NETANYAHU CONTINUARÁ COMO PRIMER MINISTRO DE ISRAEL Y PROMETE QUE, CON ÉL, NO HABRÁ ESTADO PALESTINO

TEL AVIV.- LAURA RIVERA/ DLA
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El primer ministro de Israel y líder del partido derechista Likud, Benjamín Netanyahu, continuará al frente del ejecutivo tras las elecciones celebradas el martes, a juzgar por los resultados del escrutinio facilitados hoy por la Comisión Electoral Central.

El Likud, con 31 escaños, aventaja en siete a la coalición de centroizquierda Campo Sionista, con el 81% del escrutinio de las urnas completado.

Dada la gran fragmentación del Parlamento israelí, que consta de 120 diputados, para formar gobierno se requiere el apoyo de al menos 61 de ellos, que suponen la mayoría absoluta.

Sobre la eventual coalición de Gobierno, el ex ministro israelí de Exteriores y número seis en la lista del Likud, Silván Shalom, explicó que lo más probable es que esté integrada por el Likud y las formaciones ultranacionalistas Hogar Judío e Israel Beitenu, que obtienen respectivamente 8 y 6 respectivamente.

Además incluiría a los partidos ultraortodoxos Shas, con 8, Judaísmo Unido de la Torá, con seis, y el centroderechista Kulanu, con 10.

 

TEL AVIV.- "Creo que cualquiera que establezca un Estado palestino hoy en día (...) simplemente brindará una plataforma de lanzamiento para ataques del Islam radical contra el Estado de Israel", dijo en una entrevista.

Israel celebra el martes unas elecciones parlamentarias cruciales ya que podrían no sólo cambiar el rumbo político y económico del país, sino también la relación con los palestinos, la incidencia de conflictos armados y las relaciones exteriores que mantiene, principalmente con Estados Unidos y Europa.

Según las últimas encuestas, el partido del actual primer ministro Benjamin Netanyahu, de derecha, podría conseguir al menos cuatro escaños menos que la alianza centroizquierda de Itzhak Herzog y Tzipi Livni. Y eso podría significar que Netanyahu no siga gobernando, a pesar de que la derecha tenga hasta ahora más votos que la izquierda.

En medio de este panorama, la prensa internacional hizo eco ayer de las últimas declaraciones del primer ministro respecto a su postura de gobierno con los palestinos, previo a las elecciones. Netanyahu afirmó que si salía reelegido no dejaría que se establezca ningún Estado palestino.

"Creo que cualquiera que establezca un Estado palestino hoy en día, cualquiera que vaya a evacuar territorios (en alusión a los asentamientos judíos en Cisjordania), simplemente brindará una plataforma de lanzamiento para ataques del Islam radical contra el Estado de Israel", dijo en una entrevista con el diario Maariv.

Interrogado por su entrevistador, quien le preguntó si podía declarar tan claramente como sus rivales de línea más dura que no habrá fundación de Estado palestino bajo su gobierno, Netanyahu replicó: "Ciertamente".

Y en un ataque al Campo Sionista, que preside su rival laborista Isaac Herzog, que aspira a arrebatarle la jefatura del Gobierno, afirmó que "la izquierda ha enterrado la cabeza en la tierra una y otra vez, ignorando esto". "Pero nosotros somos realistas y entendemos (la situación)", agregó.

Postura contradictoria

La postura expresada por el primer ministro y jefe del Likud, que en las elecciones aspira a renovar mandato por tercera vez consecutiva en seis años, contradice su discurso de 2009 en la Universidad de Bar Ilán, donde aceptó públicamente por primera vez la solución de dos estados, indicó Efe.

Desde el pasado diciembre, el primer ministro israelí se ha expresado en varias ocasiones contra la creación de un Estado palestino mientras la inestabilidad continúe en la región de Oriente Medio, pero en esta ocasión es la primera vez que se compromete públicamente a evitar que se cree.

Con sus declaraciones, el líder busca atraer a los votantes de línea más dura que oscilan entre el partido nacionalista Likud y el partido ultranacionalista procolonos Casa Judía del ministro de Economía Naftali Bennett.

Si consigue seguir en el puesto, varios analistas dicen que el actual Netanyahu deberá enfrentar varios desafíos como la acusación de los palestinos en el marco del derecho internacional, la crisis de confianza con Estados Unidos y el acuerdo nuclear con Irán o las tensiones con Europa por la colonización, entre otros.

Por su parte, el principal rival del primer ministro, Itzhak Herzog, urgió a los votantes a poner fin a seis años de gobierno de Netanyahu. Para reemplazar al primer ministro, el Campo Sionista - la lista de centroizquierda que formó con la exministra de Justicia Tzipi Livini- debe ser la más votada. Herzog aseguró que votar a cualquier otro partido de centro o izquierda "evitará el cambio de rumbo".

Con el fin de atraer el voto religioso, Herzog visitó el domingo el Muro de las Lamentaciones, sitio sagrado para los judíos. Tanto Herzog como Livni han dicho que quieren tratar de revivir el moribundo proceso de paz con los palestinos.

Sondeos

Los últimos sondeos difundidos ayer daban la victoria al Campo Sionista (alianza centro-izquierda), que obtendría entre 24 y 26 diputados, frente a los 20 o 23 que recibiría el Likud.

Los analistas creen que Moshe Kahlon, exministro del Likud que formó su propio partido de centroderecha centrándose en temas socioeconómicos, podría resultar decisivo. Hasta el cierre de esta edición, no había dicho si se sumaría a una coalición liderada por Netanyahu o Herzog.

Dos días antes de las elecciones parlamentarias en Israel, decenas de miles de conservadores de derecha se manifestaron en Tel Aviv en apoyo de Benjamin Netanyahu.

La gran manifestación en Tel Aviv fue organizada por colonos en reacción a una manifestación de decenas de miles de israelíes de izquierda en contra del primer ministro la semana pasada.

http://www.diariolasamericas.com/440_mundo/3004886_netanyahu-promete-no-habra-estado-palestino-israel.html

 

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