EL DERRUMBE DE LOS PRECIOS DEL PETRÓLEO TODAVÍA NO LLEGA A SU FIN

Por Helen Thomas

The Wall Street Journal

Todo lo que sube tiene que bajar lentamente. Una variante de la ley de Newton aún se aplica en el mercado petrolero.

El precio del crudo se disparó el mes pasado, subiendo cerca de 30% en tres días. A continuación, cedió un tercio de esas ganancias y desde entonces el barril de referencia para EE.UU. se ha cotizado en torno a los US$46.

La ferocidad de las ganancias fue la pista indicaba que esta recuperación no sería duradera. El mes pasado, los fondos de cobertura incrementaron sus apuestas en contra de un alza de los precios del crudo a sus niveles más altos desde marzo, según datos de la Comisión de Corretaje de Futuros de EE.UU. Esto exacerbó el salto repentino del crudo, a medida que los fondos se apuraban a deshacerse de estos contratos.

Los fundamentos del sector petrolero no han variado mucho, lo que indica es poco probable que la presión bajista sobre los precios se reduzca. La Administración de información Energética de EE.UU. recortó sus previsiones para la producción estadounidense de este año, después de cambiar la forma en la que recopila los datos. Pero una producción ligeramente menor no cambia el hecho de que el suministro mundial de petróleo es abundante.

Igualmente, en medio de la especulación de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) considera recortar su producción, parece un momento extraño para que Arabia Saudita renuncie a su intento de conseguir una mayor participación de mercado para apuntalar los precios.

Las legiones de productores de crudo de esquisto de EE.UU. han demostrado su capacidad de resistencia, ayudados por mercados de capital que se han ajustado a la situación. Los recortes de costos han hecho que el sector sea más sólido, lo cual permite que los productores de bajo costo respondan rápidamente al alza de los precios: la cifra de plataformas petroleras en EE.UU. se estabilizó en junio, después que los precios se estabilizaran, y luego comenzó a subir. Desde entonces ha vuelto a caer.

Mientras tanto, la producción en otras latitudes sigue siendo robusta y no sólo en Arabia Saudita y el resto de los miembros de la OPEP. La Agencia Internacional de Energía (IEA) predice que la producción de países que no integran el cartel promediará 58,1 millones de barriles al día este año. En julio pasado, justo en momentos en que la caída del precio del crudo empezaba, la agencia pronosticaba 57,5 millones de barriles al día para 2015.

Sin embargo, si Riad tiene un ojo puesto en la demanda, esto ofrece más motivos para mantener el curso. La respuesta a la caída de los precios del crudo no ha sido dramática. La IEA calcula una demanda global de 94,2 millones de barriles al día, lo cual es casi igual a su previsión de 94,1 millones barriles de junio.

Además, las perspectivas se están nublando. China consumió más del 12% de petróleo global el año pasado y sus dificultades económicas arrojan dudas sobre el apetito del mayor importador neto del mundo. Por otra parte, las consecuencias de la desaceleración del crecimiento chino podrían mermar la demanda en otras partes de una región que representa cerca de un tercio del consumo global.

Seth Kleinman, de Citigroup, subraya que los productores compiten para llevar crudo al mercado asiático. A medida que la eficiencia energética reduce la demanda europea y EE.UU. se dirige al autoabastecimiento, la importancia de Asia para el comercio global de energía está creciendo.

Arabia Saudita recortó la semana pasada su precio oficial de venta a clientes asiáticos en octubre. En ese contexto, indica Kleinman, las señales de que los saudíes estén recortando la producción serían un mal augurio para el crudo: el reino podría tener problemas para colocar su crudo en Asia, con el almacenamiento local a todo dar.

En el mercado actual que parece al revés, incluso los recortes no son lo que parecen.

http://lat.wsj.com/articles/SB10062194523188493384804581219343020379476?tesla=y

 

COMENTARIOS


Comentario
*El Administrador de la Nueva Nacion se reseva el derecho de no aprobar comentarios inapropiados.
 
Missing Image