LAS ELECCIONES DE MÉXICO SE CONVIERTEN EN UNA PRUEBA PARA PEÑA NIETO Y LA IZQUIERDA

Por

Dudley Althaus

MONTERREY, México—Millones de mexicanos hicieron fila para votar en las elecciones de mitad de mandato el domingo, marcadas por la aparición de participantes que amenazan con sacudir a los grupos políticos tradicionales.

En juego se encuentran 500 escaños en la Cámara de Diputados, nueve gobernaciones así como legislaturas estatales y gobiernos municipales.

La elección, a nivel nacional, es vista como un referendo sobre la gestión del presidente Enrique Peña Nieto en el punto medio de su mandato.

Las encuestas indican que el partido de gobierno, el Partido Revolucionario Institucional, o PRI, podría mantener el control de la cámara por un delgado margen con la ayuda de partidos aliados. Pero la mayoría de las elecciones para gobernador serían cerradas.

Aunque se cree que menos de la mitad de los votantes registrados votarán, el día ha estado lleno de tensión.

Funcionarios federales han desplegado cientos de miles de tropas y policía a Guerrero y otros estados pobres a lo largo de la costa pacífica para prevenir que los maestros y otros grupos protesten. Los manifestantes en los últimos días han bloqueado autopistas, quemado urnas y saqueado oficinas electorales en varios lugares, incluyendo los estados de Oaxaca y Michoacán.

En Nuevo León, un próspero estado de la frontera norte que incluye a la metrópolis industrial de Monterrey, El Bronco, un ex alcalde de un suburbio podría convertirse en el primer candidato independiente en ganar una gobernación en México, según las encuestas. Librada principalmente en medios sociales, la franqueza de la campaña de Jaime Rodriguez ha resonado con los votantes agotados por los escándalos de corrupción y lo que ve como la inefectividad de los partidos políticos.

“Muchas personas me han dicho que van a cambiar su voto esta vez. La gente quiere un cambio. Están hartos de todos los partidos”, dijo el cocinero José Sierra, de 43 años, mientras esperaba en fila para votar en La Cima, un barrio de clase trabajadora del occidente de Monterrey. “Si vamos a ser un cambio bueno o un cambio malo, quien sabe”.

En Ciudad de México el Partido de la Revolución Democrática (PRD) enfrenta a Morena, un partido de izquierda fundado por Andrés Manuel López Obrador, el ex alcalde de la capital Mexicana y contendiente en las dos últimas elecciones presidenciales.

Los analistas aseguran que un buen resultado para Morena podría acelerar la transformación de la izquierda del país y quizás impulsar una tercera candidatura presidencial de López Obrador para 2018.

Muchos analistas atribuyen a Peña Nieto el lograr la aprobación por parte del Congreso de ambiciosos cambios a la educación pública, la apertura a la inversión privada de la industria energética y la relajación de las leyes laborales para el beneficio de los empleados, así como una ampliación de la competencia en los mercados de telecomunicaciones.

Sin embargo, recientemente Peña Nieto ha pasado apuros para contener brotes de violencia política y de grupos ilegales, incluyendo el secuestro y posible asesinato de 43 estudiantes de maestros, supuestamente llevado a cabo por la policía local y un grupo criminal en Guerrero.

Las acusaciones de ventas de bienes raíces a términos muy ventajosos para la primera dama y el ministro de finanzas por parte de contratistas del gobierno también han afectado la popularidad del presidente, según varias encuestas. Peña Nieto, su esposa, Angélica Rivera y su ministro de Finanzas, Luis Videgaray han negado el haber realizado actos indebidos.

Se cree que menos de la mitad de los 83,5 millones de votantes de México votarán el domingo. Las dos últimas elecciones tuvieron tasas de 40% a 45%. El Instituto Nacional Electoral dijo que se encuentran 150.000 puestos de votación, principalmente en escuelas, excepto en los lugares en los que los maestros disidentes que se oponen a la reforma de la educación han bloqueado la instalación de las urnas.

Los miembros disidentes del sindicato de maestros que tratan de interrumpir la votación del domingo han prometido revertir los cambios al sector de educación. Están en contra de las evaluaciones de habilidades requeridas para los puestos de maestro. En vista de las protestas a lo largo de los estados del sur y en Ciudad de México, el gobierno suspendió indefinidamente los requerimientos de evaluación la semana pasada.

http://lat.wsj.com/articles/SB11011368353613443430904581033972740157178?tesla=y

 

COMENTARIOS


Comentario
*El Administrador de la Nueva Nacion se reseva el derecho de no aprobar comentarios inapropiados.
 
Missing Image