LAS ROJAS BOTAS DE LA DICTADURA

Angélica Mora

Llegan las Fiestas y sería la época del año para dejar un tanto al lado los conflictos y problemas que agobian al mundo. Sin embargo, el enemigo no descansa, ni tiene dias feriados y sigue avanzando, aprovechando nuestras debilidades.

Si lo dijera hablando, estaría ronca de tanto advertir el peligro de la roja bota del comunismo. Son años de hacerlo, pero no me canso. Ahí está el régimen de La Habana, con su élite, compuesta de ancianos, anquilosados pero aún mandando y haciendo infeliz a los cubanos; y dictando la política y robándole su riqueza a Venezuela.

Apoderarse de la Patria de Bolívar fue una tarea que comenzó con la conquista de Hugo Chávez a principios de la década del 90, siguió durante todo su mandato y ahora tienen a Nicolás Maduro, colocado por La Habana en el poder. La regaladera de dinero desde Miraflores prosigue, pese a la terrible crisis económica que sufre esa nación, tan próspera en el pasado.

También hoy, la Cúpula Gobernante de Cuba celebra el regreso de Michelle Bachelet a la Presidencia de Chile, porque piensan que significa que algo de la riqueza de ese país andino podría ser obtenida, en pactos encubiertos como intercambios comerciales.

Como se ve, el panorama se presenta oscuro en la lucha democrática, pero por lo mismo no hay que aflojar las fuerzas y hay que seguir en la batalla, denunciando sin descanso los abusos de los Dictadores de las Botas Rojas.

 

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