LOS HURACANES

Rev. Martín N. Añorga

Ayer, el día primero del mes de junio, se inició la temporada ciclónica del año 2015, la que se extenderá hasta el lunes 30 de noviembre. Investigadores de la Universidad Estatal de Colorado (CSU), señalan que de acuerdo con la observación de los patrones de la circulación atmosférica y de las corrientes oceánicas se deduce que la actividad ciclónica durante la temporada 2015 en el Atlántico será inferior al promedio histórico, algo a lo que felizmente nos hemos habituado a lo largo de la última década.

Se estima que tendremos la formación aproximadamente de 15 ciclones tropicales con nombres, de los cuales 8 alcanzarían la categoría de tormentas tropicales, y probablemente 2 huracanes considerados como categoría 1 o 2 (en la Escala de Saffir-Simpson). Algunos estudiosos sugieren la posibilidad de que nos enfrentemos a 2 huracanes de categoría superior. Por supuesto, debido a la amplitud territorial del este Atlántico hay que tener en cuenta el hecho de que no todos los fenómenos meteorológicos relacionados con los huracanes sucederán en el área en que residimos.

El listado de nombres con los que se identificarán los ciclones este año se ha preparado con la acostumbrada anticipación. Esta es la serie de nombres: Ana, Bill, Claudette, Danny, Erika, Fred, Grace, Henri, Ida, Joaquín, Kate, Larry, Mindy, Nicholas, Odette, Peter, Rose, Sam, Teresa, Víctor y Wanda. Es curioso que Ana se haya adelantado, algo que no sucede desde 2012, y que apareciera el pasado 6 de mayo asolando las costas de Carolina del Norte y parte del sur del estado de Virginia. Es lógico que no esperemos que la lista completa se haga efectiva a lo largo de los seis meses que se nos avecinan.

Los que hemos sufrido el azote de huracanes siempre discutimos acerca de cuáles han sido los más destructivos de todos sin que nos pongamos de mutuo acuerdo; pero lo cierto es que en la lista de los diez huracanes más destructivos de la historia no aparece ninguno que haya transitado por tierras de América. A título de curiosidad vamos a mencionarlos.

Los diez huracanes más fatídicos de la historia han sido: (1) El ciclón Bhola, de 1970, que afectó al actual territorio de Bangladesh y que cobró la vida de cerca de 500,000 personas; (2) el huracán Indio de 1839, ocurrido en la ciudad india de Coringa, ocasionando la muerte de 300,000 personas y el naufragio de 20,000 navíos. La ciudad nunca fue reconstruida por completo; (3) el Tifón de Hai Phóng en 1881. Se trata de una ciudad de Taiwan que fue prácticamente borrada del mapa, con el saldo de más de 350,000 muertes; (4) el ciclón de Calcuta, en 1737. Este desastre natural, ocurrido el 7 de octubre de 1737 en Calcuta sepultó prácticamente a esta ciudad y sus alrededores en el mar. Se calcula que murieron más de 300,000 personas, sumando el naufragio de más de 20,000 navíos anclados en el puerto: (5) el Gran Ciclón de Backerganj en 1876. En el golfo de Bengala se produjeron vientos huracanados que provocaron olas de 12 metros de altura, que ocasionaron la muerte de más de 200,000 personas. Se estima que 100,000 personas adicionales murieron posteriormente por las enfermedades y la hambruna sufridas en los años subsiguientes; (6) el ciclón de Backerganj, probablemente entre los años 1582 o 1584. Según la información enciclopédica debido a Banglapedia, un total de 200,000 personas perecieron y quedaron arrasados los distritos de Barisal y Patuakhli. Informaciones legendarias afirman que solamente quedaron en pie los templos hindúes de la época; (7) Tifón Nina, de 1975. El tifón Nina ha sido el más devastador de la historia china. Murieron cerca de 100,000 personas, pero debido al colapso de varias presas acuáticas perecieron ahogadas otras 100.000 personas; (8) el ciclón Naragis, nacido en el océano Indico en el mes de abril del año 2008 se extendió hasta las costas de Birmania, destruyendo varias poblaciones y ocasionando más de 90,000 muertes y 56.000 desaparecidos; (9) el ciclón de Bangladesh en 1991. Su fuerza arrojó una marejada que elevó en más de 6 metros el nivel del mar. Murieron cerca de 140,000 personas y más de 10 millones de personas perdieron sus casas. (10) el ciclón de Bombay, surgido en el mar Arábigo, y tocando tierra el 6 de junio de 1882. Se estima que causó la muerte de más de 100,000 personas.

Según una página cibernética dedicada al tema, los huracanes más devastadores de los Estados Unidos en los últimos años han sido, Katrina, Mitch, Hugo, Andrews, Gustav, Ike, Wilma, Rita y Earl. Por supuesto, tratándose de algo tan contemporáneo, las opiniones están divididas.

El huracán es el más severo de los fenómenos meteorológicos. Técnicamente hay tres etapas, que son: depresión tropical con vientos máximos de 62 kilómetros por hora; tormenta tropical, con vientos de 63 a 117 kilómetros por hora, y huracán propiamente hablando, que alcanza fuerzas de viento superiores a los 118 kilómetros por hora. Curioso es que el vocablo huracán proviene del vocablo maya ”hurakan”, nombre de un dios creador, el que según los mayas esparció su aliento a través de las aguas en los comienzos de la creación para que fuera habitable la tierra.

Los meteorólogos empezaron a designar los huracanes y tormentas tropicales con nombres para facilitar su identificación sin necesidad de acudir a conflictos de fechas. Por siglos, muchos huracanes en Las Antillas fueron nombrados por el santo del día en que tenía lugar el fenómeno. Por ejemplo, el huracán de “Santa Ana”, arrasó a Puerto Rico con destructora violencia el 26 de julio de 1825. Tenemos a “San Felipe el primero” y “San Felipe el segundo” que afectaron también a Puerto Rico, ambos el 13 de septiembre, uno en el 1876 y el otro en 1928. Podemos mencionar igualmente al huracán de “San Zenón”, que destruyó la ciudad de Santo Domingo el 3 de septiembre del 1930.

El primer meteorólogo que utilizó un nombre propio (de mujer), para referirse a un huracán fue el australiano Clement Wragge, a finales del siglo XIX. Desde 1979 se ha adoptado la práctica de designar a los huracanes, alternadamente, con nombres de hombres y mujeres, siguiendo el orden alfabético, con excepción de las letras Q, U, X y Z, ya que con éstas son escasos los nombres que existen. Los nombres de los huracanes que se destacan por su implacable destrucción se retiran, quedando en los registros históricos.

Los nombres de huracanes que han sido intensamente devastadores no volverán a ser usados hasta que transcurra un período de 10 años. En la lista de nombres retirados hay algunos que son recordados especialmente por todos los floridanos, entre ellos, por orden alfabético, Agnes, Andrew, Camille, Connie, Flora, Hugo, Ike, Katrina, Mitch y Wilma.

Hace apenas cuatro décadas, debido a la escasez de comunicaciones, éramos sorprendidos por huracanes para enfrentar los cuales no estábamos preparados. Hoy día los servicios meteorológicos disponen de aviones con tecnología avanzada y con técnicas computarizadas que les permiten advertirnos de la existencia de un huracán a pesar de la distancia a que se halle de nosotros, añadido el hecho de que los medios de comunicación nos orientan de manera constante y profesional. Hay rutas de evacuación pre fijadas y planes establecidos para la protección comunitaria en su totalidad.

La temporada ciclónica dura seis meses, y a pesar de que no hemos sido afectados seriamente por ninguno en los más recientes años, no debemos despreocuparnos. Es mucho mejor equiparnos desde ahora con la necesaria protección, haciendo provisión de los usuales productos alimenticios que consumimos y abasteciéndonos de agua suficiente. Una tormenta dura pocas horas en azotarnos, pero sus consecuencias suelen durar numerosos días para que recuperemos la normalidad habitual. Recomendamos a nuestros amigos lectores que lean con interés las publicaciones que ofrecen gratuitamente las oficinas del Condado y varias empresas comerciales en la comunidad. Estar informado es estar armado. ¡Ah!, y recordemos el viejo refrán, “es mejor prevenir que lamentar”.

 

COMENTARIOS


Comentario
*El Administrador de la Nueva Nacion se reseva el derecho de no aprobar comentarios inapropiados.
 
Missing Image