ATENTADO EN TURQUÍA

Por George Chaya

Kurdos, ISIS, Irán y Hezbollah, los enemigos íntimos del régimen de Recep Erdogan

Turquía se encuentra en estado de alerta ante la amenaza terrorista, no sólo del PPK kurdo y del ISIS. Según fuentes de seguridad turcas, también de grupos terroristas operados por Hezbollah y financiados desde Teherán. Hasta este martes, Estambul había sido escenario este año de dos atentados suicidas en lugares turísticos, atribuidos al yihadista Estado Islámico (ISIS), que causaron decenas de muertos.

Es difícil establecer quiénes pueden estar detrás del ataque terrorista de hoy en Estambul; el régimen del turco Recep Tayyip Erdogan es antipático tanto para ISIS como para la facción Kurda del PPK, que le ha declarado la guerra al gobierno turco hace más de 20 años. No se debe soslayar tampoco la detención en Ankara de células chiitas de Hezbollah, financiadas por Irán y neutralizadas por la seguridad turca en mayo pasado, mientras planificaban un ataque a gran escala en la zona del Bósforo, visitado por miles de turistas anualmente.

El líder supremo iraní, Alí Khamenei, es otro personaje regional que detesta a Erdogan, por quien profesa inocultable desprecio. Su accionar recuerda la conducta de Jomeini. Algunos creen que ya entrado en años se ha vuelto más radical, por no decir imprudente, en la aplicación de políticas que persiguen espejismos.

¿Y por qué la élite jomeinista está preocupada por perder su imagen de poder? La respuesta es que Teherán no está dispuesto a perder o abandonar su política para Siria y, si es necesario, golpear en el tablero político regional tan duro como le sea posible, sin importar si es a los kurdos, a Turquía o a Irak. Tal vez allí se entienda el tiroteo y la inmolación (shuhada) de tres terroristas en el ataque al aeropuerto de Estambul.

Sin embargo, Khamenei no es tan imprudente en este juego de poder regional como pudo haberlo sido Jomeini en su tiempo. Él ha demostrado estar siempre atento y saber cuándo hundir el cuchillo en el enemigo siempre que no encuentre ningún obstáculo grave en ello. Varios episodios pueden ratificar esta táctica de Khamenei como un jugador más cauteloso e incisivo que Jomeini.

El ataque terrorista de hoy en Estambul podría ser una demostración más de fuerza y un mensaje que Teherán envía de forma contundente y directamente a Erdogan.

Aunque para culpar y apuntar el dedo siempre estarán los kurdos o el Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés).

 

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