DEFINICION DEL SOCIALISMO

Hugo J. Byrne

“La propiedad más sagrada es la conciencia”

James Madison

“Socialismo es el sistema de organización social y económico basado en la propiedad y administración colectiva o estatal de los medios de producción y en la regulación por el Estado de las actividades económicas y sociales, y la distribución de los bienes.” (Real Academia Española, 2006).

Probablemente el Profesor Thomas Sowell se sitúe entre los autores de ensayos políticos más autorizados y profundos de la época contemporánea en el idioma inglés. Sowell tiene un Doctorado en Economía y es graduado de Stamford y Harvard. Sirvió honorablemente a su país durante la Guerra de Corea.

Leer un artículo de Soewll es una experiencia intelectual de primer orden, lo que provoca que sea criticado sin lógica ni misericordia por los dedicados proponentes del colectivismo. Sowell es un profesor universitario sesudo y no un político al uso, lo que es realmente una pena, pues sería un fantástico Presidente o un superlativo senador o Secretario de Justicia. Sowell adolece del pecado imperdonable de ser simultáneamente “intelectual”, “conservador” y negro, pecado que comparte con el también Profesor y columnista Walter Williams, el Magistrado de la Corte Suprema Clarence Thomas y muchísimos otros más que no podría listar en cien cuartillas.

Si vamos a juzgar a los negros por su negrura, Sowell es bastante más negro que Obama, pero para sus enemigos izquierdistas la crítica contra él se justifica. Sin embargo, quien condene el desastre creado por la redistribución arbitraria del presente gobierno es “racista”. Criticar a Obama y a su administración es una actitud “racista”. A los negros partidarios del individualismo y el gobierno limitado y constitucional, los llaman “negros domésticos” (“house negroes”), sin importar lo decentes, capacitados y dignos que sean. ¿Quién es el racista entonces?

Afirmar por ejemplo que los llamados Reverendos Sharpton y Jackson no son más que dos vulgares chantajistas, ¿tiene eso algo que ver con el color de su piel? ¿Se les acusa de negros? ¿No es su raza evidente? ¿Porque son negros no pueden ser chantajistas? ¿Acaso no existen chantajistas amarillos, blancos o cobrizos? ¿O es que su negrura justifica el chantaje? La llamada “corrección política” es un verdadero azote social.

Ahora bien, no existen dos personas que piensen de manera idéntica y estoy en desacuerdo con el Profesor Sowell en algunas de las afirmaciones en su último ensayo, aunque sea brillante como todos. Escribe Sowell en “Socialism for the Uninformed” (Socialismo para el ignorante) que esa doctrina política suena bien. Que siempre sonó bien y que en toda probabilidad siempre sonará bien. No para mí.

Tomar de quienes esfuerzan y producen en beneficio de los que menos o nada aporten, no “suena bien” en mis oídos. La sociedad puede y debe proteger a los desvalidos por edad o condiciones físicas: niños, enfermos sin medios y ancianos. Pero creo con firmeza que nadie capaz de esfuerzo físico y mental debe vivir del erario público sin aportar nada a cambio. Empero, el resto del ensayo de Sowell no tiene desperdicio. Con gran elocuencia apunta a la Venezuela chavista de Maduro y a sus parásitos totalitarios: el caos económico producto inconsciente del “socialismo del siglo XXI”. La ausencia de comestibles y artículos de primera necesidad, las colas, el espiral inflacionario, la inseguridad ciudadana y la represión.

Sowell ridiculiza la noción de que se puede sostener un “estado de bienestar colectivo amplio” con impuestos a los ricos. Esta utopía perversa se pagaría desmantelando el sistema bancario, que de acuerdo al Senador “Bernie” Sanders, está “arreglado” en beneficio del capital.

Pacientemente Sowell nos recuerda que en el año 2015 los cuatrocientos individuos más ricos del mundo experimentaron una pérdida neta de $19 trillones, agregando que si el sistema está “arreglado en su beneficio”, no hicieron un arreglo muy beneficioso que digamos. Nada de eso puede impresionar a los inconscientes partidarios del totalitarismo, quienes hacen ola en Estados Unidos y demandan sus “freebies”. Es muy difícil competir contra lo que se ofrece gratis. Toda forma de soborno corrompe a la gente.

El socialismo es una doctrina que ha fracasado estruendosamente en todas y cada una de las sociedades que han experimentado esa horrible calamidad. La única forma de distribuir riqueza con justicia y equidad es a través del comercio libre. Ni los empleos ni las oportunidades comerciales crecen en los árboles.

La libertad es patrimonio de todos en una sociedad en que gobiernen las leyes y no los hombres. El sufragio universal por sí sólo nada garantiza. Sólo el estricto respeto a la constitución nos mantiene libres y autónomos individualmente.


 

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