LAS CLOACAS DIPLOMÁTICAS

Por Hugo J. Byrne

hugojbyrne@aol.com

Entre las noticias del día 22 de abril me encontré con una que me ha hecho realmente feliz. Se trata de la firma del presidente en una resolución bipartidista aprobada abrumadoramente por ambas cámaras del congreso. Esa acción niega la visa diplomática y el consiguiente acceso al territorio norteamericano a un criminal que los clérigos del Irán hidrófobo nombraran como su representante en esa cloaca de la Gran Manzana llamada pomposamente “Asamblea General de Naciones Unidas”.

Un grupo de regímenes enemigos de Estados Unidos, entre los que se destaca Castrolandia, promueven diligentemente una gestión que anule o rechace la mencionada ley. No creo remotamente posible que tal actividad pueda prosperar y eso es muy bueno.

Que se ejercite la soberanía norteamericana es una acción bastante rara desde hace mucho tiempo. La ignorancia de lo que ocurre más allá de nuestras fronteras y la consiguiente indiferencia pública, es algo muy negativo a nuestros intereses y potencialmente muy dañino a nuestra integridad nacional. No estoy de acuerdo en que “Naciones Unidas” mantenga su residencia en territorio americano. Aún menos que tengamos que contribuir con el 30% de sus gastos mientras nuestra deuda nacional rebasa los 17 trillones de dólares (en inglés) y el presidente se las pasa vacacionando y politiqueando a costa del país.

Mejor sería que esa sede de representantes de satrapías piojosas y corruptas se mudara para Corea del Norte o para La Habana y que su patrocinio fuera enteramente asumido por Vladimir Putín. Pero del lobo un pelo.

El incapaz y corrupto Presidente Obama encara en mi opinión demasiados problemas serios últimamente y sus grandes simpatías populares del pasado continúan bajando con la velocidad de un ladrillo que cae de un décimo piso. No creo que el discípulo de Saul Alinsky, a pesar de ello, tenga la menor intención de “evolucionar” en este tema, a menos que se haya resignado a sufrir pérdidas políticas incontenibles en ambas cámaras en las elecciones parlamentarias de noviembre próximo. Además ¿qué podría hacer para dar marcha atrás? ¿Borrar su propia firma?

El notorio criminal a quien la ley impide ahora ingresar a Estados Unidos participó en la invasión de la Embajada Norteamericana en Teherán en 1979 y fue cómplice del secuestro de diplomáticos acreditados a esa sede durante la administración de Carter. Para hacerlo recibió órdenes directas del felizmente desaparecido santón Ayatollah Khomeini. De ello existen fotos, videos y otras evidencias documentales. Los lacayos del régimen de Teherán no niegan su presencia en la embajada en esa ocasión, pero alegan que ella era solamente a título de “traductor”.

La hoja criminal de este bandido no se reduce a ello. En Francia fue acusado del asesinato de un líder de la oposición iranesa quien fuera cobardemente emboscado en su automóvil. Por gozar de inmunidad diplomática, este detrito terrorista escapó a su guarida en Teherán sin sufrir un arañazo. La nueva ley, si no logra otra cosa, por lo menos impide que ese criminal pueda repetir aquí semejante felonía.

La otra noticia no es buena y se origina en ese otro enclave de bombines debatientes llamado “Unión Europea”. Esta “unión” sólo se une de veras para demandar a voz en cuello que sus más responsables y productivos miembros financien la salida del hoyo económico en que se hunde voluntariamente el resto. La Unión Europea tiene su propia moneda, su propia bandera y si el lector lo acepta como tal (yo no), su propio parlamento.

Hay miembros en ese parlamento que sin duda son excelentes personas. Sospecho que son minoría aunque no lo sé de fijo, pero contra ellos no tengo nada. Los demás pertenecen a otra especie. Para que nadie se llame a engaño ni aleguen que no pueden demandarme por injuria o libelo, aquí van sus nombres: Vicente Gardés, Dolores García Hierro, Andrés Perelló, todos afiliados al Partido Socialista Obrero Español. A ese trío se agrega otro peninsular de “Izquierda Unida” llamado Willy Meyer. El despreciable quinteto lo completa un italiano supuestamente “liberal”, Gianni Vattimo.

He listado los santos pero no el milagro. Estos cinco enviaron una “carta abierta dirigida a la opinión pública”. ¿Redundancia? Si es dirigida a la opinión pública y la publicaron, ¿por qué es “carta abierta” y no artículo, ensayo o editorial? Bueno, quizás espero demasiada lógica de estos esforzados proletarios, o quizás el lapso mental sea de EFE, donde leí ese aborto de la gramática castellana y el sentido común.

En ese mamotreto estos cinco eurodiputados “denuncian las maniobras” de la derecha europea, “instrumentalizando al Parlamento Europeo para apoyar las maniobras golpistas contra el gobierno legítimo de Venezuela”. Estos “cinco héroes” se refieren a la visita de la líder oposicionista y real Diputada a la Asamblea Nacional de Venezuela, María Corina Machado.

Esta última visitó y reclamó respaldo de ese organismo para contrarrestar la represión brutal que ejerce el viudo del antropomorfo llanero contra el pueblo venezolano. En esa gestión la acompañó la joven periodista Claudia Gurusatti, talentosa directora de la estación del cable NTN24.

Dice el refrán que la peor gestión es la que no se hace. Sin embargo, no les arriendo la ganancia.

Denuncias y declaraciones es todo cuanto hemos hecho los exiliados cubanos desde que Castro y su medio hermano Mirabal lograran la cooperación absoluta de Washington para sofocar cualquier acto violento contra la violencia oficial de Castrolandia.

Y eso ocurrió hace más de cincuenta años.

 

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