SUPUESTOS PAGOS POR VOTOS PARA EL MUNDIAL DE SUDÁFRICA HABRÍAN SIDO AUTORIZADOS POR LA CÚPULA DE LA FIFA

Por

Matthew Futterman

Diez millones de dólares en transferencias de dinero fueron enviadas desde cuentas bancarias de la FIFA en Suiza a una confederación de futbol del Caribe en 2008 con el fin de pagar sobornos para asegurar votos a favor de Sudáfrica en la elección de la sede de la Copa del Mundo de 2010, según la acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos, en lo que parece ser la conexión más directa entre las oficinas ejecutivas de la organización y la investigación de corrupción que sacude al deporte más popular del mundo.

El tamaño de las transferencias, supuestamente enviadas en tres tramos, implica que necesitaron la firma de una o más personas de un pequeño grupo de dirigentes que trabajan en los niveles más altos de la FIFA, según directivos antiguos y actuales de la organización. Eso genera preguntas sobre su aprobación y si los dirigentes que las firmaron sabían de su propósito.

La FIFA se ha abstenido de hacer comentarios sobre las acusaciones específicas hechas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos la semana pasada contra 14 funcionarios y ejecutivos de confederaciones de fútbol.

No está claro qué dirigentes aprobaron las supuestas transferencias, que según la acusación fueron por US$616.000, US$1,6 millones y US$7,78 millones. Según un alto ex directivo de la FIFA, tales pagos en aquel entonces habrían requerido la aprobación del secretario general de la federación, Jerome Valcke y su director financiero, Markus Kattner. Ambos hombres aún se encuentran en sus cargos. Delia Fischer, portavoz de la FIFA dijo que Valcke y Kattner no comentarían sobre los supuestos pagos.

Un dirigente actual de la FIFA dijo que solo un grupo muy pequeño de altos mandos pueden autorizar esos pagos debido a su tamaño. Fischer se abstuvo de comentar al respecto.

Si se comprueba que las acusaciones del Departamento de Justicia son veraces, es posible que la persona que aprobó los pagos no supiera que el dinero estaba siendo usado para comprar votos a favor de un candidato a ser anfitrión del Mundial. Sin embargo, la transacción descrita en la acusación de 161 páginas lleva a los investigadores a las puertas de la oficina ejecutiva de la FIFA.

El presunto esquema se resume en la acusación de los 14 dirigentes del fútbol y ejecutivos, así como en los cargos presentados en el pasado contra el ex miembro del comité ejecutivo de la FIFA, Chuck Blazer, que fueron hechos públicos la semana pasada, pero resueltos en 2013.

Según esos documentos, en 2008, un “alto directivo” de la FIFA autorizó la transferencia del dinero en tres pagos desde una cuenta controlada por la federación a cuentas controladas por Jack Warner, ex vicepresidente de la FIFA y ex presidente de la Concacaf, la Confederación de Fútbol de Norte, Centroamérica y el Caribe. No está claro si el alto directivo mencionado en la acusación firmó la autorización o realizó él mismo la transferencia.

Warner, que se encuentra entre los 14 acusados, ha negado que haya cometido delito alguno. Se entregó a las autoridades en Trinidad el miércoles. Michael Pasano, su abogado, dijo en un correo electrónico el viernes: “Jack Warner ha consistentemente negado la veracidad de las acusaciones en su contra”. Los procedimientos para lograr su extradición a EE.UU. ya se encuentran en marcha.

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