LA BURLA DE LOS CASTRO

Fernando J. Milanés, M.D.

Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde.
(Sir Francis Bacon)

Todos, incluyendo a los que apoyan las medidas recientemente ejecutadas por el presidente Obama cambiando radicalmente las relaciones existentes en más de 50 años con el régimen dictatorial de los hermanos Castro, se tienen que preguntar el porqué, y porque en estos momentos?

La razón más utilizada como justificación de este cambio, es que las disposiciones existentes no han funcionado en más de cincuenta años, y que el cambio efectuado será propicio para una mejoría de la penuria económica que sufre el pueblo y llevaría al establecimiento de un sistema democrático con elecciones y derechos individuales.

Este argumento no solo es ilógico, iluso, e históricamente demostrado que no es válido, sino que establece falsamente el verdadero objetivo que tienen las autoridades de los EEUU y muchos compatriotas vis a vis Cuba. El embargo nunca tuvo el propósito de eliminar al sistema totalitario, solo intentaba provocar una devolución o compensación monetaria de las propiedades norteamericanas que fueron confiscadas.

La famosa ley Helms-Burton, que si establecía medidas más severas nunca se ha puesto en efecto totalmente. Como está probado en China y Vietnam, una economía centralizada no mejora los derechos del individuo. Para que exista un mercado libre se necesita comenzar con una libertad individual, no por la economía que dirigida solo aumenta a los más ricos, la burocracia y la “nueva clase”. Cuba es también un ejemplo de esta realidad.

Hace años Cuba tiene acceso al mercado mundial, incluyendo a los Estados Unidos, y el pueblo no ha mejorado su condición de vida a diferencia de la cúpula y militares que si han aumentado su patrimonio. Solo les falta que este país les ofrezca crédito, que generalmente no pagan. La verdadera razón de estas negociaciones esta en los interese económicos de este país, acompañado por personas de ascendencia cubana, que también buscan fortuna. La obtención de créditos bancarios, minimiza el riesgo que se conoce cuando se negocia con malhechores como los Castro. Todo lo demás es pura “pantalla”, para engañar.

En los famosos 18 meses de negociación no existió tal, ya que para negociar es requisito tener distintos objetivos. En este caso Cuba y los EEUU tenían el mismo deseo, era solo necesario discutir los detalles, y hasta en eso Castro gano resolviendo una necesidad económica inmediata con una infusión de divisas producto de un relajamiento de las reglas que aumentaran el turismo y las remesas sin el dar nada.

Con la euforia de lo logrado con su negociación con los Estados Unidos Raúl Castro, en la reunión de la Celac, se burlo abiertamente de Obama y nuestro gobierno, declarando que este “había reconocido el fracaso de su política contra Cuba”, y exigiendo el fin del “bloqueo”, compensaciones económicas, y el cierre de la base naval de Guantánamo, entre otras cosas.

Lo que si dejo bien claro es que su régimen no cambiara en lo más mínimo su sistema y se dio el gusto criticando a los gobiernos con elecciones, libertades, y mercado libre, como fracasados. Esa es la realidad, se logro lo que ambos países deseaban, solo falta ver el resultado de que beneficios los empresarios de este país van a lograr al tener que negociar con un solo “cliente”, uno que a su vez es delincuente. El pueblo quizás con suerte, recibirá una ración mayor de las “migajas” a las que están acostumbrados. Acá seguiremos lidiando con los “fanáticos, idiotas y cobardes”.

 

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