LA BODA DEL SIGLO

Por Esteban Fernández

Esto es una falta de respeto. Ni yo lo creo. Quizás sea hasta un sacrilegio. La culpa la tiene el Ministro de Relaciones Exteriores Bruno Rodríguez, quien hablando hasta por los codos con sus íntimos amigos durante su reciente visita a Washington lanza el rumor al aire. Sinceramente yo creo que esto es mentira porque no he visto por ninguna parte unas declaraciones de Bruno al respecto ni creo que se atreva a decir semejante calumnia.

La cuestión es que se corre la bola en Cuba de que a través de las reuniones del gobierno cubano y la Iglesia Católica ha surgido un enamoramiento de Raúl Castro por el Cardenal Ortega Alamino. Y que es posible hasta que haya una boda "gay" entre ellos dos. Rodríguez -completamente curda- llegó al extremo de asegurar que la unión matrimonial sería conducida por su tocayo el arzobispo Bruno Musaró nuncio apostólico en la Isla. Pamplinas, de eso nada porque a Raulito lo que le encanta son los jovencitos y le huye a los viejos carcamales.

Pero, dicen las malas lenguas que, después de darse varios tragos en el bar "Red Derby", Bruno dijo que “Es cierto, que esa sonrisita socarrona del ­sacerdote enloqueció a Raúl, y que su jefe se encontraba muy molesto porque el Padre en un principio no le aceptó sus galanterías".

Según el joven canciller conocido como "barril de manteca" en los predios del ministerio: “El Presidente no quería llegar a ningún acuerdo a favor de los presos, pero que ante lo bien parecido que encontraba a Ortega aceptó ceder en algunos temas. Cada vez que el sacerdote se lo pedía le otorgaba la supuesta libertad y la extradición a un par de prisioneros"

Existe la certeza dentro de las altas esferas gubernamentale­s que Fidel Castro, a pesar de lo decrépito que está, anda al tanto de la situación y que si se demuestra que su hermano es pato de verdad lo saca del poder y nombra a Fidelito o a quién sea.

Cuentan que durante todas las reuniones Raúl no dejaba de mirarle a los ojos, de hacerle señitas y de sonreírle. Los comentarios eran que “Solamente Brad Pitt luce más enamorado con Angelina Jolie que el Cundango en jefe con Ortega, lo cual siempre mantuvo incómodo al religioso" Palabras textuales de Bruno según dicen.

Personas muy allegadas a Raúl Castro sostienen que su amor es tan serio y romántico que está pensando en decretar una ley para que los hombres se puedan casar en Cuba. Dicen que Raúl estaba tan enojado con los que lo contradicen que les gritó: “¡Si hace varios años el Padre Alberto abandonó la religión católica para casarse con su enamorada entonces Orteguita puede hacer lo mismo para unirse conmigo para toda la vida!”

Mariela, la hija del dictador sustituto, que es una gran defensora de los homosexuales que sean castristas en nuestro país, sostuvo categóricamente que acepta la relación. Dijo: “Ya era hora de que mi padre saliera del closet y sentara cabeza, y si lo hace por un hombre tan bueno y religioso como Ortega yo los aplaudo, es más, yo personalmente voy a acompañar a mi papá hasta el altar”

Dicen que solamente hubo un momento de tensión y enojo, y fue cuando Ortega Alamino le pidió comprensión para con Guillermo Fariñas, y Raúl en un ataque de histeria y celos le gritó delante de todos los presentes: “Lo sabía, ya me sospechaba que el verdadero motivo de tu mediación conciliatoria es porque te gusta el negro feo ese, y para que sepas yo encuentro mucho más lindo a Obama”

A nadie le gustó ese exabrupto pero Raúl insistía: “Dime la verdad, porque si eso es lo que a ti te mueve, entonces vete con él y declárate en huelga de hambre, que en un final a ti te hace falta bajar unas libritas de peso” Eso de que lo llamara “gordito” por poco echa a perder la comedia montada y por primera vez Jaimito borró de su cara la sonrisita de cherna vieja y contestó lleno de ira: “Bueno, pues para mí es una ofensa que me llames obeso, y no te voy a permitir más tus gracias porque yo soy hombre a todo"

Y quede bien claro porque no quiero que me excomulguen: Nada de lo aquí descrito es de mi cosecha personal ni producto de mi mente anticastrista. Repito: Esto lo dijo el mexicano Bruno Rodríguez Parrilla, Ministro de Relaciones Exteriores de la Republica de Cuba. Y si es una gran mentira entonces debe ser destituido, siquitrillado y crucificado.

 

COMENTARIOS


Comentario
*El Administrador de la Nueva Nacion se reseva el derecho de no aprobar comentarios inapropiados.
 
Missing Image