EE.UU. VE UN CRECIENTE RIESGO DE UN GOLPE DE ESTADO EN VENEZUELA

Por Juan Forero

The Wall Street Journal

WASHINGTON—Venezuela está descendiendo en una crisis que se profundiza y que puede terminar en violencia, incluyendo la posibilidad de un golpe de estado contra el atribulado gobierno izquierdista, dijeron altos funcionarios de inteligencia estadounidense.

Hay un “potencial de violencia de verdad”, señaló uno de dos funcionarios durante una sesión informativa con un grupo de reporteros. “Es difícil ver que esto termine de forma fácil”.

Los funcionarios, que tienen amplia experiencia en la región, aseguraron que ellos y otros en la comunidad de inteligencia creen cada vez más que el presidente Nicolás Maduro podría ser expulsado de su cargo, ya sea mediante un “golpe palaciego” liderado por asociados cercanos o mediante un levantamiento militar. Los expertos señalan que la posibilidad de un derrocamiento o de violencia callejera es algo que preocupa a Estados Unidos, que quiere evitar anarquía en un país petrolero que queda apenas a tres horas de vuelo de Miami.

“La meta es mitigar la crisis que están experimentando”, dijo el funcionario. “A Estados Unidos le interesa que Venezuela no toque fondo”.

El funcionario agregó, sin embargo, que las opciones de Washington son limitadas debido a la antipatía contra EE.UU. de Maduro, quien a menudo culpa a Washington de orquestar “una guerra económica” diseñada para estabilizar su gobierno.

“Cuanto más intervenga EE.UU., más somos el problema”, dijo.

El Ministerio de Comunicación e Información y la oficina del presidente Maduro no respondieron a solicitudes de comentarios. Pero el mandatario dijo el viernes que declaraba lo que llamó estado de excepción y emergencia económica para lidiar tanto con la crisis económica como con las amenazas contra su gobierno.

Maduro no ofreció detalles sobre el alcance de su decreto, pero señaló que le daba el poder de reparar la economía y “neutralizar y derrotar la agresión externa, extranjera que se ha iniciado contra nuestro país”. El mandatario no suministró pruebas de las amenazas que enfrenta Venezuela ni ofreció explicación sobre las medidas que podría adoptar con los nuevos poderes.

Para la oposición y los expertos constitucionales en Venezuela, el decreto suena como un preámbulo a una campaña en contra de la disidencia. “Ese decreto puede restringir el derecho a manifestar, a protestar por la escasez o la falta de luz”, dijo José Vicente Haro, un abogado constitucional en Caracas. “Busca evitar la movilización ciudadana para presionar por el referendo”, agregó.

Funcionarios estadounidenses han hecho seguimiento de cerca a la creciente degradación de Venezuela, marcada por una escasez grave de alimentos básicos y medicinas, que los doctores aseguran ha causado muertes que pudieron haber sido prevenidas fácilmente. Apagones programados y el racionamiento de electricidad mantiene a buena parte del país a oscuras por horas. Debido a la reducción de reservas extranjeras, las importaciones han descendido significativamente.

Funcionarios del gobierno de Venezuela están preocupados de que el descontento lleve al pueblo a rebelarse contra Maduro, que ha estado en el poder por tres años, dijeron los expertos estadounidenses en inteligencia.

“Vemos preocupación en el gobierno” sobre un derrocamiento, agregó el segundo funcionario estadounidense. “Están paranoicos sobre la cuestión de un golpe”.

Maduro también enfrenta la posibilidad de un referendo para revocar su mandato, que la oposición ha prometido realizar, como lo permite la constitución.

De todas formas, los agentes de inteligencia dicen que el presidente está tratando de retrasar la validación de las firmas para posponer el referendo hasta el próximo año. Una revocatoria de mandato entonces sólo sacaría a Maduro, y dejaría a su vicepresidente a cargo del resto del periodo. Si la votación se lleva a cabo este año, no sólo Maduro saldría de la presidencia, sino que se convocaría a nuevas elecciones, un escenario mucho mejor para la oposición.

En el frente económico, el gobierno de Maduro tiene cerca de US$6.700 millones en vencimientos de deuda en moneda extranjera este año. Venezuela podría realizar los pagos sólo si reduce el consumo al nivel más bajo en la historia moderna, según Bank of America Corp.

Y las importaciones ya descendieron 40% en 2015, frente al año previo. Desde 2014, el precio del barril de crudo venezolano ha caído 69%, lo que ha reducido en 55% los ingresos petroleros, que equivalen a 96% de las divisas venezolanas.

“Esto está causando mucha de la tensión económica”, señaló el funcionario estadounidense.

Este año, dijeron los dos expertos, la producción diaria de crudo, que se ubica en 2,3 millones de barriles, podría caer por debajo de los dos millones. Los funcionarios estadounidenses señalaron que las dos grandes empresas de servicios petroleros — Halliburton Co. y Schlumberger Ltd. — a las cuales el gobierno venezolano les debe millones de dólares, anunciaron recientemente una reducción de sus operaciones en el país. Y la estatal Petróleos de Venezuela S.A., o PDVSA, depende de estas compañías.

“La falta total de cualquier inversión de PDVSA ha seguido socavando la producción”, dijo el segundo oficial de inteligencia.

—Mayela Armas, en Caracas, contribuyó a este artículo.

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