMA"

En el criterio de varios intelectuales y disidentes cubanos, la votación estadounidense en la ONU en contra de su propia ley demuestra el desconocimiento del Presidente acerca de la realidad de la isla.

“El presidente Obama ha violado nuevamente la constitución. La Ley Helms-Burton, que codificó el embargo, fue aprobada de forma bipartidista por el Congreso de los EEUU y está vigente en este país”, afirmó Jaime Suchlicki, director del Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos (ICCAS) de la Universidad de Miami, a propósito de la reciente abstención de la delegación estadounidense en Naciones Unidas, respecto a la resolución de condena a la ley de embargo a Cuba, presentada por la delegación oficial de La Habana.

Esa postura de EEUU, que va en contra de una de sus propias leyes, despertó reacciones entre intelectuales y disidentes cubanos dentro y fuera de la isla, porque consideran que la actitud adoptada en la ONU, genera “un conflicto entre el poder legislativo y ejecutivo”, según comentó Suchlicki en entrevista con DIARIO LAS AMERICAS.

Mientras, el analista Randy Espinet comentó: “Obama está siendo fuertemente presionado por los Castro para eliminar el embargo, algo que legalmente no está en sus manos pues necesitaría que el Congreso abrogase esa ley. Su administración cree que necesita evitar una brusca alza o nueva ola de balseros, contraparte que sí está en manos del régimen tan sólo disminuyendo a propósito el control de sus costas. Así la dictadura puede impactar la elección presidencial en detrimento de la campaña demócrata. Abstenerse en la votación es el máximo paliativo que Obama puede obsequiarle al régimen, sin llegar al controversial colmo de votar contra su propia ley. Se abstuvo para tratar de mantener al régimen tranquilo y evitar prensa negativa en vísperas de las elecciones”.

En Cuba, entre los opositores, la noticia de la abstención de EEUU, inédita en los últimos 25 años, también tuvo reacciones adversas.

Desde La Habana Berta Soler, al frente del grupo Damas de Blanco, afirmó que “esa votación no toma en cuenta al Congreso norteamericano, por lo que no es obligatoria. Es lamentable que instituciones como la ONU acepten las mentiras del régimen y que le den más fuerza para que sigan violando los derechos de los cubanos. Esta votación beneficia a la dictadura y no al pueblo. En las cárceles siguen los presos políticos. El embargo sólo debe levantarse cuando existan elecciones libres en Cuba”.

Para Antonio Rodiles, coordinador del Foro por los Derechos y Libertades en la isla, “la abstención ante la resolución presentada por la dictadura envía una señal errada. Aceptar la manipulación y tergiversación política de un documento de esa clase, constituye un flaco favor a la causa del respeto de los derechos humanos y la promoción de la democracia. El régimen miente desde los términos que usa hasta la manipulación de la información y sigue ganando legitimidad política a pesar del sostenido incremento de la violación de los derechos humanos”.

“Me resulta muy extraño comprender cómo el poder ejecutivo ignora el mandato del poder legislativo, quien a su vez representa a sus electores, y han sostenido las sanciones que pesan sobre la dictadura. Si bien el poder ejecutivo dicta la política exterior, hay políticas de Estado que llevan el mandato de los otros poderes y se supone, deben ser respetadas de cara a los organismos internacionales”, agregó el también fundador de proyecto Estado de Sats.

Rodiles también alertó sobre el gran peligro de que “dictaduras como la cubana vean que pueden, mediante la manipulación política y el acuerdo con actores de poder, pasar por encima del mandato de las instituciones democráticas de otras naciones. Los Castro se niegan a ratificar los Pactos de DDHH de la ONU y sólo entienden de más prerrogativas sin ningún compromiso. Esperamos que las próximas semanas no nos traigan peores noticias, aunque siendo honestos, no nos sorprendería”.

José Azel, académico de la Universidad de Miami, investigador del ICCAS y autor del libro Mañana en Cuba, asegura que “la abstención de EEUU en la ONU demuestra la gran incoherencia en la política exterior de la administración de Obama, así como una obsesión con acomodar todos los requisitos que desde La Habana le impone el general Castro”.

El escritor y periodista independiente Ernesto Pérez Chang, aseguró que “el cambio en la votación no era inesperado. La resistencia del Congreso a los planes de Obama impide una posición a favor de la resolución, que hubiera sido el verdadero resultado de no existir ese obstáculo. No creo que los planes de Obama, si buscaran en realidad un camino democrático en la isla, sean acertados creyendo que el fin del embargo estimule un proceso de transición. [el Presidente] Ignora el esquema económico, social y político cubano, donde no hay lugar a las iniciativas privadas y el Estado funciona como un monopolio que, lejos de debilitarse, cada día se afianza en virtud de estrategias económicas para consolidar y eternizar en el poder a una casta militar disfrazada de empresarios capitalistas”.

Chang, quien reporta desde La Habana para la agencia Cubanet, cree fundamental responder estas preguntas: “¿En qué momento en el camino a la normalización de las relaciones con Cuba quedó la promesa de Obama de no permitir que empresas norteamericanas negociaran con empresarios militares cubanos? ¿Si se sabe que tales negociaciones y acuerdos consolidados resultan una realidad muy peligrosa para el cambio democrático, por qué Obama finge una estrategia de democratización en su discurso sobre el embargo?”.

“Es lo nunca visto”, exclamó desde Coral Gables el escritor y politólogo Armando de Armas. “EEUU se abstiene de apoyar una ley suya frente a un foro internacional, desconociendo una vez más el mandato del pueblo estadounidense representado en el Congreso, quien votó en 1961 por el embargo. Es como si el enemigo estuviese apoltronado en la Casa Blanca. En La Habana celebran, como era de esperar, una victoria más sobre el enemigo estadounidense. Obama celebra también esa victoria y se burla no ya del exilio sino de la nación que preside. Obviamente es sólo un gesto más para la galería: el embargo no lo puede levantar ningún presidente pues fue sabiamente blindado, codificado, por obra del excongresista Lincoln Díaz Balart mediante la ley Helms-Burton de 1996”, apuntó de Armas.

Para el escritor y editor Armando Añel, “la inédita abstención es un hito histórico. Una decisión estrambótica que sin embargo responde armónicamente al afán de trascendencia de un presidente como Obama. No le ha bastado ser el primer presidente afroamericano de este país, o el primer Nobel de la Paz sin haber concretado gestión alguna en ese ámbito, y continúa obsesionado con pasar a la posteridad dejando un legado original”.

“En un discurso reciente en el marco de la campaña de Hillary Clinton, Obama hizo evidente este afán al advertirle a un público mayormente afrodescendiente que se tomaría como un asunto personal el hecho de que no salieran a votar por la candidata demócrata, pues ésta estaba llamada a 'preservar su legado'. Así se explica mejor, en términos de ambición de trascendencia -como es el legado del levantamiento del embargo a Cuba y el restablecimiento de relaciones- esta abstención políticamente injustificable. No es serio que el ejecutivo de este país, donde la división de poderes es tradición vital, desprecie olímpicamente las leyes o normativas aprobadas por su legislativo. Menos en un importante foro internacional”, concluyó el también director de Neo Club Press, con sede en Miami.

http://www.diariolasamericas.com/eeuu/la-abstencion-eeuu-el-embargo-responde-al-afan-trascendencia-obama-n4106675

 

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