AMENAZAS A LA DEMOCRACIA EN AMÉRICA

Rev. Martín N. Añorga

El interés defensivo de Estados Unidos está concentrado en la victoria contra las amenazas del terrorismo islámico internacional, algo que todos respaldamos por razones de justicia y seguridad; pero creemos que tales medidas de protección no deben ejercitarse al costo de ignorar los problemas que nos circundan en territorio americano.

Un somero estudio sobre la política generalizada en varios países del continente nos alerta sobre los peligros que se ciernen sobre la libertad y la democracia a nuestro alrededor. Empezamos mencionando a Cuba, país al que arbitrariamente el presidente de Estados Unidos extrajo de la lista de naciones terroristas del mundo. Hoy día la tiranía comunista de 57 años de existencia en la mayor isla de Las Antillas cuenta con un magno programa de difusión. Si hubieran detenido a tiempo los planes expansionistas de Castro a esta hora en los países del continente estaríamos más seguros y tranquilos.

Raúl Castro ha reiterado ante las concesiones hechas por el presidente Obama que Cuba no dará un paso atrás en su ideología marxista, prometiendo solidaridad con los países que en el hemisferio se han insertado en un anacrónico proyecto anti imperialista.

Entre los países que identificamos como enemigos de nuestra afiliación democrática mencionamos, sin atención a un orden determinado, a Bolivia donde Evo Morales ha instalado el Movimiento por el Socialismo. El líder cocalero asumió el poder en diciembre del año 2005 y a pesar de un referendo que le impide la reelección presidencial por tiempo indefinido, insiste en violar cualquier acuerdo o ley que pretenda prohibirle continuar como gobernante.

Bolivia carece de un poderoso ejército y militarmente no constituye una inquietud para ninguno de sus vecinos, pero Morales es un influyente líder obrero y ha creado un complejo de instrucción comunista en el que se adoctrinan centenares de afiliados que posteriormente infiltran las ideas marxistas entre las asociaciones de trabajadores en diferentes ubicaciones. Bolivia es un país estrechamente vinculado con Cuba y Venezuela.

En el Ecuador tenemos a Rafael Correa Delgado instalado como presidente desde el 15 de enero del año 2007, y quien se declara socialista. Es un tipo peligroso, de presencia elegante y amplia cultura que tiene pleno dominio sobre el pueblo que gobierna.

Correa es parcialmente responsable del riesgoso éxodo de decenas de miles de cubanos al ofrecerles entrada en su país, desde Cuba, sin necesidad de visa. A pesar de que ha cancelado ese privilegio, en cercanías de Quito hay campamentos de refugiados cubanos sometidos a un trato humillante que probablemente en estos momentos hayan sido, mucho de ellos, deportados de regreso a la Isla de la que huyeron dejando atrás recursos que son irreparables. Otros se han internado en selvas inhóspitas, muchas veces estafados por los llamados coyotes. Ecuador es un país asociado a Cuba, desde donde recibe asesoramiento para la instalación de un régimen socialista. Muchos quisiéramos que a Correa le pasara igual que al presidente Abdala Bucaram, quien en 1997 fue expulsado por veredicto del Congreso de la presidencia del país por su errática conducta.

Probablemente el país que en la actualidad está creando mayor cantidad de problemas en nuestro hemisferio es Venezuela. Desde los turbios días de Chávez hasta hoy, con Nicolás Maduro, el lenguaje soez, la actitud desafiante y el despotismo más violento han sido norma del régimen socialista impuesto en tierra bolivariana. Maduro sigue servilmente los pasos del vetusto tirano Castro en los inicios de su llamada revolución. Con excepción de la pena de muerte -hasta ahí no ha llegado- los encarcelamientos a granel, los atropellos en las manifestaciones, el robo de propiedades, la legalización del hambre y la falta de medicinas han ensombrecido al otrora gran país petrolero.

La oposición venezolana hace sus más ingentes esfuerzos para confrontar a la claque socialista nefasta en el país y el grosero presidente Maduro se dedica a echarle la culpa de todos sus males al gobierno estadounidense, retándolo incluso a una refriega bélica. Es una verdadera lástima que el país que se ha adueñado de la imagen de Bolívar sea el más decadente, opresivo y provocador de América del Sur. Los países acogedores de la ideología marxista del socialismo usan el tráfico de drogas como instrumento con el que pretenden desmoralizar y capturar nuestras sociedades libres y acogidas al civismo y la moral.

El país que ha llegado a las más increíbles maniobras totalitarias es, sin duda alguna, Nicaragua. Daniel Ortega, en nombre del Frente Sandinista Nacional de Liberación, ocupó la presidencia durante los años 1984 al 1990. Desobedeció las instrucciones de Castro y celebró elecciones libres, como perdedor, después de concluir su período de mandato; pero siete años más tarde aspiró de nuevo a la primera magistratura, y por medio de unas elecciones amañadas, se robó la presidencia del país. Ha estado 9 años consecutivos ocupando la silla presidencial y de nuevo se presenta como candidato único a la reelección, disuelto cualquier asomo de oposición y con el descaro de llevar como vicepresidente a su esposa, Rosario Murillo.

Ortega le ha cerrado el paso a los millares de cubanos que huyendo de la Isla esclavizada por los comunistas necesitaban cruzar por territorio nicaragüense para llegar a tierras de México y de ahí entrar en Estados Unidos, ha hecho alianza con China comunista para crear un canal trans oceánico que compita con el canal de Panamá. Ese canal sería usado para el tráfico de droga, contrabando y tránsito militar en caso de guerra. La alianza de Ortega con el régimen comunista de Cuba es intensa y comprometida con una posición “anti imperialista” provocadora y persistente.

Pudiéramos terminar nuestra referencia a los países hemisféricos que suelen ser instrumentos del terrorismo, pero no queremos hacerlo sin mencionar a Dilma Rouseff, auto proclamada comunista y hoy sometida en Brasil a un juicio gubernamental y a Lula de Silva, ejecutivo de la Organización Revolucionaria Marxista Política Obrera (POLOP), delincuente fichado que ha anunciado su aspiración a regresar a la silla presidencial. Brasil es el país más grande y más poblado del continente, con la mayor fuerza policial y con los elementos propicios para una explosión social que pudiera acarrear serias consecuencias para Estados Unidos.

Repetimos que respaldamos a Estados Unidos en su lucha antiterrorista mundial, porque respetamos y amamos a esta nación que nos ha servido de techo cuando nos vimos obligados a dejar atrás el amparo del bello cielo cubano; pero insistimos en que no puede descuidarse el espacio en que vivimos y creemos en que hay que organizar una política seria, firme y efectiva para devolverles la libertad y la paz a los países en nuestro continente amenazados por la nefasta presencia del comunismo. Confiamos en que así sea.

 

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