EL ARTE DE LIGAR JEBAS.

Esteban Fernández

Las mujeres -no todas, desde luego- por muy inteligentes y experimentadas que sean casi siempre son débiles e inocentes ante las galanterías y astucias de los hombres.

Y entonces siempre llega el momento en que el 90 por ciento de las damas dicen lo siguiente cuando llevan cierto tiempo al lado de un hombre: "Chico, ya tú no eres el mismo, has cambiado mucho, ya no me regalas flores" Es que no acaban de darse cuenta que cuando los hombres desean tener relaciones con una bella dama lo primero que hacen es buscar desaforadamente tener ALGO EN COMÚN con ella. Y si ese algo no existe entonces lo inventan.

Si por casualidad los lectores tienen hijas hembras -o nietas- es muy importante QUE LES LEAN ESTE ESCRITO para que sepan defenderse en el futuro. Es más, estoy pensando escribir un libro llamado "Como saber, cuando lo amerita el caso, mandar a freír espárragos a los lobos que se las quieren comer"

Sí, el hombre busca compartir los gustos de la mujer que desea "encamar". No sé si existe esa palabra pero me suena adecuada. Eso yo creo que viene desde la época de las cavernas. Si la mujer es católica, y el hombre no lo es, eso no importa porque el tipo es capaz de rezar mañana, tarde y noche, confesar y comulgar.

Si a la dama le gusta las pinturas entonces el hombre dice que su ídolo de toda su vida es Picasso, se pone un "overall", se compra unos pinceles, se echa un poco de pintura por encima, y dice que "acaba de pintar un óleo". Y le promete llevarla a Francia a una exposición de cuadros.

A la mujer le gusta comer comida italiana "a él también", no le gusta el boxeo y galanteador dice que "ese es un deporte muy rudo, es una bestialidad, y que detesta ver a un par de hombres dándose trompadas y sangrando". Muy importante resulta ser demostrar fehacientemente el odio contra las peleas de gallos. Y si es vegetariana a él le fascina la lechuga.

La mujer es mexicana y "al seductor le encantan los mariachis", es colombiana y "le encanta la cumbia", si es argentina entonces "adora los tangos", si es cubana dice que "le encantan los frijoles negros que hace tu mamá". En el caso raro de que a la joven no le agrada la música, entonces al ligador profesional tampoco le gusta. Es más, "odia" todo tipo de melodías y prefiere el silencio. A la mujer le encanta las flores (a todas les encantan, yo no sé por qué) y el conquistador se gasta el sueldo completo de la semana llevándole rosas, claveles y gladiolos.

¿Usted nunca ha conocido a un tipo vago que no tiene oficio ni beneficios y de pronto lo ve delante de la casa de una preciosa vecina con una escalera y una brocha pintándole la fachada? No sabe absolutamente nada de mecánica pero si le encanta una muchacha del barrio es capaz hasta de intentar hacerle un "tune up" a su carro.

La dama sueña con viajar, y desde luego "el mayor deseo y objetivo en la vida del seductor es recorrer el mundo completo con ella". Recuerdo que hace poco un amigo mío convenció a una muchacha de que "próximamente irían a Roma a saludar al Papa". Inocentemente la joven le preguntó: "Y ¿tú lo conoces?". Y le respondió tratando de contener la risa: "Somos uña y carne, yo le llamo Panchito"...

A la mujer le priva la ropa y el pretendiente le regala un montón de elegantes trapos. Y trata de esconderle, momentáneamente, que la verdad es que lo que quiere es verla sin ropa lo antes posible.

El galán evita por todos los medios las discusiones de religión y de política, los chistes de doble sentido, los piropos groseros y las malas palabras. La caballerosidad es algo innato en él. Ser noble, esplendido y bondadoso con los hijos de la presa es algo que doblega la resistencia de todas las mujeres. Nunca en la Iglesia, tras poner cinco dólares en el cepillo, debe pedir (delante de la chica que le está fajando) que le den cuatro pesos de vuelto.

Es aseado, vestimenta impecable (ni chapada a la antigua ni demasiado moderna) calzoncillo inmaculado, tiene siempre una sonrisa "Colgate", zapatos brillosos. Y posee en el bolsillo un pañuelo limpio (preferiblemente nuevo) por si la dama desea secarse una lágrima. Ese es un gesto precioso, muy agradecido y a veces inolvidable.

Si a la muchacha le gustan las películas, entonces diariamente, desde las seis de la tarde, el seductor debe estar listo para ir al cine con ella. A la mujer le gustan las comedias románticas y a él las de acción, pero ella no descubre esa diferencia en la predilección hasta cinco meses después de haberse acostado con ella. Y entonces es cuando comienza a decir: "Tú estás actuando muy diferente conmigo ahora" y descubren que el hombre no es bailarín, ni fue monaguillo, ni dueño de una florería, que prefiere las cintas de guerra donde hayan muchos muertos y mucha sangre y se dan cuenta de lo embustero que ha sido.

Con tristeza cada inocente víctima nota que el aspirante a novio que se gastaba 100 dólares en un restaurante de lujo hoy la lleva a Domino's Pizza y le dice que pida una "small" porque así le va a salir más barata la herida. Ah, y una vaso de Coca Cola compartido entre los dos.

Y ahora, en la vida moderna y cibernética, multiplique por mil todos los engaños y las exageraciones gracias a la Internet, las redes sociales, On Line dating, Okcupid, Match, Ourtime, EHarmony y el copón bendito, donde con un facilidad tremenda se pueden poner fotos de hace 20 años, quitarse 15 años de encima, eliminar 30 libras de peso y hasta decir que es levantador de pesas o reina de belleza. Por lo tanto la regla número uno tiene que ser ¡Nunca, jamás y never acudir a una CITA A CIEGAS!

Pero... antes de que todos los caballeros me abucheen y las damas me aplaudan tengo que agregar "Y viceversa" porque las mujeres también utilizan muchos paquetes a la hora de engatusarnos.

 

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