LA BATALLA DEL LITTLE BIG HORN

(25 de junio de 1876)

La batalla de Little Big Horn tuvo lugar el 25 y 26 de junio de 1876, en Little Big Horn, territorio de Montana (Estados Unidos de América), siendo ésta una de las muchas batallas de la Guerra de Black Hills entre soldados del 7.º Regimiento de Caballería comandado por el Teniente Coronel George Armstrong Custer y varias tribus indígenas bajo el mando del gran jefe sioux Tasunka Witko, llamado también Caballo Loco.

Se trató de una de las mayores derrotas del Ejército de los Estados Unidos durante las llamadas «Guerras Indias».

Antecedentes de la batalla

Tras las llamadas "Guerras Indias", las tribus vencidas y asentadas en territorios otorgados por el Gobierno de Estados Unidos eran vistas ahora con otros ojos al comprobar cómo su presencia buscando alimentos y pastos incomodaba al desarrollo del ferrocarril. El Gobierno dio a los indígenas un ultimátum para regresar a sus reservas, que expiraba el 31 de enero de 1876.

Los nativos, alegando su derecho al nomadismo, rechazaron la oferta de regresar a las reservas. El teniente General Philip Sheridan, conocido por sus anteriores campañas contra los indios, así como por sus brutales métodos, decidió entonces enviar una expedición de castigo en marzo del mismo año, bajo el mando del General George Crook.

Este primer envío de tropas tenía como misión destruir las fuerzas del guerrero Caballo Loco en la zona de los valles de Yellowstone, pero fracasó debido al frío reinante y a otros factores tácticos, que motivaron el regreso a Fort Laramie de Crook y de sus hombres, a la espera de la llegada de la primavera.

El 7.º Regimiento de Caballería estaba mandado por el Teniente Coronel George Armstrong Custer, quien estuvo a punto de perderse esta campaña, debido a sus denuncias ante una Comisión del Congreso que investigaba irregularidades cometidas por el Secretario de Defensa Grant, en la administración de los puestos militares de la frontera Oeste. En su intervención, Custer defendió los derechos de los indios, defendió las duras condiciones de las reservas e incluso implicó al hermano del presidente en las irregularidades. Ello le valió la sanción del propio Presidente de los Estados Unidos.

La intervención de los Generales Sherman y Sheridan, así como presiones de la prensa, obligaron al Presidente Ulysses S. Grant a devolverle el mando del 7.º Regimiento de Caballería, eso sí, encuadrado en el ejército que dirigía el Brigadier General Terry y bajo su mando. Aquella decisión no gustó a Custer, que, sin embargo, la aceptó de mala manera.

El 7 de junio, la columna de Terry alcanzó la confluencia de los ríos Yellowstone.

Fuerzas enfrentadas

El 7.º Regimiento de Caballería disponía de un total de 12 escuadrones que sumaban 566 soldados y 31 oficiales, 15 civiles y unos 35-40 exploradores, que por órdenes del propio Custer había prescindido de las fuerzas que le ofrecieron como apoyo (4 escuadrones del 2.º de Caballería, una ametralladora Gatling, e incluso ordenó a sus hombres dejar los sables). Cada soldado iba armado con un fusil Springfield Modelo 1873 calibre .45-70 y 100 cartuchos, así como un revólver Colt Modelo 1872 calibre .45 y 25 cartuchos.

Por su parte, Caballo Loco dirigía un ejército formado por una mezcla de siete tribus (hunkpapas, sans arc, pies negros, miniconjou, brule, cheyennes y oglala, y una pequeña representación de two-kettles y arikara), mujeres, niños, animales de carga y reses para alimentarse. Según algunas fuentes de la época, el contingente total rondaría entre 6.000 y 9.000, si bien es posible que 3.000 fueran guerreros, así como 30.000 animales.

Los jefes espirituales de los sioux eran: Toro Sentado (Tatanka-Iyotanka) en el caso de los hunkpapa lakota; Caballo Rojo en el de los minneconjous, Dos Lunas de los cheyennes, Caballo Loco de los sioux oglala, Gall de los lakota siounan y Lluvia en el Rostro de los cheyennes del norte.

Resultado de la batalla

El enfrentamiento se saldó con la muerte del coronel Custer y de sus hombres (Escuadrones C, E, F, I y L), una derrota inesperada que quizás fuese debida a los siguientes motivos:

  • Error de Custer al pensar que su regimiento podría hacer lo que hubiese necesitado todo un ejército. Es posible que Custer recordase las temerarias cargas de su caballería efectuadas durante la Guerra Civil, que tantas victorias le valieron, eso sí, enfrentadas a un enemigo que actuaba de distinta forma, y siempre con mucha suerte de su lado.
  • En el campo de batalla, división de las fuerzas ante un enemigo superior en número, quizás para evitar que en la victoria Terry o Gibbon (y en menor medida Reno o Benteen) le quitasen el mérito que necesitaba para alcanzar mayor fama en su (hipotética) futura carrera hacia la Presidencia de los Estados Unidos.
  • Negativa del Teniente Coronel Custer a dotarse de armas pesadas (ametralladoras Gatling) y a contar con fuerzas de apoyo, debido a las prisas que tenía por entablar combate con los indígenas en la certeza de que iba a derrotarlos.
  • Desobedecer los consejos de sus exploradores nativos de no atacar y esperar refuerzos, ya que eran superados en número por sus enemigos. Es posible que Custer pensase que al primer ataque los indios se iban a asustar y a salir en desbandada como hacían habitualmente (Custer desconocía la agresividad demostrada por los indios en la batalla de Rosebud contra Crook solo una semana antes).
  • Prisa por atacar y derrotarlos, ya que 8 días después (el 4 de julio) se iba a celebrar el centenario de la Independencia de Estados Unidos. Además ese mismo día se reunía la convención del partido demócrata que iba a nominar los candidatos a la Presidencia, y Custer deseaba dirigir los destinos de su patria.

Todos estos errores, sumados, hicieron que los indígenas sólo perdieran unos 200 guerreros. Por su parte, Custer tuvo 268 muertos, entre ellos 16 oficiales, 242 suboficiales y tropa, así como 10 civiles y exploradores.

Las teorías más modernas (Pennington) atribuyen el colapso del batallón de Custer a la prematura herida en el pecho del mismo al intentar cruzar el vado y atacar el poblado. Eso explicaria en parte la confusión y la retirada desordenada hacia los altos cercanos. Teorías que no excluyen las responsabilidades propias a Reno y Benteen que no cooperaron en absoluto por no decir que simplemente desobedecieron sus órdenes. La corte marcial del Mayor Reno celebrada tres años más tarde fue aprovechada por el ejército para "tapar" el asunto y echarle todas las culpas a Custer.

 

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