RELACIONAN LA PERCEPCIÓN TÁCTIL CON LAS DIFICULTADES DE INTERRELACIÓN SOCIAL

Los adultos con trastorno del espectro autista presentan problemas para interpretar la información sensorial del tacto.

El sentido del tacto desempeña un papel más importante en el trastorno del espectro autista (TEA) de lo que se pensaba hasta ahora. Según se ha descubierto, las personas con TEA tienen dificultades para determinar qué tipo de sensación táctil pertenece a la acción de otra persona. Su cerebro responde de manera diferente ante esta información.

Estudios anteriores han descrito que, en el trastorno del espectro autista, la alteración del procesamiento del sentido del tacto es un factor más relevante con respecto a los síntomas sociales que el procesamiento alterado de la visión o audición. De esta manera, algunos afectados se sienten abrumados por los ambientes muy concurridos (supermercados, grandes superficies o parques de ocio); unos se muestran menos sensibles al dolor, y a otros les disgusta que los toquen. Pero ¿por qué?

Problemas sociales y sensibilidad sensorial

Con el fin de averiguar el motivo de las alteraciones sensoriales y sociales en el TEA, Eliane Deschrijver, de la Universidad de Gante, y otros investigadores han examinado el modo en que el cerebro de adultos con este trastorno y de otros sin TEA procesa las informaciones táctiles para entender las acciones de los demás. «Creemos que el cerebro humano emplea el sentido del tacto para que uno mismo pueda distinguirse de los demás. De ese modo, el cerebro puede entender a los otros a través de las señales de las sensaciones táctiles que no se corresponden con el propio sentido del tacto», explica Marcel Brass, también autor del estudio.

Durante las dos últimas décadas se han acumulado datos de que la comprensión social se basa, en parte, en la simulación de las acciones y sensaciones de las otras personas en las áreas cerebrales dedicadas a experimentar esta información. Cuando observamos una acción, nuestro cerebro simula el comportamiento observado. Pero no solo eso, también simula las informaciones somatosensoriales. Ello sugiere que cuando interactuamos con otros individuos, «sentimos» lo que los otros sienten mientras actúan, señalan los autores.

Procesamiento cerebral diferente

Los investigadores hallaron, mediante electroencefalografía, que la actividad del cerebro durante el procesamiento del tacto de adultos con TEA difería de la de los participantes sin el trastorno. El cerebro de los sujetos sin autismo respondía de manera rápida cuando la sensación táctil no se correspondía con la propia sensación de tacto. En cambio, el cerebro de los participantes con TEA mostraba una respuesta menor en esas circunstancias. Los probandos con TEA que experimentaban mayores dificultades sensoriales también presentaban más alteraciones en el proceso neuronal y manifestaban más dificultades para las relaciones sociales.

«Por lo que sabemos, es la primera vez que se identifica una relación entre el modo en que el cerebro de las personas con TEA procesa la información táctil y sus dificultades sociales cotidianas», comenta Deschrijver. Los autores apuntan que, de confirmarse los resultados en futuros estudios con distintos grupos de personas con TEA, entre ellos niños y jóvenes, podría optimizarse el tratamiento en el trastorno del espectro autista.

Más información en Social Cognitive and Affective Neuroscience

Fuente: Universidad de Gante

http://www.investigacionyciencia.es/noticias/relacionan-la-percepcin-tctil-con-las-dificultades-de-interrelacin-social-14536

 

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