¿QUIÉNES SON LOS ESTEFAN?

Por Alfredo M. Cepero

Director de www.lanuevanacion.com

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"Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo". Abraham Lincoln

La cubana Gloria se unirá a la colombiana Shakira y a la mexicana Thalía para cantarle al Papa Francisco el 25 de septiembre en Nueva York una canción producida por el productor cubano Emilio Estefan, titulada "Todos somos mexicanos". Una forma de promover la defensa de los inmigrantes hispanos en suelo norteamericano. Sin embargo, la canción no habla de hondureños, salvadoreños o guatemaltecos sino específicamente de mexicanos. Esa mayoría que determina la agenda dentro de las minorías hispanas en los Estados Unidos.

En honor a la verdad, Emilio y Gloria se reunieron con Juan Pablo II hace casi veinte años y le dijeron: “Santo Padre, le pido sus oraciones para que se abran las puertas de la libertad en mi tierra natal y en todo el mundo”. Juan Pablo no los escuchó porque la agenda del Vaticano con los tiranos cubanos no ha sido nunca de confrontación a la opresión sino de apaciguamiento de la barbarie.

Pienso que, en este caso, se pudo haber presentado un programa más justo y equilibrado. ¡Qué bello habría sido que Shakira y Thalía se hubieran unido a Gloria para cantar "Todos somos cubanos libres"! Emilio Estefan pudo haber producido esa canción y pedido que se incorporara al programa. Pero ya sabemos que la Shakira es una zurda que apoyó el concierto de su compatriota Juanes en La Habana y que la Thalía es una frívola que está más interesada en sus afeites personales que en la libertad de los pueblos.

Además, el mundo arrogante de la farándula siempre impone su agenda de contubernio con los tiranos de izquierda. Todo indica que Emilio, un hombre que si sabe lo que quiere y adonde va, no quiso jugar una carta que le pudo haber restado la influencia que ha ganado en sus muchos años de contemporización con ese círculo exclusivo de ignorantes políticos. Gente que se atreven a opinar de lo que no saben y deben su influencia a la fuerza de sus cuerdas vocales o a sus habilidades histriónicas. Pero ese tipo de conducta no es no es nada nuevo en los Estefan.

De ahí que valga la pena destacar que las recientes revelaciones de los correos electrónicos privados de Hillary Clinton mientras era Secretaria de Estado han creado situaciones embarazosas para algunos personajes notorios, entre ellos Emilio Estefan. Según estos archivos, el tres de mayo de 2010 Emilio envió un correo electrónico a la Secretaria Clinton expresando deseos de ofrecerle ideas sobre posibles contactos de pueblo a pueblo con Cuba. La revelación parece haber inquietado a Estefan y motivó que el pasado ocho de septiembre se hiciera entrevistar por sus amigos de El Nuevo Herald. En dicha entrevista, el empresario negó que se tratara de ideas sobre el intercambio cultural o los viajes a Cuba. Aseguró al periódico que quería comunicarle a Hillary "la realidad de Cuba, así como llamar la atención al tema de los derechos humanos y la necesidad de elecciones libres en la Isla".

Esto se llama en inglés "damage control", traducido como control de daños o "poner el parche antes de que salga el grano". Emilio sabe demasiado para arriesgarse a que lo confundan con dialogueros como los Carlos Saladrigas, los Joe García o los Hugo Cancio. Mucho menos ahora que los vientos políticos están soplando desde una dirección opuesta. A su favorecido Barack Obama le queda poco tiempo, Hillary Clinton está gravemente herida tanto política como jurídicamente y los republicanos amenazan con hacerse del control del Capitolio y de la Casa Blanca en 2016. Emilio ha demostrado ser hasta ahora un maestro en jugar a ambos lados de la cerca y se da prisa a mantener su equilibrio. Es hora de regresar a los tiempos en que musicalizaba actividades en la Casa Blanca de George Bush. Vaticino que, en cualquier momento, podríamos ser testigos de otra metamorfosis de Emilio Estefan, de republicano a demócrata y de demócrata de regreso a republicano.

Sin embargo, él dice con mucho tino que no es político y que no tiene una agenda. En lo primero está correcto pero en lo segundo miente. Es cierto que no es político pero participa en la política como quien visita un casino para apostar a distintos candidatos y partidos según sus conveniencias. No se puede haber apoyado por "principios" a George W. Bush y haber apoyado por "principios" a Barack Obama, dos hombres de ideologías políticas diametralmente opuestas. Todo ello demuestra que, en ambos casos, no actuó por principios sino por otros motivos que pueden haber sido tan variados como vanidad, oportunismo o avaricia.

Por otra parte, todo parece indicar que, como los Clinton, los Obama y losTrump, los Estefan actúan como una especie de aristocracia populista con derecho a dictar sus propias reglas y que no se siente obligada a tomar en cuenta la opinión ajena. Emilito y Glorita, los dos cubanitos amados por su pueblo desde la Miami Sound Machine de 1975, han viajado un gran trecho y experimentado un cambio considerable en el proceso de crear la Estefan Business Machines que vemos en 2015. ¡Qué pena es ver esta conducta en quienes una vez fueron orgullo de la cubanidad e ídolos de multitudes!

Regresando a su entrevista con El Nuevo Herald, Emilio Estefan afirma que se encuentra en mejor posición que otros para luchar por la libertad de Cuba porque él no tiene una agenda. Eso no es verdad. Por el contrario, él ha dado muestras de haber tenido una agenda durante toda su vida que le ha llevado a alcanzar su actual posición de notoriedad y privilegio. Y eso es admirable. Lo que no es admirable ni aceptable es que, para promover esa agenda, se haya envuelto muchas veces en la bandera cubana. Lo que es menos aceptable es que le dé una cena de recaudación a amigos de los Castro como Barack Obama y nos diga que lo hace para promover la liberad de Cuba. Eso él sabe que no es cierto y es un insulto a nuestra inteligencia. Por eso escribo este artículo.

Martí dijo: "Los hombres pasan por lo que hacen, no por lo que dicen". Quienes escuchen a los Estefan hablar de la libertad de Cuba, sobre todo en los medios de Miami, quienes los hayan visto convocar a una marcha denunciado la represión contra las Damas de Blanco en abril de 2010 tiene que considerarlos patriotas con letra mayúscula. Pero quienes les hayan seguido sus pasos han encontrado discrepancias y hasta contradicciones drásticas entre su discurso y su conducta a través de su meteórica carrera a la fama y la prosperidad.

Una de ellas su viaje a Sudáfrica donde buscaron la bendición de la izquierda farandulera haciéndose tomar una foto familiar con Nelson Mandela, defensor acérrimo de Fidel Castro y uno de los santos más adorados por los comunistas del mundo. El mismo Mandela cuya muerte lamentó Gloria en un tweed donde escribió: "Descanse en paz, Nelson Mandela, alguien que cambió el mundo con su sacrificio...fue un honor estar en su presencia". Gloria, con todo respeto, no se puede defender la libertad de Cuba y, acto seguido, hacer un elogio del amigo y defensor de quien la oprime. ¡Qué distinta y valiente la posición de los alcaldes cubanos del área de Miami durante la visita de Mandela a nuestra ciudad en 1990! Rescindieron una proclama en su honor y se negaron a recibirlo confrontando la ira de la comunidad negra. Eso es tener principios y defenderlos a cualquier precio, aún del capital político.

La otra contradicción entre sus dichos y sus hechos fue invitar al controversial cantautor Carlos Santana a participar en su proyecto musical de "90 Millas". Un sujeto que no esconde su desdén por los Estados Unidos, que está aliado con sus enemigos y que se apareció vistiendo una camiseta con el rostro del Che Guevara en la presentación de los premios Oscar de 2005. En su nota de prensa de "control de daños" los Estefan pusieron a decir a Santana: "La imagen no tenía la intención de proyectar una sola nota de la rudeza, el odio y la ira revolucionaria desplegada cuando el Che Guevara fue un líder revolucionario en Cuba". Sin embargo, Santana no pudo ocultar su admiración por el carnicero cuando afirmó: "La intención era honrar al joven romántico que se retrataba en la película, que evocó la lucha de los desfavorecidos y que tuvo una profunda epifanía política durante su trayectoria por Suramérica". Que se lo diga Santana a las madres, las viudas y los huérfanos de los centenares de fusilados por Guevara en los macabros fosos de La Cabaña.

Para no hacer muy largo este trabajo, la última contradicción fueron los dimes y diretes relacionados con el ominoso Concierto por la Paz organizado por el famélico Juanes en la Plaza de la Revolución en La Habana, en septiembre de 2009. En carta dirigida por el empresario de telecomunicaciones Raul Alarcón Jr. al diario The Miami Herald, Alarcón dio testimonio de que Emilio Estefan, Willy Chirino y Juanes se reunieron en su residencia para pedirle a Juanes que invitara a los artistas exiliados cubanos a su concierto. La solicitud no prosperó porque los tiranos de Cuba se negaron a dejarlos actuar. Como de costumbre, Emilio trató de arreglar el entuerto pero nunca negó que la reunión hubiese tenido lugar.

Para aquellos que se pregunten qué tiene que ver la gimnasia con la magnesia y por qué es importante tocar este tema les digo que la estabilidad de cualquier sociedad demanda que las cosas sean dichas con transparencia y firmeza. Que no puede haber "vacas sagradas". Que la historia de nuestra república cubana, empezando por el mismo presidente Tomás Estrada Palma, demuestra que la hipocresía, la adulación y la mentira acarrean males desastrosos para los pueblos. Los últimos 56 años son una prueba irrefutable de lo que digo. Si queremos una Cuba digna de nuestros mártires y con instituciones que resistan la debilidad de los hombres tenemos que mantener vivo y vigente a Don José de la Luz y Caballero: "Sólo la verdad nos pondrá la toga viril".

9-20-2015

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