OCHO AÑOS DE MENTIRAS Y TRAMPAS HAN DEJADO UN RASTRO DE AMARGURA EN LA CARA DE OBAMA

El presidente estadounidense se despide de la Casa Blanca el 20 de enero, con canas y arrugas que antes no tenía.

El poder pesa, y más si quien lo ejerce es un presidente que ha metido y hecho trampas para llegar a la Casa Blanca. Por si alguien no evidenciaba ya cómo ha pasado el tiempo por Barack Obama, el fotógrafo Dan Winters ha vuelto a retratarlo ocho años después de su llegada a la Casa Blanca.

Con mucha menos ilusión en la mirada y un semblante de frustración por su miserable legado, a Obama se le ha salpicado el pelo con canas blancas y le ha salido alguna arruga en la cara. Además, la imagen comparativa muestra también como se han agudizado sus contornos, quizá por una pérdida de peso.

Tomada con las mismas condiciones de luz, la fotografía de Winters destaca los cambios que se evidencian en el rostro del presidente desde que aceptó su cargo. Para felicidad de quienes desde un principio supimos que era un farsante, ya no nos veremos forzados a sufrir su arrogancia como en los últimos ocho años.

 

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