NO A LOS PERFUMES

Por Angélica Mora Beals

El regimen cubano se ha rasgado las vestiduras condenando y anunciando medidas disciplinarias contra los que inventaron y comercializaron los perfumes Hugo y Ernesto.

Dentro de los parámetros de la hipocresia, que caracteriza por más de medio siglo a la dinastía castrista, ésta encuentra que fue un error el comerciar los perfumes.

Por eso, la Cúpula gobernante agitada a más no poder, se reunió en forma extraordinaria para declarar :

"Los pormenores de esta acción irresponsable fueron analizados a fondo" el viernes con el director de la empresa Labiofam y con los funcionarios que presentaron el producto.

Y luego el régimen asegura aliviado :"Está aún en fase de desarrollo, por lo cual no está producido comercialmente ni mucho menos registrado".

Pobres ilusos los de la empresa estatal, que trataron de hacer algo distinto en un país donde todavía la última palabra la tienen los dinosaurios en el Parque Jurásico. Estos sopesaron el escándalo mundial que se produjo con los perfumes y sus implicaciones capitalistas y descargaron su ira contra el chivo expiatorio Labiofam, que es (cosa curiosa) el mayor laboratorio estatal para la elaboración de productos naturales.

Según la prensa oficialista, en el análisis "quedó esclarecido que no es cierto que los familiares del Che y Chávez hubiesen aprobado semejante utilización de sus nombres, como afirmó uno de los funcionarios a la agencia de noticias norteamericana AP".

El jueves, uno de sus directivos dijo a esa agencia que las marcas Hugo y Ernesto eran las primeras incursiones en líneas masculinas de aromas.

Alega el régimen de La Habana, que se movió rapido esta vez para reunir al consejo de Ministros, que "los símbolos de ayer, hoy y siempre no serán aceptados por el pueblo ni por el gobierno revolucionario.

Si se toma en serio esta declaración, aparecida en toda la prensa oficialista de Cuba, van a tener una tarea enorme, recogiendo por el mundo todas las camisetas del Ché que se han comercializado y todas las imágenes de Hugo Chávez en los altares y hasta la oración "Hugo Nuestro que estás en los Cielos..." Menuda tarea les espera.

Yo que ellos, habría dejado los perfumes, que por lo menos nos hicieron reir un rato

 

COMENTARIOS


Comentario
*El Administrador de la Nueva Nacion se reseva el derecho de no aprobar comentarios inapropiados.
 
Missing Image