ATENTADOS TERRORISTAS EN BRUSELAS: 26 MUERTOS Y 136 HERIDOS

by Alerta Digital

La violencia ha vuelto a sacudir Europa este martes. Al menos 26 personas han muerto y 136 han resultado heridas tras una cadena de explosiones que han azotado a Bruselas en la jornada de hoy. El aeropuerto de Zaventem, el más importante de la capital belga, ha sido el escenario del primer ataque. Poco después de las ocho de la mañana, dos explosiones han quitado la vida a 11 personas y han dejado a 81 heridas, según los datos que se conocen actualmente. Las imágenes de pánico y las fotografías de viajeros abandonando las instalaciones arrastrando sus maletas han plasmado el miedo vivido en la zona. Los servicios de emergencia y las ambulancias no han tardado en aparecer en las inmediaciones. Los cristales de las ventanas, reventados por el impacto de la explosión, expresan la potencia de un incidente sobre el que asoman numerosas dudas todavía ahora. Como señala la televisión pública belga, el origen de esta tragedia puede estar en el ataque de un terrorista suicida que se habría inmolado. Recientemente se ha sabido que un fusil kalashnikov ha sido allí hallado. Sospecha que las autoridades del país han confirmado a través de un comunicado publicado en el medio «Le Soir», donde admiten que siguen la pista del atentado.

Los primeros testimonios de los testigos del atentado han manifestado el temor que han provocado las explosiones del aeropuerto. «Estaba en la fila para registrarme y he escuchado una explosión. He visto el humor, he visto a las personas, con pánico, correr hacia la salida. Ha habido una segunda explosión mucho más cerca de mí», ha narrado una joven presente en el aeropuerto de Zaventem. La potencia de la explosión ha causado el derrumbe del techo de las instalaciones, como han mostrado fotografías compartidas en las redes sociales. Los medios belgas han añadido nuevos detalles al caso, al afirmar que una serie de gritos en árabe se habrían escuchado antes de que se produjeran las dos detonaciones.

Inmediatamente a continuación se ha puesto en marcha un protocolo de evacuación, junto a medidas que han incluido cortar los accesos al aeropuerto —tanto a través de la carretera como de los trenes— o desviar los aviones con destino a la capital belga. En España, Aena ha informado de la suspensión de todos los vuelos con destino a Bruselas, un total de 67 programados para este martes. Tanto Iberia, como Vueling, Air Europa o Ryanair han interrumpido sus operaciones con la capital comunitaria.

Sin embargo, el terror que ha sacudido a Bruselas, ya familiarizada con inmensos despliegues de seguridad después de los ataques del 13 de noviembre en París, no había terminado.

Una hora y media después de la tragedia en el aeropuerto se ha producido otra explosión en el metro de Maelbeek, el barrio donde se sitúan las sedes de las principales instituciones de la Unión Europea. En este caso, la explosión ha causado la muerte de 15 personas y 55 heridos, diez de ellos graves. Las medidas de seguridad han sido activadas de inmediato: los servicios del metro han sido cancelados en el conjunto de la capital belga, además del resto de medios de transporte públicos, como los trenes y los autobuses. Las autoridades no han dudado en pedir a los ciudadanos que «permanecieran donde están», para así cortar la circulación de personas como medida preventiva. La alerta antiterrorista ha sido elevado a su nivel más alto en toda Bélgica. Lo cierto es que la sensación de inseguridad se ha apoderado de la capital. A mediodía, el medio «Le Soir» ha afirmado que un paquete sospechoso ha sido encontrado en las proximidades del Palacio Real. El edificio ha sido evacuado. Los artificieros también han hecho detonar explosivos cerca de Maelbeek.

«Atentados ciegos y cobardes»

Las reacciones ante esta nueva oleada de terror no se han hecho esperar. Francia, víctima reciente de la violencia, ha manifestado su solidaridad con los belgas desde esta mañana. La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, ha afirmado que la Torre Eiffel se iluminará esta noche con los colores de la bandera belga. Con un tono contundente, el primer ministro galo, Manuel Valls, no ha dudado en afirmar que la situación actual prueba que «estamos en guerra». Desde España, los principales políticos también han enviado sus condolencias. El presidente en funciones, Mariano Rajoy, ha señalado a través de su cuenta en la red social Twitter: «Seguimos con pesar y preocupación lo ocurrido en el aeropuerto de Bruselas. Todo nuestro apoyo y solidaridad». Tristeza también mostrada por Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera, líderes de PSOE, Podemos y Ciudadanos. La Casa de su Majestad el Rey ha añadido: «Consternados por los atentados en la capital de Europa. Nuestra solidaridad y apoyo a Bélgica, sus instituciones y el pueblo belga». Por el momento, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha señalado que no hay víctimas españolas. Las redes sociales también se han participado, mostrando su solidaridad. Como ya sucediera durante los atentados de París del pasado noviembre, Facebook ha habilitado un botón para que los residentes en Bruselas puedan indicar a sus amigos que se encuentran bien, y así tranquilizarlos. El papel desempeñado por Twitter, que ha servido como medio de intercambio de información, fotografías y todo tipo de datos, tampoco ha quedado atrás. Este canal ha sido precisamente empleado por Aena para anunciar, a primera hora de la mañana, la suspensión de todos sus vuelos con destino Bruselas.

«Atentados ciegos y cobardes», ha denunciado Charles Michel, el primer ministro belga, ante los medios durante las declaraciones realizadas este mediodía. El mandatario, que también ha pedido «calma y solidaridad», ha afirmado que no alberga dudas sobre la naturaleza terrorista de las explosiones de este martes por la mañana, sin precisar sin embargo el número de muertos y heridos que han provocado. «Numerosos muertos y numerosas personas heridas, en ocasiones de gravedad», ha explicado en ese sentido. Lo cierto es que las explosiones en el aeropuerto de Zaventem y en el metro se Bruselas se han producido en una semana especialmente agitada para la capital belga. El pasado viernes, el terrorista huído de los atentados que azotaron París el 13 de noviembre, Salah Abdeslam, fue capturado en el barrio bruselense de Molenbeek.

DE LA CAZA DE ABDESLAM A LA MATANZA DEL 22-M: LAS SEMANAS NEGRAS QUE CONMOCIONARON A BÉLGICA

Cuatro días. Eso es lo que le ha durado el alivio a Bélgica por la detención del terrorista más buscado. Al poco de caer Salah Abdeslam en manos de las fuerzas de seguridad, la matanza en Bruselas ha recordado que la Yihad, por más que pierda a uno de sus más destacados efectivos, no descansa. El arresto de uno de los principales responsables de los atentados del 13 de noviembre en París parecía el final de la película de terror que comenzó cuando se conoció que se ocultaba en territorio belga, pero las explosiones de esta mañana demuestran que aún no ha terminado.

Esta es la crónica de los días en los que Bélgica, y con ella toda Europa, han vuelto a sufrir la congoja por la crueldad terrorista, una crónica a la que todavía le quedan capítulos por escribir.

13-14 de noviembre de 2015:

Los servicios de seguridad creen que Abdeslam huyó a Bélgica desde Francia inmediatamente después de llevar a cabo los ataques de París. Comienza entonces una búsqueda que ha traído de cabeza a las autoridades y a la sociedad belgas desde entonces.

15 de noviembre de 2015:

Las autoridades identifican a Abdeslam. Se convierte entonces en el hombre más buscado.

9 de diciembre de 2015:

Las fuerzas de seguridad entran en un piso del distrito bruselense de Schaerbeek, donde encuentran huellas del prófugo y restos de sustancias explosivas. Para entonces, el Gobierno belga ya había decretado la máxima alerta antiterrorista y el Ejército patrullaba las calles del país, en medio de no pocas críticas a la gestión política de la crisis.

16 de diciembre de 2015:

Informaciones sin confirmar apuntan a que Abdeslam pudo escabullirse de los agentes que lo tenían localizado en un piso en el que se escondía gracias a la ley belga que impide la entrada en el domicilio de los sospechosos en horario nocturno.

15 de marzo de 2016:

La Policía registra un apartamento en la localidad de Forest y encuentra restos de ADN de Abdeslam. El cerco se estrecha sobre el yihadista, que de nuevo se escabulle cuando los agentes estaban a punto de echarle el guante.

18 de marzo de 2016:

Abdeslam es finalmente capturado en el conflictivo barrio de Molenbeek de Bruselas. Un aparatoso operativo policial le da caza en una intervención en la que el fugitivo resulta herido en una pierna por disparos de la Policía.

20 de marzo de 2016:

El detenido confiesa su participación en los ataques de París, mientras las autoridades francesas ponen en marcha el trámite para solicitar su extradición.

22 de marzo de 2016:

Apenas 48 horas después, tres explosiones, una en el aeropuerto y otra en una estación de metro y otra en la calle Loi causan 23 muertos en Bruselas, un balance trágico y todavía provisional.

http://libertadusa.com/2016/03/atentados-terroristas-en-bruselas-26-muertos-y-136-heridos/

 

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