EL PROFETA ROJO

Por Angélica Mora Beals

En estos días, de amargas realidades para los que piensan que en las nuevas las relaciones entre Cuba y Estados Unidos se está dando mucho a cambio de nada, surge en mi memoria las palabras de un personaje, que por mucho tiempo estuvo dedicado a hostigarme.
No se si es el mismo colocado a que me molestara desde que yo era periodista de Radio Martí, pero su constancia, con mensajes insultantes, me persiguió por muchos años. Más tarde en comentarios en mis blogs, que me obligaron a colocarlos bajo moderación.

La persona me conocía bien y me apodaba "Copihue", por ser la flor nacional de Chile, mi pais de origen. Me atacaba también en un blog llamado "El Látigo Cubano" donde me llamaba "la Mapuche Neanderthals". Por último se rió de mi apariencia, cuando se me otorgó el premio "Libertad" de los Derechos Humanos.

Pero no era la burla constante lo extraordinario del caso, hoy mirado desde la óptica de lo que ha pasado en las relaciones entre La Habana y Washington, era su clarividencia adelantada a esos acontecimientos. Cuando nadie se soñaba lo que estaba por venir, esta persona, con palabras vulgares, me decía que me prepara, porque los dos países iban a abrir relaciones y Cuba iba a surgir triunfante, ganando en todo "sin dar nada a cambio".

Al poco tiempo de poner mis blogs con los comentarios bajo "moderación" la persona desapareció y no ha vuelto a surgir, hasta el momento. Desde diciembre del año pasado, cada una de sus palabras se han convertido en realidad. La persona - que nunca supe si era hombre o mujer- sabía detalles, incluso la intervención del Papa, en las negociaciones.

Sin embargo, para terminar de forzar la mano en varios de estos asuntos está todavía el detente del Congreso de los Estados Unidos, al que nunca este "Profeta Rojo" mencionó en sus numerosos ataques.

 

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