EE.UU. FLEXIBILIZA RESTRICCIONES COMERCIALES Y DE VIAJES A CUBA

Por William Mauldin

The Wall Street Journal

WASHINGTON—Los estadounidenses podrán viajar con más libertad a Cuba a partir del viernes y las empresas del país norteamericano verán una flexibilización de las restricciones, según las nuevas normas publicadas el jueves por el gobierno del presidente Barack Obama.

Aunque el turismo todavía será prohibido y gran parte del embargo comercial que lleva décadas se mantiene intacto, funcionarios y empresas dijeron que los cambios de política impulsan las relaciones entre cubanos y estadounidenses en uno de los mayores cambios de política en 50 años.

Las directrices, delineadas más rápido de lo que algunos preveían, parecían adecuarse estrechamente a lo que la Casa Blanca propuso en diciembre cuando el presidente Obama anunció que su país reestablecería los lazos diplomáticos con Cuba.

“El anuncio de hoy nos pone un paso más cerca de reemplazar políticas desactualizadas que no estaban funcionando y establece una política que ayuda a promover la libertad política y económica para el pueblo cubano”, señaló el secretario del Tesoro, Jacob Lew.

Algunos observadores elogiaron la decisión de Obama de reanudar las relaciones con Cuba como un cambio histórico que a la larga podría poner fin a décadas de sanciones y leyes punitivas que restringen los viajes y el comercio a través del estrecho de la Florida.

No obstante, algunas empresas y expertos han notado que las campañas para mejorar las relaciones han perdido fuerza debido a una resistencia en Washington o medidas severas tomadas por el presidente cubano, Raúl Castro, y su hermano, el ex líder Fidel Castro.

Las reglas publicadas el jueves estipulan lo siguiente:

• Ampliar los grupos de estadounidenses que pueden viajar a Cuba sin permiso

• Cuadruplicar la cantidad máxima de remesas de dinero de EE.UU. a ciudadanos cubanos

• Permitir exportaciones de algunos materiales de construcción

• Facilitar más el comercio de bienes agrícolas y alimentos

• Permitir la venta de equipos de telecomunicaciones e infraestructura

Una apertura demasiado rápida de Cuba a las empresas estadounidenses podría dar lugar a problemas similares a los que ocurrieron después del colapso de la Unión Soviética, dicen algunos economistas. Cuando las economías dirigidas por el Estado se abren, el gobierno puede ser renuente a abandonar sectores clave y magnates locales bien posicionados pueden surgir para ahogar la competencia extranjera.

Sin embargo, las empresas estadounidenses no quieren que compañías de Europa, Asia o América Latina obtengan una ventaja si La Habana aleja su economía de un sistema controlado por el Estado.

“Si nos movemos lentamente como estadounidenses, estamos atando una mano detrás de nuestras espaldas”, dijo el miércoles sobre las nuevas normas Devry Boughner Vorwerk, vicepresidente de asuntos corporativos del gigante del sector agrícola Cargill Inc.

http://lat.wsj.com/articles/SB11494047553488434070004580401593847868942?tesla=y

 

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