EL MOMENTO OPORTUNO DE LIBERAR A AROCENA

Por el Rev. Martín N. Añorga

La noticia nos alegra: “Cuba libera a cuatro presos”, y el presidente Obama considera la acción tomada como un acto de buena voluntad de la tiranía castrista en La Habana.

Es oportuna la ocasión para que el presidente decida la excarcelación de Eduardo Arocena en Estados Unidos, enfermo y separado de su familia por décadas de castigo.

Estados Unidos ha concedido la libertad a presos acusados de terrorismo y asesinato, ha abierto celdas en Guantánamo y con un silencio casi cómplice ha permitido que vivan en La Habana, sin reclamarlos para que reciban el correspondiente castigo, decenas de delincuentes, entre éstos la asesina de un oficial policiaco.

¿Por qué Obama no usa sus poderes y determina que se permita a Eduardo Arocena la libertad, un cubano que actuó por convicción patriótica y que ha pagado con creces su condena?

Arocena entró en prisión en plena juventud, y en la cárcel ha envejecido, sufre enfermedades y no ha disfrutado de su familia ni de la tranquilidad hogareña a que tiene derecho todo ser humano.

Hacemos un llamado a personas influyentes en la administración presidencial de Obama para que insistan con éste que se produzca el indulto a Eduardo Arocena.

El exilio militante se sentiría feliz y gratificado con la libertad de un cubano que ha perdido los mejores años de su vida tras las rejas. La libertad de Arocena es un acto de justicia, y confiamos en que pronto se le abran las puertas de su encierro para que disfrute el resto de su vida entre los seres que le aman.

 

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